PANZERBALLETT (ALE) – Tank Goodness, 2012

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Este disco debió haber sido reseñado hace tiempo. Es decir, ha estado haciendo ruido en el under por varios meses, y recién ahora hablaremos de él. Pero antes de adentrarnos en el álbum, una pequeña introducción.

El mundo del Metal lleva conviviendo con diversos géneros desde hace bastante tiempo. Bandas como GODFLESH han tomado influencias del Industrial, otras como THERION exploraron elementos sinfónicos, y así se han desarrollado diversas combinaciones, embebiendo al Heavy Metal de diferentes colores y texturas. Una de esas fusiones ha sido el Jazz. Desde glorias como CYNIC, ATHEIST o PESTILENCE, han aparecido bandas con elementos de Jazz con poca frecuencia. EXIVIOUS, COUNTER-WORLD EXPERIENCE, entre otras, profundizaron esa senda, mostrando un nivel tanto técnico como compositivo envidiable.

Entre esas bandas se encuentra PANZERBALLETT, un proyecto de Jan Zehfeld que desde 2005 viene sorprendiendo a las escenas tanto de Jazz como de Metal. Con un sonido que ha madurado a lo largo de 3 discos, estos alemanes han creado una inusual fusión de elementos típicos del Jazz como el saxofón, con influencias del Metal Progresivo, además de un impresionante dominio de estructuras polirrítmicas. Tanto en su creatividad para las composiciones propias, como para crear versiones absolutamente propias de temas clásicos, PANZERBALLETT muestra un sonido absolutamente propio que sorprende a todos.

El año pasado lanzaron su cuarto disco, titulado Tank Goodness, el que será analizado en esta review.

Y sin concesión alguna comienza el disco. Some Skunk Funk es un cover clásico de los BRECKER BROTHERS, uno de los grandes pilares del Funk. Con el mismísimo Randy Brecker como invitado, el cover se desarrolla con mucha energía y potencia, siguiendo las melodías de la canción original, pero con un aliciente muy especial: los tiempos están modificados, por ende, las mismas notas suenan de forma diferente a como deberían. Cuando uno se pone a escuchar la versión original y la compara con el cover, se nota claramente la diferencia: PANZERBALLETT  modifica, agrega, reversiona y entrega una composición absolutamente propia basándose en el tema de otro, le agrega su propio estilo, creando algo absolutamente nuevo y muy interesante para el oyente. Se notan elementos dignos del Metal, desde el trabajo de la batería hasta la pesadez de las guitarras, todo esto aplicado en el momento preciso, manteniendo un equilibrio y dirección fija a lo largo del tema.

Segundo tema. Mustafari Like Di Carnival es una composición propia, por si alguien creía que solo hacen covers. Una base rítmica realmente adictiva, que se “atasca” rápidamente en nuestro cerebro, aunado al excelente complemento que resultan ser guitarra y saxofón, mostrando una química y habilidad para no taparse mutuamente y tener sus “momentos” en la canción, realmente envidiable. Queda claramente demostrado de que estamos hablando de músicos de alto nivel técnico, que están entregando un producto acorde a lo anteriormente mencionado. Se suceden secciones calmas y pesadas con mucha soltura, con una cadencia que hace fluir cada nota, cada golpe con total naturalidad.

Para la tercera canción nos encontramos con otro cover, Giant Steps, uno de los temas más recordados de JOHN COLTRANE. ¿Qué nos encontramos aquí? Una versión completamente diferente a la original. Las melodías generales se respetan, pero al ser pasadas por el filtro de PANZERBALLETT, son completamente alteradas en función de los tiempos, siendo la duración de las notas totalmente modificada, en pos de esos elementos polirrítmicos tan dignos de bandas como MESHUGGAH. Cabe destacar el excelente solo de bajo a cargo de Heiko Jung, mostrando un excelente nivel técnico y mucho buen gusto para poder lucirse sin perder esa elegancia y sutileza que caracteriza a esta banda. Quizás esa sea la clave de estos alemanes: su capacidad de hacer algo tan complejo e intrincado sin hacer que escucharlos sea embarazoso, sino completamente disfrutable.

