OVAKNER – TÖTENWOLF – HIPOXIA – Madrid – 14/04/2018

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Hacía ya bastante tiempo que Rober de MACHETAZO no se pasaba por los madriles. Si no recuerdo mal (y hablando con él así lo recordaba también), su último paso fue aún con MACHETAZO en 2011 en la Wurlitzer junto a HINDRANCE aún con el fantástico Mundo cripta presente en la memoria y antes de dejarnos como testamento musical sus particulares ruinas. Con su otro proyecto, los fantásticos y sepulcrales BANISHED FROM INFERNO, creo que aún no se han pasado, pero ahora que Rober ha decidido probar una afinación menos mórbida y que se ha empapado del espíritu del crust con OVAKNER sí hemos tenido la suerte en el foro de volver a verle.

Particularmente me gusta mucho OVAKNER. Es un estilo diferente a lo que hasta ahora ha hecho Rober, acompañado también por Luis (Balc) de BALMOG con el que también está en BANISHED FROM INFERNO, sólo que aquí las voces principales no son suyas, sino del propio Rober, con un tono mucho más agudo y punky, muy apto con el nuevo sonido afilado y elevado en tono. Los resultados, mezclados con todo el bagaje previo del gallego (death, grind, toquecillos black paganos…), auguran una banda para rato, como ellos mismos se encargaron de demostrar este 14 de abril en Madrid, probando ya de paso nuevos temas que andan preparando y presentando un nuevo batería en sustitución de Alberto de LÓSTREGOS, un jovencísimo Ángel, que pasó con nota.

Abrían la noche dos bandas locales. Una de ellas no hacía ni un mes que los pudimos ver junto a BELL WITCH y que pondrían la nota claustrofóbica y menos directa de la noche: HIPOXIA. El grupo más nihilista de la capital, en un escenario más grande que en la Wurlitzer o en la sala Republika, las dos veces pretéritas que les he visto, dan un espectáculo mucho mayor. Además los estudios Rock & Pop tienen mejor sonido y ofrecen una mejor visibilidad, pese a lo reducido del aforo, con lo que no me importaba que HIPOXIA volviesen a ofrecer el mismo programa que con BELL WITCH, lo cual era lógico con la cercanía de las fechas.

Abrieron con retraso respecto a lo que estaba previsto originalmente pasadas las nueve y media de la noche con su ya “clásico” “Nothing”, del hasta el momento último trabajo del grupo: Si devs esset occidendvs erit – Monvmentvm ab khaos I – que pronto tendrá continuidad. Los veinte minutos que recorren este tema son de absoluta opresión esquizofrénica, desde las voces ambientales iniciales de E, que sonaron muchísimo mejor que en la Wurlitzer, hasta su rayante e hipnótico final con el vocalista madrileño en pleno bucle nihilista diciendo “nothing” una y otra vez.

Acoples sabiamente buscados una y otra vez de forma ritualística por JK y O.S., ritmos tortuosos de la mano de K y las derivaciones ambientales de JM por encima del resto, mientras E y K dialogan frente a frente, pues el vocalista de HIPOXIA casi siempre está de espaldas al público, salvo las veces que bajaba al foso a mezclarse con nosotros, cerrando así el círculo de la nada. En cuanto al nuevo tema, “Urine on sacrifice wounds”, que ya me resultaba familiar, me reitero sobre él y las ganas de escucharlo registrado por su estructura in crescendo y sus vericuetos rítmicos que tienen en K la columna vertebral desde su inicio tribal hasta su final apoteósico en donde hace hasta blast beats. En total cuarenta minutos de actuación que demostraron que HIPOXIA sigue creciendo por momentos como uno de los estandartes del ruido nihilista más rabioso.

En poco más de un cuarto de hora los otros madrileños de la noche, TÖTENWOLF, tenían la tarea de colocar sus instrumentos (con teclados de Irene incluidos, que no terminaban de encontrar el punto de gravedad) y preparar un altar para el sacrificio con velas, calaveras e incienso por todas partes. También iban a ser los que cambiaran el chip musical de la noche, siguiendo en los terrenos de la oscuridad y el misticismo pero desde un punto de vista más crudo y directo con su heavy ochentero cargado de punk, crust y black que les coloca en directos adoradores de los primeros discos “ocultistas extremos” de HELLHAMMER, BATHORY o VENOM, con mucha más actitud punk.

Comparándolos con HIPOXIA pasamos de temas de veinte minutos a composiciones que lo dicen todo en poco menos de dos minutos, lo que también se notó en la actitud de un público que les conocía bien. Tras la intro mística de rigor con los teclados de Irene en primer plano, abrieron con “The summoner call”, de la misma forma con la que cierran su último EP, Consecration of Lilith, que enlazaron ya en pleno ataque punk en donde la guitarrista (tanto musicalmente como en actitud) Gem y el batería Marius son fundamentales, con “Ereshkigal” del mismo trabajo. Echando la vista atrás la primera representación de su anterior trabajo fue la que le da título, “Fullmoon bästards”, seguida de “Theurgia”, lo que ya hizo que los acólitos del grupo se movieran como locos.

La labor como vocalista de Irene, que no sólo fue un apoyo para V, que además andaba enfermo cantando como podía, sino protagonista en más de una ocasión, vino a primer plano con “Ghouls are back in town”, volviendo a su labor en las teclas con el título del último EP, “Consecration of Lilith”. En el repertorio tiraron también de joyas ocultas que llevaban hasta diez años sin tocar como dijo V con “Under the horns of Baphomet”, que les devolvía a formas aún más primitivas y oscuras si cabe, recuperando la senda discográfica más actual con “Guardians of the black flame”. V, siempre metido en su capucha, nos presentó un nuevo tema con “Dame o blood”, que forma parte de una trilogía cuya temática es Drácula, para seguir con “Demeter”, de temática “marítima”.

Como iban a piñón fijo aún les dio tiempo hasta para ampliar su setlist, aunque a continuación lo siguieron con “650”, una de las más punk de la noche y que marcó el record en corta duración, y con formas más ocultistas y ambientales “The black witch of Highgate Hill”, que fue introducida por Irene que volvió a acaparar el protagonismo al igual que en “Masticatione Mortuorum in Tumulis”, para mover las caderas como dijo V. Otro tema nuevo, en este caso yéndose al antiguo Egipto, vino con “Anubis”, tras lo cual decidieron meter en el programa “Covens of London”, aunque el vocalista del grupo no se dio cuenta y pensó que iban a por la siguiente, “Dammerung”, que también cayó. Finalmente, el broche lo puso la auténticamente punk “Sex, Blood & Metalpunk”, pero como se habían quedado con ganas aún extendieron su set un par de minutos más con la versión del “Un día en Texas” de PARALISIS PERMANENTE. De la densidad a la crudeza pasando por los altares de Lilith es lo que nos ofrecieron TÖTENWOLF, una banda de puro directo.

Ya tenían los telones de fríos bosques del norte preparados, pero aun así OVAKNER tardó un poco más en estar preparados, por el tiempo que se tardó en retirar todo lo de TÖTENWOLF y porque Ángel, al que se le veía un poco nervioso por estar con las baquetas junto a Rober desde hace poco, tardó en componer su kit y de hecho tuvo que adaptar la altura de la caja en más de una ocasión porque no encontraba la llave que la fijaba. A falta de diez minutos para la media noche comenzó la introducción que tenían preparada y con ello una descarga que durante cincuenta minutos nos dejó sin descanso, más allá de las intros y outros pregrabadas entre ciertos temas y el espacio de tiempo rellenado con acoples mientras los tres se preparaban para cambiar de canción. Rober sigue así con la costumbre de MACHETAZO de ir a piñón y no decir ni mu, hasta el final, en el que se mostró sinceramente agradecido por la asistencia y el calor recibidos.

Con su EP Ar / Lume calentito, pero grabado ya desde hace algún tiempo, OVAKNER optaron por interpretarlo entero (incluyendo “Portalén” en forma de outro al final del concierto) y también temas nuevos que ya tienen preparados para, según me contó Rober, entrar a grabar en otoño. El puesto de merch, no obstante, no estaba nada mal nutrido, pues además del EP y camisetas de OVAKNER podíamos encontrar numerosas referencias de MACHETAZO y los trabajos de la otra banda de Rober, mucho más death, BANISHED FROM INFERNO. La verdad es que ganas tengo de escuchar esta continuación de OVAKNER y escuchando los cortes que nos presentaron (interpretaron más bien…), creo que podrá ser un gran disco, pues los temas siguen esa línea crust, con referencias a otros muchos géneros, pero están más asentados en la afinación más aguda que con tantas ganas ha cogido el guitarrista y cantante gallego.

La descarga la comenzaron así con una de las composiciones aún no natas, “Arasolis”, una mórbida y groovie instrumental que te hace cabecear sin querer. Desde el principio se vio que la conexión entre Luis y Rober está más que asentada. Ambos se conocen bien y llenan por sí mismos todo el escenario, en el caso del bajista con un cariz muy punki en este proyecto, mientras que Rober opta por la gran presencia visual de su Gibson Flying V blanca y él mismo metido en su capucha negra. Por otro lado, el más joven del trío, Ángel, estuvo muy arropado todo el tiempo por Rober, que no hacía más que darse la vuelta para que tuviese una guía del devenir de los cortes o incluso para recordarle el setlist, mientras el batería lo daba todo hasta el punto de teñir su camiseta de gris oscuro por el sudor.

El segundo corte nuevo en presentar fue “Médula”, aquí ya en el aire crustie con toques black y death que son el vehículo de lucimiento de OVAKNER, momento en el que decidieron atacar el que probablemente sea el corte más punk de su EP, “Inexpugnable”, no exenta en todo caso de su parte cabeceante y groovie. Un primer interludio sintetizado dio paso a otro corte nuevo, “Verial”, con algún retazo más thrash y dónde fue evidente que Ángel lo estaba dando todo (y lo estaba pasando mal pues su caja no hacía más que desajustarse y no encontraba la llave para fijarla). Cuando termine de asentarse en OVAKNER seguramente será un impulso tanto para Luis como para Rober, que cómo él mismo me decía entre bambalinas: “¡podría ser mi hijo!”.

Otra referencia al EP vino con una de mis favoritas, sólo presente en la versión en cinta: “Urco”, que refleja el crust en su vena más black por los riffs ambientales que tiene, aunque también deja espacio para un parón muy doom en donde metieron voces pregrabadas. Otra nueva, “Eklipse”, me recordó mucho a ICTUS y EKKAIA, mientras que algún retazo grind se coló en “Finismare”, introducida al grito de “uno, dos, tres, cuatro…” por Rober. Lo que quedaba ya sólo se centraría en lo grabado, con una sorpresa. Lo primero es el que creo que puede ser el tema más representativo de OVAKNER, “Ar”, uno de los más completos del EP, y después vendría una versión que no presentaron pero alguno en el público reconoció por los gritos de UNLEASHED al final. “Before the creation of time”, que sonó muy acelerada y totalmente crust, con lo que quitando la letra era difícil seguirla y la llevaron brillantemente a su terreno. Finalmente, “Lume” cerró la descarga previos agradecimientos por parte de Rober y con ese final repetitivo y adictivo que tan bien funciona y que extendieron en apoteosis para cerrar.

La kilometrada creo que mereció la pena para el trío gallego. Vi a Rober ilusionado y agradecido y cuando llevas en la música desde hace un cuarto de siglo esto es un hito. OVAKNER augura buenos presagios tanto en estudio como en directo y creo que lo vivido en Madrid lo confirma. Además la asistencia de la pequeña sala madrileña fue más que benévola, lo que dice mucho del gran nombre de este músico en la escena. Fue una noche de crudeza y de instintos saciados a ritmo de D-beat…

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