NÍOBETH – Silvery Moonbeams, 2011

Enlaces: Web Oficial MySpace Facebook Youtube Twitter

NÍOBETH nace de la unión musical de Jesús Diez e Itea Benedicto, guitarra y voz,  desde su inicio hasta el trabajo del que ahora hablaremos vemos esa fusión de fuerza de riffs y batería con la increíble voz de la soprano. Ya con su maqueta «Infinite Ocean Of Stars» la cual tendría como resultado su primer larga duración «The Shining Harmony Of Universe», con el que dieron un golpe de efecto en la escena metálica logrando esa fusión perfecta con una música muy elaborada. Sus toques más clásicos los veríamos en su EP “Dreaming”, una pequeña y bella obra maestra que todo amante de la música más pura debería escuchar. Así hoy hablamos de su “Silvery Moonbeams”, un trabajo que es la lógica evolución de lo anterior, con una carga de mayor fuerza en los riffs y en la batería, con una virtuosa voz que no se conforma con sólo usar el registro más operístico. Todo esto aderezado por su influencia clásica permanente.

En el mismo artwork ya se ve que cuidan los detalles, con una portada bella y fantasiosa que muestra una doncella de cuento en un paisaje de ensueño, con esa Luna reinante, creando la atmósfera en dibujo del contenido del disco, no de un único tema. El libreto no se queda atrás, con múltiples fotos y dibujos perfectamente encajados y de un profesionalismo que no es tan usual verlo en muchos grupos de renombre.

El disco en sus dos cortes iniciales, “The Banished Princess” y “Eclipse”, recuerda directamente a los mejores trabajos de NIGHTWISH, con fases tremendamente metaleras de guitarras pesadas y contundentes, mientras la primera es un cuento sobre dos almas unidas por el arte eterno que es la música, recordando al alma del músico de su primer LP. El segundo corte es de los temas más directos y rápidos hechos hasta la fecha por los manchegos, demostrando que no sólo viven de elaboraciones largas y eternas. La voz mezcla bien los momentos más de soprano con otros más melódicos, con interesantes voces masculinas y el gran contrapunto que dan las cuerdas ayudadas por la batería.

Hay varios temas que recuerdan directamente a su primer álbum, si bien tienen una mayor elaboración y producción, tanto instrumentos como especialmente vocal, mucho más cuidada, hay tres temas que siguen esta línea. El tercer corte, “Whithered Lullabies”, con una increíble velocidad, con unos altibajos en el ritmo increíbles, tanto en la voz como en los instrumentos, los coros le dan ese punto extra de calidad a este tema.

En esa misma línea tenemos también “My Dead Angel” y “I Know That I Know Nothng”, donde vemos esa mejorada producción y se nota especialmente en la voz, se dejan notar mucho más los matices que da Itea, aquí vemos el Gothic más al uso. Esta canción se precede con un bello interludio donde vemos influencias de cortes distintos llegando al folk con un increíble trabajo el de los músicos que aquí aparecen. En la segunda tenemos esa referencia al heleno Sócrates y su más famosa frase, dicha en varias ocasiones en griego para la ocasión, demostrando que cuidan su trabajo hasta el extremo, posiblemente el segundo tema más elaborado del disco, hay que destacar la enorme aportación que hace la batería en el tema así como el bello final de teclado.

El tema más épico es un impresionante canto a la naturaleza, “Sons of the Earth”, con una voz que posiblemente sea donde mejor esté, haciendo múltiples y muy distintos registros, acompañada por unos coros realmente buenos, y es que ahí se ve la labor tan profunda que han realizado NÍOBETH en este trabajo, de los mejores coros que he escuchado.

La siguiente canción es la primera con letra en español en su discografía, repleta de sentimiento y bella hasta la extenuación, dedicada a una persona que no está pero siempre nos acompañará, una melancolía que invade los instrumentos, la voz y al que lo escucha.

Entre las colaboraciones de este disco está la de Fernando Asensi en la voz en “I Need you to need me”, contrastando la gravedad de su voz con la de Itea, si bien al principio parece no encajar tras un rato van amoldándose en una perfecta conjunción. Aquí vemos también reminiscencias de esos toques Folk que se ven en ocasiones en esta banda, con otros sonidos de enorme calidad, no por nada en este largo han contado puntualmente con flauta, violín, cello e incluso el arpa.

El siguiente corte es el más elaborado y mucho más largo que el resto, más de 15 minutos conforman “Sadako’s Wings of Hope”, un tema donde dan rienda suelta a sus capacidades, con unos buenos riffs, un bajo rayando a gran nivel y una batería entregada, escuchamos casi todos los registros de voz que usa en el disco aquí encerrados. Hay un interludio orquestal muy bien colocado que separa en dos mitades la canción, la segunda es más tranquila, yendo in crescendo durante buena parte, cogiendo velocidad pero aportando, fundamentalmente, fuerza y potencia la música, curiosas y muy interesantes las voces en japonés, como pincelada final de nuevo pierde esa fuerza y energía para dar el punto perfecto como cierre.

Los dos últimos temas de “Silvery Moonbeams” recuerdan directamente a su anterior trabajo editado, el EP, donde se dejan influir por su alma musical más clásica, con una elaboración compleja y tremendamente trabajada. En “Polovtsian Dances” caminamos desde un tranquilo Heavy al más puro Sinfónico impregnados todos sus acordes por el metal. Finalizan en “Solitude”, demostrando una maestría acústica a la que no nos tienen acostumbrados, otra pieza que llega a esa belleza musical como la anterior, sin tanta elaboración pero con el más puro sentimiento.

Con este disco Níobeth se había colocado a la cabeza de los grupos en su género, no ya nacionales, si no también internacionales, han pulido sus defectos e intensificado sus virtudes para dejarnos esta magnífica y bella obra de música, una auténtica lástima la disolución de esta banda que tan buena música ha hecho, desde aquí les deseo la mejor de las suertes y ojalá pronto les veamos de nuevo en un escenario.

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMENTARIOS