ORION CHILD – Into the deepest bane of hope, 2016

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orionchild14Como ya he comentado por redes sociales, es una pena que el tiempo que nos ocupa el trabajo, nuestros quehaceres cotidianos y demás, a veces no nos deje el tiempo suficiente para poder devorar discos y estudiarlos para petar el webzine de reseñas, sobre todo con el año tan movidito que hemos tenido (2016) y que tantos buenos trabajos nos ha dejado.

Es el caso de la atrevida propuesta que nos presentan una vez más los durangueses ORION CHILD con su segundo larga duración titulado Into the deepest bane of hope, en el que hacen alarde de su power metal oscurecido con toques extremos. Siguiendo la estela de su anterior obra, aunque un poco menos sombría que esta, producción y música van de la mano bajo el estandarte de la calidad.

Ya le llamen dark power metal, black power metal o blackened power metal, lo único que está claro es que la música de estos muchachos es buena y ofrecen una alternativa potente en la, ahora más activa, escena power metalera española. Buena prueba de esa potencia es «No return», primer corte como tal tras la sugerente intro. Como entra ese growl de Jones con el bombo da ganas de pegarle un cabezazo al primer transeúnte con el que te cruces por la calle; un inicio más que digno. Me gusta mucho el color de la voz principal, tan bien interpretada por Víctor, recordándome por momentos a Christopher, de los alicantinos DELIRION.

He de apuntar que es un auténtico lujo los juegos de voces que llevan a cabo durante todo el disco, tanto las limpias con armonizaciones y coros, como el contraste de estas con los guturales; da gusto escuchar bandas que ofrezcan tal variedad vocal. Me flipa también el rollo ‘djenty’ que imprimen a las guitarras en algunos trozos, modernizando todavía más si cabe su trabajo. Lo cierto es que no hay nada que me disguste de Into the deepest bane of hope; la única pequeña pega es alguna ligera patinadilla en la pronunciación del inglés (nada grave) pero al ser algo tan fácil de mejorar, no creo que les suponga un problema de cara a próximos trabajos.

Los fondos de teclados, así como los solos de los mismos también son una maravilla. Hay momentos en los que gracias a estos fondos llegan a sonar un poco sinfónicos, e incluso recuerdan en las partes más extremas (sobre todo cuando entran blast beats) a la época más molona de CRADLE OF FILTH, musicalmente hablando. No digo que se parezcan, por supuesto, ya que ORION CHILD recorren muchos más estilos en comparación con los ingleses.

Técnicamente son impecables, sonando todos y cada uno de los instrumentos ejecutados a la perfección. Ni que decir tiene que la producción, a cargo de Pedro Monge es perfecta, como viene siendo costumbre en sus Chromaticity Estudios.

Un disco completísimo, cañero, con mucha melodía, con atmósfera oscura, guitarras que en más de una ocasión me han pillado in fraganti haciendo air guitar de manera casi automática y que de no ser por la enorme competencia que ha tenido, seguro que habría estado en mi top diez subterráneo; de igual manera, el hueco entre los discos que más me han gustado de 2016 lo tiene asegurado, y me deja con muchas ganas de ver cómo lo defienden en directo. Destaco la ya nombrada «No return», «As darkness falls» (creo que mi favorita), «Fallen Gods» e «Invictus».

firmajabo

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