NISHAIAR (ETH) – Irix Zerius, 2018

Enlaces: BandCamp

Aquellas mentes inquietas que han tenido el placer de desentrañar las sorpresas que nos deparó el debut de NISHAIAR están de suerte. Apenas unos meses después regresan con Irix Zerius para continuar erigiendo un constructo musical tan exótico como eficaz. Su segundo trabajo no se aleja demasiado de la senda que recorriera su predecesor, y conserva su esencia dual, en virtud de la cual se yuxtaponen los fragmentos instrumentales con gran carga ambiental y los pasajes de black metal. Tratando de desgranar las sutiles diferencias nos encontramos con una obra que transmite una sensación más terrenal. Nuestro pensamiento parece abandonar los parajes ingrávidos para dedicarse casi por completo a nuestro planeta.

Los teclados de inspiración cósmica pierden protagonismo aunque no desaparecen del todo, realizando apariciones esporádicas. Las referencias culturales en cambio son más abundantes y variadas, surgiendo de manera habitual a lo largo del disco. Estás influencias están perfectamente engarzadas, enriqueciendo el conjunto hasta el punto de recrear un viaje imaginario a lo largo de infinidad de civilizaciones y etapas históricas. Tan pronto nos sorprende  lo que parece una tagelharpa (lira de arco nórdica) como surge una percusión tribal o una delicada guitarra acústica que nos transporta a ambas orillas del mediterráneo.

Al igual que en el disco anterior los guturales se escuchan distantes, con la probable intención de difuminar la voz en la mezcla para lograr un sonido más heterogéneo. De esta manera se logra que su protagonismo no eclipse al resto de elementos y el resultado final es un sonido muy rico en detalles con un espectro muy amplio de tonalidades. Como contraparte, el acompañamiento vocal limpio es muy importante y diverso, apareciendo cantos difónicos, voces femeninas líricas, susurros y coros muy etéreos que atemperan la agresividad.

Quizá uno de los puntos mejorables sea la percusión que, si bien cumple a la perfección a la hora de marcar los tiempos en los diferentes registros que la ambientación requiere, suena algo matemática y programada. Nada grave teniendo en cuenta que el estilo tan volátil que presenta este trabajo probablemente hubiera acusado una batería con demasiada presencia o pasada de revoluciones.

NISHAIAR ha demostrado en poco tiempo ser prolífica, con un EP y dos discos en apenas un año, sin que ello afecte al nivel de sus composiciones. Continúa presentando un mundo musical exuberante y fértil, lleno de colores y tramas utilizadas con inteligencia y elegancia. Sus mayores virtudes son la multiplicidad a la hora de trabajar con tantos detalles, la inflexión de unas canciones constante evolución y la gran capacidad para aglutinar el influjo de sonidos que provienen de geografías culturales muy diferentes. Irix Zerius es un canto ecuménico, un abrazo al legado cultural de la humanidad, que demuestra una vez más que la música y el arte no sólo es el lenguaje universal, sino también una herramienta atemporal con la que cincelamos en la memoria nuestras emociones más profundas y complejas.

Comparte:

COMENTARIOS