ONHOU (NLD) – Endling, 2019

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Desde Países Bajos recibimos el primer larga duración de ONHOU, un cuarteto de chavales barbudos que aúnan aquí su pasión por los sonidos más pesados del espectro metalero. Desde el país de los tulipanes y del buen rollo llegan anualmente ingentes cantidades de bandas que se dan al sludge, y en el caso de ONHOU entroncando con el doom. En este primer larga duración, aunque solamente consta de tres temas, la banda delimita claramente ambos parámetros musicales y, teniendo en cuenta que se trata de un subgénero al que hay que llegar con premeditación y cierta alevosía, afortunadamente se hace bastante ameno de escuchar.

Los primeros diecisiete minutos de este Endling abarcan la totalidad del primer tema “Dire”. Si bien de primeras la cosa gravita en torno al sludge de manual, con esa preponderancia de la base rítmica y especialmente del bajo, no tardan en relajar el asunto y meterse en vericuetos más atmosféricos, para lo cual usan el recurso de nuestros amados teclados, y aquí es dónde se hermanan con el doom más cáustico. Hacia la parte final entran en un bucle de esos que tienden a la paranoia, y quizás sobra algo de minutaje para que la cosa acabe siendo perfecta. La guitarra es más protagonista en los otros dos cortes, notablemente rebajados de tiempo respecto al primero. “March/retreat” es el que más me gusta del global. Rica variedad de voces la que maneja la banda, pero mucho más destacadas en este corte que además cuenta con algunos recursos un tanto sutiles de teclados pero que le dan al asunto un ambiente ciertamente intrigante. Si en el primero destacaban bajo y batería, y en el segundo las guitarras y teclados, «Silence» sería el de las voces, que transitan entre distintas profundidades blackers haciendo de este epílogo la muestra más oscura, si cabe, de todas.

En definitiva, estamos ante una banda todavía desconocida pero que viene a refutar esa tendencia de formaciones que con un solo trabajo (aunque en este caso viene precedido de un EP homónimo) pareciera que lleven toda la vida practicando el estilo, sonido contundente, muy crujiente y perfectamente equilibrado, lo que indica un excelente trabajo tras los controles. Dan lo que el oyente asiduo a estas sonoridades desea: oscuridad, voces de ultratumba, cierto misterio y la densidad del plomo líquido viajando por las venas humanas.

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