MIKE STAMPER – Extended by error, 2017

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Los aficionados al metal instrumental pueden estar viviendo una de sus etapas doradas gracias a las numerosas agrupaciones que están haciedno sus incursiones en esto subgénero, tal y como ocurre con nombres como FIRMAM3NT, ALTAR DEL HOLOCAUSTO o los archiconocidos TOUNDRA.

MIKE STAMPER es un proyecto en solitario de Aitor G. (UNEXPECTANCE, BLACK DEVIL, GAJES DEL OFICIO, PREVENTIVE SUICIDE, ARCHAEOPTERYX ULTRAAVANTGARDA), lo cual es especialmente meritorio al tratarse de su segundo disco después de Ended by error del año pasado. Sacar dos discos en un año por una única persona es digno de mención especial, ya que los retos que un músico encuentra al enfrentarse al pentagrama en blanco deben de verse multiplicados al no existir ningún hombro en el que apoyarse.

En este tipo de aventuras musicales pueden ocurrir dos cosas: o bien que todos los temas responden a patrones o características muy similares, ya que no existe una pluralidad de autores que puedan enriquecer el resultado, o que cada tema siga su propio camino fruto de la variedad de inspiraciones que tenga el artista. En esta ocasión, llama poderosamente la atención que no estamos ante ninguno de los dos escenarios descritos, pues los temas pueden quizás agruparse en estilos – como apuntaremos más adelante – pero en todos ellos hay una musicalidad que dota al álbum de homogeneidad.

En la grabación de este disco, Aitor G. ha contado con la colaboración de Dani Villamil (SOLDIER) en “Refactor“, de Nathan Cifuentes (VENDAVAL) en “Resilient” y de Andrés García en “The sorrow nebula“.

En Extended by error, se sigue con la idea del error como eje central de las composiciones al igual que ocurría en Ended by error, pero en esta ocasión se aproxima al concepto desde la idea de la redención después de haber cometido el error.

A grandes rasgos, las composiciones pueden traer al mente a grupos como KILLSWITCH ENGAGE, AS I LAY DYING o SHADOWMIND como es el caso de “Echoes of the error“, “Deja vu“, “Refactor” o “The sorrow nebula“. Pero junto a estos temas hay otros en los que el sonido recuerda más a composiciones de power metal, como se aprecia en “The North I lost“, y un tercer grupo de temas que muestran un sesgo hacia ramas más clásicas del metal como son “Deadlock“, “Hard reset (the process of oblivion)” o “Timeout“.

Pasando a tratar la calidad de la grabación, producción y mezcla, simplemente decir que es sobresaliente. Aitor ha sabido ecualizar cada instrumento a la perfección, empastando cada frase y cada riff alcanzando un sonido espectacular.

A estas alturas del año, creo que se ha escuchado bastante como para poder decir que puede ser uno de los mejores discos de metal instrumental de 2017 sin que haya mucho margen de error… Nunca mejor dicho.

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