OMEGA (ITA) – Nebra, 2021

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Aviso a navegantes: esto no es sólo un discazo, es un concepto que va más allá de lo musical entendido como la interacción más o menos acertada de escalas, melodías y letras. Es un acertijo que, como entres en él, te va a costar mucho salir. Dicho esto, empecemos.

No merece la pena que perdamos el tiempo intentando etiquetar a OMEGA en tal o cual subgénero de metal. Hacen de todo: doom, black, avantgarde, instrumental… Mezclan todo de tal forma que, si tu cabeza se permite un momento de desconexión, dan un cambio tan bestial que más parece un pellizco para avisarte de que no te puedes perder nada. En «Pleias» ya lo hacen a los cuatro minutos, pero eso ocurre en los demás cortes, de tal forma que quedas enganchado aunque el tema dure trece o quince minutos.

En todas las pistas se pasa de la contundencia a la introspección con una rapidez y fluidez como si todo fuera uno. Musicalmente hablando, los temas son muy compactos, con un trabajo de producción genial, y no cansan aunque sean, como ya he dicho, temas largos y no enfocados al mainstream precisamente.

Pero al margen de esto, que podría ser aplicable a otros muchos LP, lo que me ha dejado la cabeza del revés ha sido su planteamiento, pues Nebra es un disco conceptual que quiere probar la relación de las grandes construcciones megalíticas de las antiguas civilizaciones (pirámides, menhires) con el cosmos. Este concepto debe ser desencriptado por medio de las pistas que OMEGA va dejando en los temas, como, por ejemplo, la secuencia matemática exacta que siguen determinados riffs o el mensaje en Morse que el bajo va dejando en el tema «Pleias«. No os voy a engañar: yo no he seguido las pistas porque me conozco y, como me meta es esa historia, no salgo.

Esto, señoras y señores, es un disco conceptual y lo demás son chorradas. Ya sólo con atreverse a presentar un proyecto de estas características que requiera del oyente no sólo un papel pasivo, sino que demande de él un esfuerzo intelectual, es para quitarse el sombrero. Si además son temazos, pues ya no hay más que decir.

Es verdad que los planteamientos complejos son marca de la casa, ya que su primer disco Eve de 2017 (también con el sello Dusktone) se basa en el manuscrito de Voynich, ese libro raro del siglo XIV que está escrito en un idioma que nadie conoce y que describe un mundo desconocido. Escuchando aquel, se veía venir éste Nebra.

Si quieres desafiarte a ti mismo, escucha Nebra. Si no, también.

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