NISHAIAR (ETH) – Universum, 2017

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En esta época de sobreinformación en la que nuestros sentidos se hallan expuestos a más estímulos de los que podemos procesar, es una exótica delicia encontrar una forma de expresión artística envuelta en un halo de misterio aparentemente incognoscible.

Tal es el caso de NISHAIAR, proyecto musical que se ubica en Gondar, antigua capital imperial de Etiopía. Su concepto es una nebulosa enigmática en la que se oculta la identidad de sus componentes, el extraño nombre de sus canciones y la historia detrás de su potencial creativo, que no está sometido a ningún sello discográfico.

Su primer álbum de larga duración, Universum, es complejo y lleno de aristas. Podríamos decir, para esbozar un retrato de aquello que se nos presenta, que se halla cimentado en un black metal muy atmosférico desde el cual extiende sus raíces hacia diversos lugares. Llama la atención la escasez de voces, que se presentan lejanas y guturales, serpenteando entre el sonido denso de la guitarra. El teclado es un ingrediente esencial, encargado de fabricar las texturas sobre las que reside su capacidad de transmitir emociones, generalmente transitando entre el cosmic black metal, el ambient e incluso el synthwave. Su aporte es compositivamente sencillo pero con una veta constante de misterio que evoca parajes, eventos o ideas sumamente extensas a la vez que abstractas.

A medida que avanza la escucha se advierte el espíritu enigmático: no transmite una oscuridad sofocante, pero tampoco llama a la dicha; no parece albergar ira, pero tiene destellos rabiosos rodeados de calma; en ocasiones suena compacto y con mucho cuerpo y en otras se muestra brumoso y onírico. Con mucha astucia combina melodías, cantos y sonidos que parecen provenientes en diferentes culturas. Un teclado etéreo nos hace posar el pensamiento en las estrellas, un coro nos sitúa entre los miembros de una tribu africana, una reverberante voz femenina nos transporta a latitudes orientales mientras un blast beat cincela en nuestros oídos la gélida silueta de un bosque escandinavo. Todos estos elementos fluyen con armonía e incluso en los pasajes más veloces parecen conservar una esencia pausada, arrastrando las notas de un lugar a otro con delicadeza sin que apenas nos percatemos de ello, en un constante exhorto a la introspección.

Sin lugar a dudas Universum hace honor a su nombre, fraguando un crisol en el que se funde la gran variedad de sensaciones que percibimos en su críptico mensaje, de apenas media hora de duración. Poco importa que ignoremos las verdades ocultas tras NISHAIAR, pues a todas ellas trasciende la certeza del legado vasto y multicolor de su música.

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