MORTYFEAR (FIN) – My dystopia, 2021

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Portada del álbum My Dystopia de MortyfearEs difícil sorprenderme hoy en día. No es imposible pero sí difícil. No es para menos, sobre todo si hablamos de las vertientes del heavy metal. Si bien me queda mucha música por descubrir, también es verdad que he podido asimilar bastante gracias a un empeño bastante grande. Por lo tanto, encontrar bandas como MORTYFEAR es más que una agradable sorpresa; es un regalo. No me pillan desprevenido y puedo deducir de dónde viene su sonido. Sin embargo, puedo sentirme sorprendido por su manera de discernir sus ideas. Estando en la época en la que las uniones de géneros están a la orden día, tiene más mérito. Ahora, solo queda por ver si no es otro invento curioso que quedará en el olvido o tendrá continuidad. Vista la personalidad conseguida, creo que esta vez vienen para quedarse para siempre, y esperemos que de forma regular o constante.

La sorpresa como tal viene dada principalmente porque estamos ante un cambio totalmente radical en su música. Del thrash/death metal melódico de su primer disco God’s skin a esto hay un trecho muy grande, hay que tenerlos muy grandes (quince años es una barbaridad y da para mucho). Tanto es el cambio que me pregunto si ha sido acertado sacar esto bajo el mismo nombre. Si a eso le sumas que miembro original como tal solo queda su bajista Tapio Laitila, no hago más que preguntarme cómo han sido tan osados. Por lo menos, creo que pueden permitírselo. Su recorrido no es que sea reconocido precisamente, así que no es tan mala idea si te pones a pensarlo con detenimiento. Total, si a bandas como ANATHEMA les funcionó, ¿por qué a ellos no? Más ejemplos y cosas más raras se han visto en este mundo de locos, ¿no?

MORTYFEAR es de esas bandas que pueden parecer una locura de las grandes y más debido a lo que abarcan. Al fin al cabo, su excentricidad solo es equiparable a su ingenio. Había muchas papeletas para que esto no funcionara, pero lo hace. Digamos que, si bien esto parte de un death/doom melódico y melancólico finlandés de manual, la cosa se pone rarísima desde los primeros temas. Esto es gracias a los efectos de teclado eclécticos y electrónicos de Riku Metsä-Ketelä. Su experimentación con el instrumento puede recordar a la genial experimentación en los noventa de bandas como PARADISE LOST, NOCTURNUS, los AMORPHIS de Elegy o Tales from the Thousand Lakes, CARNIVAL IN COAL u OXIPLEGATZ. La diferencia radica es que su enfoque es más moderno, clandestino, fiestero y locuelo.

Esto da una cualidad ravera y clandestina digna de estudio, que podría gustar a ROB ZOMBIE, THE BROWNING o POWERMAN 5000 si padecieran esquizofrenia y les diera por el metal extremo más chungo. Para muestra “Circus called life”, muy discotequera. Podría usar varias etiquetas y bandas para orientarnos, de verdad. El caso es que solo conseguiría espantaros más de lo esperado y marear la perdiz. Lo que sí puedo decir es que la banda te va a inducir tanto a la locura mas extrema como a la melancolía mas profunda, siendo tétricos pero a la vez reflexivos a base de psicopatía y horror desquiciante que bebe, cómo no, de las bandas sonoras de pelis de terror y sci-fi. Invitan de esta manera a la celebración de un carnaval bizarro brasileño, pero a su vez no renuncian a la ortodoxia de quién se mueve por lo mencionado hasta ahora en un ambiente de pesadilla sin precedentes. Se nota que tienen ganas de dar la nota, de contestar de forma madura a posibles detractores convenciéndoles en el intento y, ya de paso, aportar la tan buscada personalidad que les permita sobresalir y viciar mentes.

Lo interesante del asunto es que si bien he recalcado mucho el factor excentricidad también se hace hincapié en mantener un equilibrio lúcido que hace que cada canción tenga sus propias reglas y que el oyente pueda decantarse finalmente por unas u otras según sus gustos personales. Por ejemplo, me ha gustado mucho la épica de “Black noise”, que me ha parecido recreativa y dado muchas buenas vibraciones, recordando a bandas como SUMMONING. También he de decir que han jugado muy bien con el tema voces: guturales graves, rasgados, voces limpias y registros heavys muy clásicos que me recuerdan a monstruos como Tomi Joutsen de los mencionados AMORPHIS (de los cuales beben muchísimo), Christian Älvestam (ex SCAR SYMMETRY) o a Dave Hunt de ANAAL NATHRAKH (cuando juega a ser Rob Halford o King Diamond). Estos registro hacen que esto sea más impresionante y, posiblemente, más fácil de tragar. De hecho, este disco se me hace inconcebible e inaccesible si no hubiera tantos registros vocales.

Han tenido que hacer un esfuerzo creativo muy grande para implementar todo lo expuesto en determinadas partes y añadir el toque experimental e independiente que, lejos de sonar amateur como en bandas como AARNI o ARTIST ALL IDIOTS, suena extremadamente profesional, coherente y mucho más serio. Esto ultimo es importante, porque anda que no habré encontrado bandas interesantes con mezclas locas e impresionantes que se ven entorpecidas por no saber llevar a buen puerto sus ideas, por una producción poco acertada por falta de medios o ambas cosas a la vez.

Es muy difícil, pronto y tocapelotas/ovarios para soltaros lo de «mejores discos del año», así que tranquilos. No os voy a hacer pasar por esa mierda (eso tocará cuando estemos a finales de año y tengamos que hacer los dichosos top 10). Solo voy a decir que es el disco más original que llevo escuchado en este 2021, lo cual tiene su gracia. Supongo que terminaré escuchando lo nuevo de THY CATAFALQUE o algún lanzamiento de avant-garde que terminará destronándolo, pero de momento se queda con ese puesto. Recomendables por su calidad, originalidad o para aquellos que simplemente quieran escuchar algo que se salga de lo corriente. No os lo penséis mucho.

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