En Zehrfunk, nos encontramos con una composición antigua de la banda (Zehrfunk es un tema de su disco debut), pero con nuevos elementos, con una extensión y renovación de la canción. Un tema que destila groove por todas partes, que suena extremadamente agradable al oído, inclusive es pegadizo. Luego de un corte a los 2 minutos, una sección “extrema“ es seguida de un excelso duelo entre Sebastian Lanzer y Heiko, que se reparten el dominio en solos y ritmos muy entretenidos, que dejan al oyente con una sonrisa de oreja a oreja. Vamos, es imposible no disfrutar con tamaña demostración de habilidad y talento. Luego, el tema vuelve a su cauce original con un agradable solo por parte de Zehfeld, dejando un agradable sabor de boca. Este tema es la muestra de la variedad de elementos que toman, mezclan e interpretan a su antojo, moldeándolos y articulándolos en impresionantes demostraciones de habilidad.

Llegamos a la segunda mitad de Tank Goodness, y nos encontramos con un inusual cover. Vamos, ¿alguna vez escucharon a DIRTY DANCING en versión Djent? No lo creo. (I’ve Had) The Time Of My Life es un impresionante cover, una reinterpretación completa de un tema reconocido. Con ayuda de Conny Kreitmaier y Ron van Lankaren, a los que exigen mucho para adaptar las letras a sus “deformaciones” del ritmo, desarrollan una canción bastante lineal (más no aburrida) en los primeros 3 minutos, para luego pasar a una segunda parte mucho más suelta, con un tremendo solo de saxo por parte de Alexander v. Hagke, siempre con un toque agresivo por parte de la dupla de Zehfeld y Doblhofer, que se complementan a la perfección, mostrando calma y ferocidad al mismo tiempo, en absoluto equilibrio.

En Vulgar Display Of Sauerkraut, PANZERBALLETT nos deleita con su costado más pesado y destructivo. En este caso, vuelcan sus habilidades hacia el costado más agresivo del asunto, sin perder por ello su estilo característico. El saxo sigue estando presente, pero ahora el trabajo de las guitarras es mucho más potente, los riffs se llenan de fuerza y la sección rítmica se muestra con más contundencia. Zehfeld como compositor muestra incluso en su costado más extremo, que tiene un gran abanico de influencias, abarcando desde el Groove de gente como EXHORDER, pasando por la complejidad de MESHUGGAH y la velocidad del Death Metal, lo que conlleva a ese tremendo final a puro blast beat, sencillamente espectacular.

Ahora, una aparición estelar. Mattias “IA” Eklund, nos muestra a una banda “desenchufada” en The IKEA Trauma, donde se respira una atmósfera mucho más rockera y cercana a FREAK KITCHEN, pero sin perder esa esencia que los caracteriza. La voz de Eklund es ideal para el tema, dándole un toque mucho más agradable, además de poner su sello con un espléndido solo. Vamos, es imposible no reconocer ese estilo, ese sonido que solo él tiene. Un tema para cantar y corear, mientras nos dejamos llevar por los espectros de una banda que nunca suena igual, pero por ello no pierde su impronta.

La última canción. Los alemanes deciden dejar otro clásico para el final, y cierran con Take Five, de DAVE BRUBECK. El resultado es impresionante: la habilidad que tiene la banda para desarrollar microformas que a simple oída son similares, pero contienen diversas variaciones entre sí es impresionante; cuando descubrimos esas variaciones todo toma otro color y forma, secciones que antes sonaban similares se transforman en algo diferente, en una increíble demostración de creatividad e inventiva. 7 minutos para cerrar los ojos, y contemplar con nuestros oídos semejante creación, admirando la composición propia que desarrollaron a través de otro.

Lo que logró PANZERBALLETT en este disco es no solo la confirmación de que son una gran banda que vino para quedarse, sino que también es la obra magna del 2012. Ningún disco de ninguna otra banda ha llegado a este nivel de ejecución, inventiva, habilidad y variedad. Absolutamente recomendado, para todo el mundo.

 

PANZERBALLETT es:

Jan Zehrfeld: Guitarra líder

Heiko Jung: Bajo

Sebastian Lanser: Batería

Joe Doblhofer: Guitarra rítmica

Alexander v. Hagke: Saxofón.

 
 
 
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