MI VIDA: DE LA DELINCUENCIA AL HEAVY METAL, Elisa C. Martin, 2018

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No son pocas las ocasiones en las que cerrar un libro tras leer sus últimas páginas se siente igual que cerrar la puerta a un amigo que abandona tu casa y que no va a volver. Personalmente considero que si un libro deja esa sensación de abandono es porque ha conseguido acompañarte y, por tanto, ha triunfado. Elisa C. Martín me ha dejado sola rodeada de trozos de su vida.

Mi vida: de la delincuencia al heavy metal, editado por El Garaje en 2018, es la primera obra literaria de Elisa C.Martín, cantante de metal de larga trayectoria en bandas como DARK MOOR, DREAMAKER, FAIRYLAND o HAMKA. Actualmente, además de militar en esta última banda, es profesora de canto en su estudio Taller de Vox.

Esta autobiografía comienza con un prólogo escrito por Mariano Muniesa en el que, además de presentar a la autora, se tratan, con un tono quizás demasiado optimista, cuestiones como la homofobia o el machismo en el heavy metal. Llama la atención que se le dé más importancia a las dificultades de hacer carrera en un estilo como el heavy metal que al machismo dentro de él, cuestión que se menciona en pasado, como algo que comienza a quedar atrás y de lo que parece haberse tomado consciencia plena. Sin embargo son cuestiones tan importantes que los problemas que planteará Elisa como obstáculos en su carrera por el hecho de ser mujer se mantienen a día de hoy. La mención de estos asuntos en el prólogo es de agradecer, ya que nos advierte de alguna manera que van a tratarse (de forma mucho más crítica) en el resto de la obra.

El relato como tal comienza contextualizando la vida de la protagonista y narradora. Barrio, familia, aficiones, preocupaciones… Todo presentado en un tono que pese a poder resultar poco correcto a nivel sintáctico por contener laísmos y otras incorrecciones, fruto de descuidos editoriales, fue gustándome cada vez más con el paso de las páginas. Acabé sintiéndome como si leyese cartas desordenadas de una vieja amiga que me ponía al día. Y digo desordenadas porque pese a que la historia comience con su infancia y pronto empiece a hablar de su adolescencia no es una historia lineal. El ritmo de la narración baila constantemente entre distintas etapas vitales de la autora, además de menciones especiales a personas, situaciones o explicaciones puntuales que rompen la línea temporal pero la hacen mucho más rica en detalles y reflexiones.

De hecho las rupturas constantes son el hilo conductor de la vida de Elisa. Nace en un barrio fraccionado en una zona de familias obreras y un asentamiento de chabolas. Rasga los vestidos que intentaban convertirla en una “señorita” y sale de ese rol impuesto como una niña libre que a los doce años comienza a cantar en un grupo de heavy metal. Decidió que la heteronorma no iba con ella y, en un momento dado, algo tan asentado como la monogamia tampoco. En cambio sí se involucró en la delincuencia, algo que de nuevo rompe el rol de chica adolescente, al menos si estamos hablando de crimen organizado. Para terminar de quebrar cualquier esquema que pudiese quedar en pie, dedica un capítulo a declararse cristiana y hablar de su relación con la religión.

¿Qué une todos estos añicos? Indudablemente el amor. Si el libro deja algo claro es que Elisa ama la música y a su madre, y que estos dos factores han actuado como hormigón en su vida.

Tras haber pasado muchos años destruyendo  y reconstruyendo, Elisa puede dar un par de lecciones a cualquiera, y afortunadamente las comparte al final del libro. En esencia transmite el espíritu del power metal: hazlo, hazlo ahora, hazlo siempre, haz todo lo que quieras hacer y déjate la piel en ello aunque parezca que va a salir mal.

Pese a que la faceta pública de Elisa es la de cantante debo reconocer que la que me llamó la atención cuando conocí el libro fue la de la delincuencia. Sin embargo no esperaba encontrar una crítica social tan amplia y desde un enfoque tan personal no solo del Madrid “quinqui” sino de la vida desde la perspectiva de una mujer perdida en un mundo de padres, amigos y profesionales que la colocan en la tesitura del go big or go home, obligándola a hacer todo a lo grande o a quedarse sin  aquello que desea.

Si buscáis erudición, bibliografía especializada, una prosa cuidada y un análisis social profundo este libro os decepcionará. Si queréis saber lo que es la calle contado por alguien que se ha dejado las Yumas en sus aceras y ha hecho trompos por su asfalto, la historia de Elisa os interesará  mucho.

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