MAGEC – Departure island, 2017

Enlaces: Facebook BandCamp

Me pongo manos a la obra, con esta reseña, imaginando que MAGEC, banda de la que os voy a hablar y comentar su último trabajo, han escogido su nombre teniendo en cuenta la antigua mitología bereber en la que el Sol era una deidad femenina. La misma palabra, magec, era utilizada por las poblaciones aborígenes de las Islas Canarias, lugar de procedencia de estos músicos, para nombrar al Sol, de género masculino. Sigo con mis sueños…

MAGEC lanzó su primer EP, Departure island, en octubre del año pasado. Autoproducido, con una baja tirada en físico de 300 copias y una pequeña discográfica, 3DB Records, que lo ha editado. Formado por un total de cinco temas, a lo largo de unos veinticinco minutos nos presentan el sludge/doom metal que practican. Me atrevería a añadir que les pondría también una merecida etiqueta de stoner metal a lo que hacen.

En una primera escucha he de confesar que me costó aceptar la parte vocal. Tenía la sensación de oírla demasiado presente en la mezcla y, tal vez, muy por encima del resto de los instrumentos. De todas maneras, no quise dejarme llevar por esa primera impresión y continué escuchando el resto de temas.

Departure island no tiene grandes solos ni momentos de exhibicionismo musical por parte de sus músicos. Es sencillo, claro y directo. Antes de empezar esta reseña inicié una búsqueda de información sobre ellos para poder escribirla con criterio y encontré un vídeo de ellos en directo que ha hecho que me gusten más. Si suenan siempre como ese vídeo no dejaría pasar la oportunidad de verlos.

Con una sinuosa guitarra inicial “Hills of sand” hace las veces de obertura del EP que estoy desgranando. Sin darle demasiadas vueltas el resto de músicos van entrando y se presentan para dar forma a este primer tema. Tiene un riff muy pegadizo con el que me vinieron ganas de dar los típicos movimientos cadenciosos de cabeza que, poco a poco, van desgastando las cervicales -sobre todo la c5 y la c6- de los que escuchamos metal.

Flavours of the stars” sigue con la misma tendencia y me provocó el mismo efecto, pero continuaba chirriando -con todo mi cariño, que soy muy melódica- un poco la línea de la voz. Tengo la sensación de escucharla demasiado arriba, tanto de nivel como tesitura, a lo largo de todo el tema y me ha roto momentos muy cadenciosos y “molones”.

Con “Touch the light” sigo sin parar de mover la cabeza como una tonta que dice sí a todo y me encaja más la voz. Seguramente motivada por haber escuchado, durante días, música de este estilo para analizar mejor este trabajo. He leído que se compara el timbre de voz con Monsieur Duplantier, cantante de GOJIRA, pero me cuesta encontrar la relación. Me suena un poco más grave la tesitura de este último.

En “The flame inside us” me ha llamado la atención el bajo y ha provocado que volviera hacía atrás en la escucha para fijarme en que, a lo largo de todo el trabajo de MAGEC hace una buena función y es imprescindible. Me gusta el sonido que le sacan a este instrumento, limpio y nítido.

Llegando al último tema me doy cuenta de que me gusta la música que hacen pero que me ha resultado todo demasiado plano y repetitivo. He disfrutado y he machacado sutilmente mis cervicales, pero no he encontrado un tema que me llame la atención.

Por supuesto es mi opinión y no debe ser motivo para no dar una oportunidad a esta banda ya que estoy segura de que al público que siga el estilo que hacen MAGEC les gustará puesto que tienen un buen sonido y mucho tiempo por delante para seguir evolucionando. Además se merecen un apoyo por el esfuerzo de hacer algo tan alternativo desde sus lares.

Comparte:

COMENTARIOS