NO SOMOS NADA (MEX) – No somos nada, 2021

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“Cuando la vida se da la vuelta y todo se vuelve oscuro, salen las ratas de sus escondites y lo muerden todo; nunca el mundo imaginó que esta especie parasitaria, acostumbrada a los rincones, las cloacas y las periferias del confort, vendría cualquier noche a destruirlo todo, a destruirlo todo antes de que salga otra vez el sol, ¿cualquier noche puede salir el sol?”

Esta tétrica premisa es la que reza ni bien entramos en las redes de NO SOMOS NADA, banda oriunda de La Paz, Baja California, México, que viene curtiendo los escenarios desde hace más de siete años, y que en la primera mitad de este año publicaron finalmente su EP homónimo, que consta de tres canciones y carga con un extenso trabajo autogestionado, en pos de canalizar toda su experiencia barrial a la vista del mundo.

Miedo”, “Arrastradxs” y “Viento” conforman el arsenal de presentación de esta agrupación, que mantiene encendido el espíritu de las masas metaleras emergentes, y se pasean por una interesante mezcla de estilos, iniciando por la canción de apertura que, con voces desagarradas y un espíritu bien punk en las violas, transmite un poco la desesperanza característica que se vive actualmente a escala mundial. Este tema termina con un segmento a dos voces, exclamando “Ellos la opulencia, nosotros el hambre” (que me recordó muchísimo a los míticos españoles de XKRUDE), además de que con ello muestran de forma bien clarita que no se andan con vueltas a la hora de expresar su reclamo social.

Las siguientes canciones ya se alejan de este matiz que toca líricas populares, y van más por el lado personal de expresar el desahucio de una sociedad marginal y los probables conflictos internos. “Arrastradxs” va cien por cien por el grindcore teñido por una disonancia musical que se siente muy bien y agresiva, repitiendo ese dueto vocal pero esta vez acompañados por un lúgubre punteo de guitarra de fondo, mientras que “Viento” empieza con una voz melódica, antes de darle ruedo nuevamente al crust disonante. Luego de un tenue final, arranca de nuevo a recitar “llévame contigo” una y otra vez para, ahora sí, darle cierre al tema y al EP.

Creo que el veredicto es claro: el compacto cumple con su función de carta de presentación y, por lo menos de mi parte, me deja bastante expectante por ver qué le depara el futuro a esta gran banda sudcaliforniana. Por mi parte, creo que le falta un poco de gordura al sonido de las guitarras bajo, pero, viniendo de parte de alguien que no es del gremio, mi opinión puede ser infructuosa. Sin embargo, en muy pocos minutos retratan de forma muy clarita la problemática que se vive hoy en día de injusticia social y crueldad cotidiana, todo propiciado por el caos pandémico, pero que también denota la petulancia de las masas que no se rinden, matizada de forma perfecta con el caos y la energía característica del crust y el hardcore.

Como bien mencioné al principio, si bien ya tienen su recorrido en los escenarios, recién están gestando sus redes sociales, así que si todo lo que te mencioné hasta acá te convenció puedes seguirlos en sus redes sociales para estar atento a un posible disco de larga duración que, por los movimientos que se vienen dando, puede estar muy próximo a salir.

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