ÖMBRA (ESP/NLD) – Primitive, 2018

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Soy un fanático del crust. Reconozco que es de las músicas que, ya sea en su estado más puro como mezclado con otros sonidos, más me hace engorilarme y desfasar. Puede parecer que escuchado un grupo, escuchados todos, pero eso sería ser demasiado reduccionista, por mucho que las bases de todos ellos sean las mismas. Si no lo fueran no sería un estilo tan particular. Precisamente por eso, destacar en el crust es tarea difícil. Tienes que saber transmitir muy bien tus intenciones y destacar en tu intensidad, ejecución y la propia mezcla con otros géneros. Pues bien, los medio catalanes, medio holandeses ÖMBRA serían un ejemplo de esto último. En sólo cuatro temas que tienen en este EP de debut, llamado muy sabiamente Primitive, consiguen sacar buen provecho de todo lo que el crust puede dar de sí. Todo ello con un sonido absolutamente punzante y corrosivo, que sé que son adjetivos muy manidos, pero explicativos de lo que transmiten. Básicamente abrir una caja con algún tipo de explosivo que te estalla en la cara.

Inicialmente este EP de ÖMBRA se ha editado sólo en formato digital a través del bandcamp del grupo, pero me consta que no tardará mucho en salir en forma de compartido con otra banda. Mientras tanto, ÖMBRA nos adelantan cuatro trallazos del copón, dicho de una forma rápida y lisa y llanamente. En ellos recorren gran parte de lo que el crust da de sí en solo trece minutos. Tenemos la versión más pura y punk heredera cien por cien de DISCHARGE, tenemos la cara metalera a lo THE EXPLOITED, también un toque hardcore y finalmente tenemos la faceta black. Todas ellas en un solo lanzamiento, todas ellas complementarias y todas ellas ejecutadas con convicción, buenas ideas y la intensidad necesaria para disfrutar al máximo. La mejor manera de entender es la capacidad adictiva que genera que, una vez que acaba el trabajo, vuelvas a querer ponerlo de nuevo. Porque además lo han estructurado perfectamente para que te atrapes con la energía y acabes en una catarsis.

Me refería antes al sonido porque lo que han conseguido en los estudios Pyroclast de La Haya es digno de mención. La pátina global es la típica sensación de túnel del viento, absolutamente devastadora. Pero no pienses que es sólo eso, no es una bola de fuego impenetrable. Se escucha y disfruta todo: los riffs arquetípicos, acelerados y afilados de sus dos guitarristas, Djoy y Pau (aunque creo que en la grabación no estaba aún Pau, encargándose Edgar de la segunda guitarra), que además al ser dos permite aumentar la carga metalera y decibélica del conjunto. También las líneas de bajo de Edgar que salen a relucir por encima de este vómito de riffs acelerados y se complementa con su propia voz, con una paleta de registros agresivos que pasan del black al crust en un momento. Finalmente la apabullante batería de Xavi, que te contagia de d-beat al principio y de blast beats más blackerizados al final. De hecho la forma en que está grabada la batería es lo que más me atrae del trabajo, porque no suena sintética y tampoco se come al resto.

Finalmente tenemos los propios temas que componen el trabajo. Los dos primeros los más crusties, luego tenemos un enlace a medio camino entre el metal y el black-crust y finalmente tenemos el tema black del EP. Todos ellos reverberarán en tu cabeza sin excepción, tanto la rabia fulminante y nihilista del último mencionado, el propio “Primitive“, como el más hardcore inicial que es “Fightback” (que me recuerda a ANAL HARD de una forma acelerada), que revienta la cabeza desde el inicio, incluyendo sus buenísimos coros. Mi preferido es también el más típico, el único en el que utilizan el castellano como forma de expresión, correctísimamente llamado “Odio“. Aquí es donde la cara más punkarra y sucia del crust sale y sus letras son incendiarias. Finalmente el corte de transición, “Rebel blood“, me hace pensar en THE EXPLOITED mezclado con IMPALED NAZARENE, muy metalero pero también con retazos de black, todo ello con los ritmos crust como punto de conexión con el principio del EP, y también con los blast beats más black que tendremos al final.

Son sólo trece minutos los que contiene Primitive pero no te quedas a medias. ÖMBRA no se dejan nada; o sí, su propia piel. Me restaría por saber si este grado de intensidad e inspiración la tendrían en un trabajo más extenso en donde no sólo tuvieran la primera cara, sino también la segunda del LP. Me quedaré con la duda de momento, y disfrutaré de un ejemplo de música de odio primitivo como no hay otro.

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