NAZGHOR (SWE) – Death’s withered chants, 2016

Enlaces: Facebook

Se han inventado muchas maneras de hacer black metal, casi tantas como formas de comenzar una crítica. Ante la que nos plantamos hoy, oídos atentos, no es una de las más nuevas, pero sí es una de las que más me gusta y es que los suecos NAZGHOR se las gastan bien, muy bien.

Death’s withered chants (Satanath Records) es una oda al black metal de trasfondo satánico y antireligioso muy bien hecha. Es innegable la influencia que ha ejercido en estos endiablados músicos la escena black metalera sueca, siempre adornada de una maligna aureola de melodía, que es inconfundible a oídos de alguien que siga esta escena desde que los precursores de la misma irrumpieran en la historia musical mundial y plantaran su adictiva semilla que a tantísimas bandas ha inspirado e influenciado.

Pero en muchos riffs, las guitarras emanan una energía cafre parecida a la del black metal practicado por la escena finesa, vease SARGEIST, HORNA, AZAGHAL o BEHEXEN. Ese sonido crujiente de las cuerdas favorece esas momentáneas similitudes y por supuesto, ensalza el sentimiento black metalero primigenio. Pero NAZGHOR no se estanca en este tipo de venazos, nada más lejos. Los de Uppsala saben moverse por otros terrenos con la misma versatilidad con la que una culebra se desplaza por agua y por tierra. De igual manera que hacen alusión a la escuela finesa, igual lo hacen con pinceladas de death metal (en menor medida) o con, como comentaba al principio, la escen melódica sueca, recordando a bandas como los omnipresentes DISSECTION, VINTERLAND, MÖRK GRYNING (sobre todo cuando imperan los fondos de teclados u órganos) y también a algunas “nuevas” bandas como EOSPHORUS o ISTAPP, las cuales junto a los ya consagrados NAGLFAR o THULCANDRA, recogerán con total seguridad el testigo Nödtveidt si se mantienen activas.

Pero todavía van más allá, atreviéndose con algunos recursos y melodías más cercanas al post black metal que puedan ofrecernos a día de hoy GHOST BATH, HARAKIRI FOR THE SKY o THE GREAT OLD ONES, por mentar algunos referentes. Si a todo esto le añadimos unas voces adecuadas para el género, muy bien ejecutadas, baterías que juegan con los ritmos proporcionando variedad a los riffs cuando se repiten y una producción en la que reina el sonido antiguo pero dando lugar a que podamos distinguir todos los instrumentos, nos encontramos ante un disco que, aunque probablemente haya pasado más desapercibido de lo que debería, seguro que contentará a los seguidores más ‘trves’ del black metal y a los que buscan sonidos más nuevos dentro del género del corpse paint.

 

 

 

COMENTARIOS