PERCIVAL SCHUTTENBACH (POL) – Mniejsze Zło, 2015

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percivalschuttenbach04Desde Polonia y con diecisiete años de experiencia en el mundo de la música, PERCIVAL publicó en mayo del año pasado su álbum más reciente, Mniejsze zło. Hablamos de una banda que ha pasado por diversas etapas y cambios drásticos, una formación que en sus inicios se las arreglaba para hacer folk metal sin batería. Su evolución musical les ha llevado a crear un sello propio que ellos mismos definen como “New Wave of polish heavy folk”. Aunque lo que realmente le otorga la fama a este grupo es haber realizado la banda sonora del videojuego The Witcher 3 en 2013.

¿Qué es lo que realmente podemos esperar de Mniejsze zło? Violonchelos, mandolinas, ritmos progresivos de guitarra y bajo mezclados con puro folk metal y un delicioso repertorio de guturales y coros femeninos que rompen los esquemas tradicionales de este género y derivados. Siendo honesta el álbum ya me ganó desde el minuto uno cuando escuché las virguerías vocales de las grandes cantantes de esta banda. Especialmente Joanna Marcin Lacher no deja indiferente. ¿La temática? Pues está clara, ¿no? mitología escandinava y vikinga, aunque tampoco nos enteraremos de mucho porque cantan en polaco.

El disco arranca con “Oberek”, una instrumental folklórica y pegadiza. Aires festivos para comenzar con una hora exacta de folk metal en su estado puro. “Oj tam na mori” nos empieza a ofrecer cánticos femeninos alternados con guturales, ritmos progresivos, guitarras sucias (y algo repetitivas) que dan paso a “Żmij i dziewczyna”, donde bajan la intensidad de las vocales, pero intensifican los aspectos melódicos de las instrumentales.

Con “Dzierzba” encontramos un temazo ideal para jugar a videojuegos de temática épica fantástica, (yo me lo puse de fondo jugando al Dragon Age y fue ipso facto añadido a mi lista de reproducción “temazos para fliparse con la Xbox”). Los guturales masculinos de Mikołaj Marcin Rybacki le ponen el acento a mi canción preferida del álbum.

“I nie wrócił…” comienza con un inicio oscuro y ancestral, durante toda la canción tenemos sensación de estar inmersos en la reunión de algún aquelarre molón de brujas blancas, aunque lo que más resalta del tema son los gritos rasgados del final de la canción, crean una atmosfera de psicofonías bastante perturbadora.

“Medunican“ no nos ofrece nada nuevo, barra libre de guturales de nuevo, quizás sea algo más lenta que su predecesora. El inicio speedíco de “Martwe zło“ nos lleva quizás a la faceta más progresiva del disco, las distorsiones son más envolventes, las voces masculinas se rasgan más.. sinceramente no me ha agradado el efecto, pero por el magnífico juego de violonchelos intercalados con las guitarras se le perdona. “Zmora“  simplifica las instrumentales al compás de una tétrica voz mucho más calmada que parece narrarnos alguna leyenda oscura, acompañada de brillantes coros más suaves. El violonchelo, el bajo y las flautas se lucen, completamente adictivos, y también encontramos algún que otro elemento electrónico que es completamente encajable en la sincronía del tema.

Con “Tridam“ comienza la recta final final del álbum. Inicio con tintes bélicos, pero los ritmos son repetitivos, las voces incrementan su solemnidad, suavizándose eventualmente, creando un clima de bosque místico que no termina de casar bien con las distorsiones melódicas de las guitarras. “Nilfgaard“ comienza con unas instrumentales que recrean melodías árabes (me descolocaron después de casi una hora escuchando casi el mismo esquema instrumental, pero no desagradan nada) pero casi inmediatamente volvemos a las secuencias de antes. Y finalizamos con “Cantara“, una versión psicodélica y asalvajada del tema de DEAD CAN DANCE (podéis escuchar la versión original aquí) para la que utilizan esta vez coros más suaves que contrastan los gritos desgarradores del final.

Como amante incondicional del folk… si, el disco me ha gustado. Algo más de sesenta minutos bien construidos, aunque siendo franco al disco le falta algo de enjundia, experimentar más con las instrumentales para no crear un efecto tan monotemático. ¿Predecible? Si. ¿Lo volvería a escuchar? Si. Una y otra vez.

firmaclara

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