ONOMASY – Ashes and dust, 2016

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onomasy07Había muchas ganas de echarse a los oídos, al menos yo (y media redacción de Subterráneo) el primer disco completo de ONOMASY, tras aquel brillantísimo mini CD de 2013 Between two worlds. Y no podía ser de otra forma, los almerienses no han fallado y han parido una excepcional obra de metal extremo técnico, intenso y de una calidad más que sobresaliente.

45 minutos en los que estos cinco chavales ponen las cosas muy claritas y se presentan como grandes candidatos a ser los mejores en su estilo no sólo en España, si no, y llamadme atrevido si queréis, mucho más allá de nuestras fronteras. El por qué de esta afirmación es muy sencillo; hay pocos grupos que demuestren (y sobre todo en período tan corto de tiempo) unas composiciones, unas ideas y una técnica tan brillantes. Lo mejor de todo es que, aun teniendo a un guitarrista de la talla de Armando Rubio (absolutamente brillante el trabajo de él y su compañero de cuerdas Pablo Acien), ONOMASY es un grupo en los que sus cinco miembros hacen una labor impresionante, donde nadie destaca sobre los demás, nada flojea, nada se deja al azar, todo encaja como un enrevesado puzzle de miles de piezas.

Hay influencias de NECROPHAGIST, de DEATH, de CYNIC (esas irresistibles partes jazzeras), de ATHEIST y similares, pero adaptadas a un sonido moderno, con toques deathcore y un sonido tan aplastante como definido. Las diferencias básicas entre este y su mini cd debut son la intensidad (este Ashes and dust no da respiro, enlazando un tema tras otro), la brutalidad (con momentos en los que se acercan al brutal death técnico de bandas como KRONOS) y sobre todo, el salto cualitativo que han dado como buen grupo que sabe evolucionar hacia la perfección.

¿Y cómo puedo destacar alguna canción? Es casi imposible, ya que el conjunto es tan jodidamente compacto que creo que es misión imposible. Pero bueno, me arriesgaré y tiro hacia «Descending to the other side», por ese excelente y terrorífico riff central, o a la criminal «Advantage of the disadvantage». Incluso el interludio «The legacy», seguido de la tremenda «The jailer of the lives», da su acertado aporte de tranquilidad.

Tengo que admitir que a la primera escucha le saqué un par de pegas a este disco, quizás para intentar engañarme a mí mismo y negar de alguna forma que lo que estaba escuchando fuese tan perfecto. Una fue el sonido de la batería, que creía demasiado fuerte. Otra, demasiados toques deathcore. En sucesivas escuchas estas dos objeciones se acaban convirtiendo en virtudes, ya que ese sonido de batería es la base de este disco, lo que le da esa brutalidad añadida. En cuanto a lo del deathcore, Ashes and dust es, como debe ser, un disco que gana a cada escucha, en el que cada matiz, cada cambio de ritmo, cada detalle, se aprecia cuanto más le demos al play, y tal afirmación queda diluída cada vez que se disfruta el disco. ¿Y qué me decís de la portada? Sin palabras…

Lo más curioso después de escuchar (y ver) a ONOMASY es cómo un grupo de esta calidad ni siquiera ha llegado a la final del concurso de bandas de Wacken en España. Tampoco tienen hueco en el Resurrection a pesar de ser el grupo que más se lo ha currado en una gran campaña en su facebook, con 9 vídeos diferentes explicando por qué debían estar en el festival. No fue suficiente. Ni para una cosa ni para la otra. ONOMASY sólo tienen su trabajo, no son amigos de gente «importante», deberán hacer un esfuerzo añadido a pesar de ser uno de los grupos con más calidad del estado español. Eso aquí no parece que importe mucho. Nada nuevo. Desde luego, y por lo que pude saber de la banda, por ellos no quedará, porque Ashes and dust vendrá promocionado de la mejor forma posible en forma audiovisual, y el grupo hará un importante esfuerzo lanzando varios vídeos que acompañarán a esta obra maestra.

Si la suerte les acompaña, los almerienses pueden llegar a hacer algo grande. Por supuesto, fuera del país, porque aquí parece que estamos a otros menesteres, y será el momento en el que mucha gente diga «¿Y estos tíos tan buenos de dónde han salido?». Ojalá pronto les veamos arriba, porque se lo merecen, no sólo por su calidad, si no por su trabajo, su humildad y su amor por la música. Allí os veremos chavales…

miguelfirma

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