MEGARA – Aquí todos estamos locos, 2018

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Cualquiera que siga la actualidad del metal estatal habrá leído u oído alguna vez el nombre MEGARA. Y es que la banda madrileña liderada por la cantante Kenzy ya se ha convertido en uno de los nombres de referencia de la escena del metal moderno habiendo publicado únicamente un EP y un disco de estudio. Y es que su ‘fucksia metal’, sustentado en una propuesta variopinta que huye de corsets y una cuidadísima estética e imaginario visual donde el fucsia tiene una importancia capital, está captando cada vez más adeptos, en parte también por sus intensas actuaciones en directo.

Si en su primer disco, Siete, nos encontrábamos con un álbum que giraba en torno al concepto de los pecados capitales, en este Aquí todos estamos locos se basan en Alicia en el país de las maravillas, tanto para su artwork como para unas canciones que aunque sean menos duras que en sus primeras referencias discográficas -porque las guitarras tienen menos protagonismo-   mantienen intactas sus señas de identidad: los arreglos electrónicos, la producción vocal al más puro estilo SÔBER -no obstante, es Carlos Escobedo, productor de sus últimas obras, quien se ha encargado de este aspecto- y los estribillos pegadizos. Todo ello aderezado con unas gotas de pop. Aspecto que, sin ninguna duda, les separa de muchas bandas de la escena que parecen jugar a ver quién es el más duro.

Y es que desde la inicial “Más que una leyenda” nos queda claro que nos encontramos con una propuesta diferente y que es un soplo de aire fresco. Porque se agradece escuchar a un grupo que lo mismo bebe de HALESTORM, como en las iniciales “Más que una leyenda” y “Enredados” o en “Arrástrame al infierno“, o de EVANESCENCE en el tremendo single “Bienvenido al desastre“, que pese a que arranque con unos teclados góticos, acelera el paso en el estribillo.

Si antes comentaba la influencia de Carlos Escobedo, donde más se nota su mano es en tres medios tiempos que recuerdan innegablemente a su banda: “Almas“, “El hombre de arena” y “Cuenta atrás“. Los dos temas más tralleros quizás sean “Involución” y “Esclava del aire“. Cierran con una versión muy personal del “Billie Jean” de MICHAEL JACKSON, que llevan perfectamente a su terreno.

El productor norteamericano Kyle Odell, que ha colaborado con bandas como MOTIONLESS IN WHITE, se ha encargado de darle al disco un ambiente lúgubre y opresivo, muy similar al que le da también a los discos de la ya mencionada banda estadounidense, aunque parece que se le ha olvidado darle algo más de garra a las guitarras y a la base rítmica, como comentaba antes.

Aun con esto, un muy buen disco de una de las propuestas más interesantes que tenemos en nuestro país. Aunque haya gente que piense que son pura estética e imagen, canciones como las de este Aquí todos estamos locos demuestran que igual allí todos están equivocados.

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