NONSENSE – Another way to escape, 2015

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nonsense01Sorpresa grata la de este debut de los barceloneses NONSENSE, un primer EP que rebosa ilusión. Lo cojas por donde lo cojas, estos cuatro chavales (nunca mejor dicho, el mayor tiene 20 años y el menor 18) contagian sus ganas desde el primer acorde de «Deep horizon» (madre qué vídeo más chulo, mirad…), hecho por el que les deberíamos estar más que agradecidos.

Ellos se autodenominan metal melódico, y algo de razón tienen, pero creo que sus comienzos en el punk-rock están tremendamente presentes en los 23 minutos del disco. Me recuerdan muchísimo al mejor hardcore melódico que se hacía hace 20 años (correcto, ni habían nacido ellos aún…) en Estados Unidos, del que mamó tanto la escena hardcore catalana. Por ello, vienen de forma irremediable a la cabeza grupos como BAD RELIGION o NO USE FOR A NAME, pero también (y mucho) TRIVIUM y similares. Eso sí, es indudable que también hay metal, metalcore, y muchas influencias de otros estilos, de los que beben como si llevasen toda la vida en ello. Predominancia absoluta de la melodía, con voces que se funden con ella en armonías de primera clase. Ayuda mucho su bajista Irene en esta labor, con coros que quedan realmente bien en temas como «Let it burn».

Another way to escape se pega, se te queda impregnado («Deep horizon» o «Mr. Jägger’s story» será complicado que salgan de mi cabeza fácilmente), y no es que sea un trabajo original ni fuera de lo común, pero se nota mucho la pasión que le ponen estos chicos a esto de la música. Ya sólo el aspecto, la imagen del grupo, es algo envidiable. Portada simple pero que transmite perfectamente el sentimiento de la banda, junto a un presskit que tendríais que verlo, con una profesionalidad (estamos hablando, os recuerdo, de un EP debut) que a muchos «consagrados» les gustaría.

Bien, vayamos con la parte negativa. Me choca mucho el acento de Marcel, tema a pulir de forma urgente, ya que si bien tiene una voz acorde con la música (y lo hace realmente bien), está lejos de tener un acento mínimamente anglosajón, y eso pesa un poco en el resultado final. Esto, por supuesto, va en gustos, y personalmente esto nunca fue de mi agrado.

Aún así, es necesario decir que un debut de este calibre para unos chavales tan jóvenes es complicado de llevar a cabo. Y eso se hace porque hay ilusión y pasión por la música. En este caso, da igual el estilo que hagan, a mí me han llegado porque desprenden una sensibilidad especial, porque su música me ha tocado la fibra. Espero que no pierdan ese feeling jamás, y que pulan los aspectos negativos con el tiempo como el acento o adoptar un sello de identidad, pero qué demonios, en pleno 2015 y curtido en mil ruídos, que cuatro chicos que acaban de ser mayores de edad me conquisten con estas canciones ya es mucho. Creo yo.

miguelfirma

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