NIGHTRAGE (GRC) – The venomous, 2017

Enlaces: Facebook Otro enlace

A principios de la década pasada, cuando el death metal melódico estaba en su momento de máxima popularidad, no era raro oír el nombre de NIGHTRAGE entre los aficionados mejor informados. Su aparición resultó sin duda llamativa: un proyecto de death metal de la escuela de Gotemburgo surgido en Grecia del trabajo de Marios Iliopoulos junto con Gus G. en una formación que se completaba con Brice Leclerq, Per M. Jensen y Tomas Lindberg sonaba, al menos, muy bien sobre el papel. Esto no habría pasado de lo anecdótico si semejante supergrupo hubiera sacado un disco malo, pero no fue así. Sweet vengeance (2003) superó dignamente la siempre peligrosa arma de doble filo que es el hype y ha acabado siendo recordado como una de las grandes joyas escondidas del género.

Fueron pasando los años y los discos con numerosos cambios de formación y muchos otros músicos famosos pasaron por las filas de NIGHTRAGE, pero nunca se logró superar aquel primer impulso. A medida que la popularidad del género decaía el grupo fue vúctima del mismo efecto que muchos de sus contemporáneos.

Llegamos a 2017 y NIGHTRAGE lanzan The venomous, séptimo álbum que presenta una formación ya asentada en Gotemburgo en la que sólo permanece Iliopoulos como miembro original, acompañado por Lawrence Dinamarca (batería), Anders Hammer (bajo), Ronnie Nyman (voz) y Magnus Söderman (guitarra).

Hay que reconocer que tiene mérito seguir en la brecha. NIGHTRAGE llamó la atención en sus inicios en gran parte por contar con músicos de renombre y por aparecer en el mejor momento posible. Sin embargo ya no hay ningún nombre ilustre que sirva como gancho, y además los días de gloria de la escuela de Gotemburgo terminaron hace años. Esto sin duda supone un hándicap difícil de superar, pese a que el grupo ponga todo su empeño en ello.

Como muestra, The venomous es un disco que presenta todos los requisitos que debe cumplir un buen disco de este estilo. Death metal con melodías resultonas, abundantes ritmos de thrash, sonido muy coordinado y una producción clara y acorde con los estándares actuales, además de un digno nivel instrumental, marcan la identidad de los NIGHTRAGE actuales como marcaron las de sus inicios.

Sin embargo, ni de lejos consigue resultar tan impactante hoy como lo fue en el pasado. Todo en el disco es correcto, pero la carencia de rasgos de identidad más fuertes y radicales hace que se vuelva una escucha algo larga. A esto contribuyen sobre todo unas interpretaciones bastante planas en la sección rítmica y en la voz principal, un rasgado monótono que mejora con algunos fraseos melódicos en temas como «Affliction» o «The blood» pero que no resulta suficiente. El trabajo de guitarras es bueno, presentando algunos riffs interesantes y melodías que se dejan escuchar con facilidad, pero no contiene suficientes momentos que de verdad transmitan pasión. Al final la impresión general es que nos encontramos ante una obra bien pensada pero que acaba sonando bastante descafeinada.

En definitiva, se notan de sobra las buenas intenciones y el esfuerzo del grupo, pero en estos tiempos no estoy seguro de que baste con eso para ganarse un hueco en un panorama en el que tenemos tantas alternativas. Por eso no creo que The venomous vaya servir para atraer a muchos oyentes nuevos. Gustará a los seguidores veteranos de NIGHTRAGE y a los incondicionales del género, pero el público que busque cosas nuevas no las encontrará aquí.

Comparte:

COMENTARIOS