MY ONLY SIN (M.O.S) – Inexorable, 2013

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Nada más caer en mis manos este “Inexorable”, tuve la necesidad de volver al pasado de Juan Jesús García (como miembro de la formación) y al mío propio (como fiel defensor del metal español de los 80’s). Antes de encontrarme con MY ONLY SIN quise re-encontrarme con vinilos como “Goliath” (1985) o “Radio Rock’N’Roll” (1988), último LP éste en el que ya no estaba Juanje a los parches, pero que define muy bien el sonido del grupo que acababa de abandonar (JÚPITER), así como el primero determina el de GOLIATH (banda embrión de la cual también formó parte), más que nada por ser el único en su corta (más que breve) discografía.

El caso es que este “Inexorable” ya es el segundo trabajo de M.O.S, grupo que resucita a este clásico baterista de la mano del vocalista de su primera banda (DAMA NEGRA), Juanvi, quien sigue acompañando a Juanje en este segundo trabajo. La sorpresa llega al observar que Juan Jesús, en M.O.S, se cuelga la guitarra y el bajo, dejando las labores de baterista a Guille, mientras Nicolás “Dreny” se encarga también de las seis cuerdas.

Y la verdad es que, en cierto modo, M.O.S parece una coherente evolución de un imaginario y supuesto híbrido entre las dos bandas de Juan Jesús en los 80’s, remarcando el acento melódico de éstas, enfatizándolo y haciéndolo más visible y evidente. De hecho este disco debería llevar impresa una etiqueta bien clara, y además bastante huidiza de tags exagerada e hiperbólicamente extensos solamente diseñados para vender. Creo que con un solo  término sería suficiente para definir “Inexorable”: con ‘melodic’ alcanzaría. Y de largo…

Y es que en el redondo, editado por Crystal Eyes Records, y que ve la luz hace tan solo unos días (a finales de abril si no me equivoco), se puede escuchar desde el heavy metal heredado de GOLIATH hasta el AOR de JÚPITER, pasando por hard & heavy, hard rock, melodic hard rock y metal melódico. Como puede ver el lector, el apellido de estas etiquetas determina claramente el árbol de familia de la banda, fuertemente entroncado en la base melódica, la cual confiere la coherencia a un álbum que ofrece tal variedad de sonidos e influencias.

De hecho todos estos subgéneros conviven con especial lógica y vínculo, pudiendo disfrutar de cortes hard & heavy como Man and Mirror (de guitarras muy DOKKEN), melodic hard rock (bastante happy y optimista) como In Your Eyes, hard rock de ritmos y guitarras zeppelianas que hacen viajar a los discos primigenios 70’s de JUDAS PRIEST (Fatal Attraction, toda una sorpresa), metal melódico como Only Rock and Roll (a lo BOB CATLEY), incluso de canciones especialmente comerciales y de ritmos ochenteros como Finally Free (con unos inicios de atmósferas góticas clásicas a lo LOST IN TEARS, ojo solo inicios) o Under Attack, en el que también experimentan con un inicio bastante industrial.

Si a esto le añadimos dos baladas de especial feeling como Be My Angel o la más inspirada Home Sweet Home (que me recuerda por líneas vocales del estribillo y percusión a MR. BIG), y le sumamos la faceta más heavy con hits como Fighting For Love (fantástico tema inicial), You Don’t Know Who I Am (de guitarras muy JUDAS) o Crazy For Road (con ese “lamento” de las seis cuerdas que tantas veces hemos escuchado en muchos discos del metal de los 80’s) el resultado no puede ser más esperanzador como presente y, sobre todo, futuro.

Quizás el sonido no me convenza del todo en, precisamente, estos tres últimos temas citados. Es en las composiciones más heavy metaleras donde echo en falta más fuerza (algo similar me pasaba en el disco de WILDHORSE y tantos otros), aunque me da la impresión que Juanje (quien se ha encargado de la producción) y José Medina (quien lo ha mezclado y masterizado) así lo han querido.

Por lo demás, “Inexorable” me parece un trabajo compositivamente espectacular que enfatiza especialmente la melodía, trabajado a conciencia y con detalles heredados de diferentes subgéneros que, precisamente, iluminan aún más esa energía que desprende. Rinde culto a los 80’s sin caer en el revival de tantas otras bandas coetáneas, demasiado ancladas en la “década prodigiosa”. Una mirada actual con respeto, y devoción, al pasado de sus componentes. 

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