LUSTRE (SWE) – The ashes of light, 2020

Enlaces:

Portada del álbum "The Ashes of Light" de Lustre.Con más de una década de experiencia a sus espaldas, LUSTRE es una banda que no deja indiferente a nadie. O amas su estilo parsimonioso, lento, repetitivo y melancólico o lo odias por exactamente esos mismos motivos. Fundada y dirigida por el multiinstrumentalista sueco Henrik Sunding bajo el pseudónimo de Nachtzeit, se puede afirmar que su proyecto ha estado siempre situado a la vanguardia del vasto movimiento conocido como black metal atmosférico, y particularmente de la rama que se centra más en la última palabra del subgénero. Es habitual encontrar en su discografía temas que rebasan los diez minutos de duración, y en los que el desarrollo a nivel compositivo es más bien escaso. ¿Es eso un punto negativo como tal o parte de la esencia misma del estilo? Los seguidores de LUSTRE nos decantamos definitivamente por la segunda opción, ya que para disfrutar de su música hay que entenderla de una manera algo distinta de lo habitual. Del mismo modo que quien escucha las densas composiciones de SUNN O))) o la incomprensible cacofonía de MERZBOW (mis disculpas a los amantes del «genio» japonés), la música de LUSTRE merece un enfoque distinto, con un enfásis que debe pasar a situarse de la escucha atenta y analítica a la escucha puramente contemplativa.

No es fácil, ciertamente, llevar a cabo tal proceso de abstracción, y es en este punto donde los que se sientan menos atraídos por la propuesta de esta banda deberían dejar de leer. Una canción de LUSTRE típicamente gira en torno a un motivo principal, normalmente desarrollado por unas líneas de guitarra muy minimalistas, y con arreglos de sintetizador que se superponen a lo largo del tema y van construyendo poco a poco la ola de sonido que nos arrastra a la contemplación de la naturaleza, la melancolía propia del otoño o el renacimiento primaveral (¡pocas bandas del género dedican música a esta estación!). Y se puede decir que ya está: la principal belleza de su estilo es la simplicidad, simplicidad que no viene dada por falta de inspiración o de ideas sino que es consciente e intencionada. Es en este acercamiento minimalista donde LUSTRE se siente cómodo, y en este nuevo The ashes of light seguimos encontrándonos con la misma esencia de su estilo. El álbum está compuesto por seis canciones que giran alrededor de los siete minutos de duración, a excepción de una última pieza que funciona a modo de outro, y todos ellos son un perfecto ejercicio del estilo que la banda ha ido forjando con el paso de los años. Lo primero que salta a la vista es la mayor presencia de arreglos de sintetizador, préstamo directo de la música electrónica, que exhibe en comparación con sus anteriores obras. En todos los temas se incorporan diversos teclados, algunos de ellos incluso secuenciados al más puro estilo del synthwave ochentero (pienso especialmente en la segunda mitad de «Part 3 (Like music in the night)«, y otros de carácter más etéreo, como es tradición ya en  la banda.

En anteriores álbumes, quizá un pequeño punto negativo era la brusquedad con la que se daban algunas transiciones entre las distintas partes de cada canción; algo minoritario y poco relevante, pero que sin embargo no ha pasado desapercibido a la hora de componer este nuevo álbum, y es que se nota un gran trabajo en sentido. Cada sección fluye perfectamente hacia la siguiente, haciendo que el hechizo de la música se mantenga de manera ininterrumpida y mejorando aún más la experiencia de escucha. Un buen ejemplo de ello lo podemos encontrar en «Part 2 (A silent tale)«.

La enorme superposición de capas de sintetizadores contribuye a acentuar este nivel de inmersión, pero el esfuerzo se quedaría en nada si prescindiese de una de las características más distintivas de este grupo, que es el particular sonido logrado con las guitarras. A diferencia de otras bandas, en las que se pretende conseguir un efecto crudo y agresivo, la intención de LUSTRE va en un sentido radicalmente opuesto: las guitarras proporcionan un lecho etéreo pero sólido sobre el que se cimentan los múltiples teclados, y en ningún momento llegan a tener un papel protagonista. De hecho, podría decirse que hace falta fijarse para oírlas bien, y es en este punto de innovación y originalidad donde reside el principal atractivo de la música de LUSTRE. The ashes of light no aporta nada nuevo en este campo, pero tampoco se queda atrás respecto a los discos anteriores. Lo mismo puede decirse de la batería, y es que nunca ha sido un elemento preponderante en su obra. Pese a ello, cumple perfectamente su cometido, que consiste en mantener el ritmo siempre a tempos intermedios, evitando a toda costa caer en los típicos blast-beats del género e introduciendo de manera puntual algún contrapunto destacable (por ejemplo en la última sección de «Part 5 (The ashes of light)«). Por último, poco hay que añadir respecto a la voz. Ciertamente quizá es uno de los aspectos menos destacables de LUSTRE, ya que no aporta ni quita nada, y hace acto de presencia ocasional recordándonos que, al fin y al cabo, estamos escuchando un disco de black metal.

Con este trabajo, LUSTRE pisa aún más fuerte en el terreno del black atmosférico, demostrando que aún pueden lanzarse obras interesantes habiendo pasado ya el punto álgido de popularidad del género. La última pieza, «Part 6 (Lamentation at dawn)«, más breve y electrónica que el resto, podría funcionar a modo de promesa hacia el futuro. ¿Seguirá LUSTRE transportándonos a otros mundos con su música? ¿Cómo se enfrentará a los nuevos tiempos y tendencias musicales? Una posible respuesta sería un viraje aún más acusado hacia la eléctronica, quizá incluso dejando de lado la instrumentación propia del black metal; y viendo de lo que es capaz este proyecto, sin duda podría tratarse de una nueva etapa aún más apasionante en su prolífica carrera.

Comparte: