LETHARGIC (ESP) – Chapter soil, 2018

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Bajo el nombre de LETHARGIC se esconde el proyecto de estudio formado en 2016 por Óscar G. Comendador, encargado de la grabación de todos los instrumentos y programación de baterías, y Fer Unferth a las voces. Ambos, en aquel momento, eran componentes del combo de brutal death MIND HOLOCAUST, si bien Fer salió de la formación un año después. Durante ese periodo de coexistencia es cuando pusieron en marcha LETHARGIC, donde desarrollan un estilo diferente al que nos tenían acostumbrados, tanto en MIND HOLOCAUST como en las otras muchas bandas donde han militado cada uno de estos dos veteranos de la escena salmantina (entre otras: LLVME, EVIL RISE, CRUCIFUCK, TALADRO…), pues aquí lo que van a ofrecernos en un death metal primitivo y oscuro, salpicado de influencias que van desde el death sueco de los 90 al death doom.

Chapter soil se estrenó hace ya un par de años en formato digital y, personalmente, no había tenido noticias de su existencia. La brutal avalancha de ediciones que, de un tiempo a esta parte, salen al cabo del año (y del mes, vaya…) convierte en misión imposible poder estar al tanto de todo lo que se cuece en el mundillo; máxime si no está en formato físico y, por tanto, en los catálogos de los mailorders habituales. A estos efectos, es de agradecer la labor de los sellos nacionales Ruido Noise Records, Dead Sheep Productions, Evil Mind Records y Humanizide Records, que unen fuerzas para recuperar en formato CD el debut de LETHARGIC en una currada coedición en digipack de tres cuerpos en la que, además de los temas originales de la edición digital de Chapter soil, se incluyen dos nuevos temas y una versión de los patriarcas suecos GRAVE.

Como ya anticipaba en el primer párrafo, el estilo de LETHARGIC supone un hiato con el sonido y hechuras brutaleras de MIND HOLOCAUST para rendir homenaje al death metal de la vieja escuela sueca, de bandas como NIHILIST, CARNAGE, ENTOMBED o NIRVANA 2002. Con esto podéis haceros una idea equivocada de por dónde van los tiros: pedal HM-2 con dosis generosa de drive, guturalidad vocal y zapatilla… Pues bien, y aquí llega mi parte favorita de este lanzamiento: LETHARGIC se desmarcan de la patulea de chorrocientasmil bandas clónicas del revival sueco de los 90, y además de sus elementos habituales incluyen pasajes con tempos arrastrados que rayan el doom más deathmetalero, al estilo de peña como ASPHYX, CIANIDE, DERKETA o incluso peña más actual como DISMA.

El trabajo arranca  con una pequeña variación con respecto de la edición digital, pues el tema original «Ascension/A figure in the soil» ha sido reconvertido en dos cortes, empleando «Ascent» a modo de introducción y «A figure in the soil» ya como primer tema propiamente dicho. En realidad, el álbum entero, o mejor dicho los siete cortes que formaban el EP original, dan la sensación de haber sido concebidos como una unidad conceptual. Las separaciones entre temas son puramente formales pues, como digo, hay una sensación de continuidad narrativa y una coherencia en cuanto al desarrollo, que igualmente podría haberse plasmado en una única pista de veintitantos minutos, empezando por la citada intro y concluyendo con la destructiva «The flesh and the fiends» a modo de gran final.

Caso diferente es el de los dos temas nuevos y la versión de «Into the grave» de GRAVE, en los que la producción es diferente y mucho más orientada al death sueco «canónico», con los cuatro potenciómetros del HM-2 al máximo y compresión a cascoporro. En  cualquier caso, y ya tratándolas como dos partes diferentes de la obra, he de decir que me convence más el concepto y tratamiento sonoro de la grabación original. La sensación que transmite es jodidamente opresiva y desasosegante, con un uso teatral de las panorámicas de las voces que consigue un interesante efecto de conversación, como si fluyeran preguntas y respuestas entre las diferentes líneas guturales de Fer. La producción de Chapter soil es bastante orgánica pese al hecho de que las baterías son enlatadas, pero Óscar en ese sentido ha logrado un resultado más que solvente, con no poco trabajo de edición para hacerlas variadas y con un toque bastante humanizado. Por lo que respecta a la sección de cuerdas, me gusta el empaste de guitarras, tratadas con algo de reverb, y el bajo con buena pegada que tiene sus momentos de protagonismo solista, como en el final de «In oceangraves«.

Las líneas instrumentales son solemnes y oscuras, con desarrollos pacientes a base de ir enriqueciendo los riffs con pequeños detalles a cada vuelta que se repiten, lo que hace que el trabajo sea interesante de degustar con calma, concentrándose en los auriculares para ir descubriendo los matices que esconde. De tener que destacar un par de temas sobre el conjunto, quizá podrían ser «Holding tons of hate«, por la macarra sección rítmica a base de tupatupas y ritmos que beben del d-beat, o «Infernal depths«, con ese rollo ritual que transmiten el bajo y la batería, que recuerdan a los latidos de un corazón, así como las puntuales inclusiones de teclados que refuerzan el efecto tétrico de las melodías de guitarra. Si bien, como ya decía anteriormente, creo que el EP que hay que entenderlo como una obra conceptual y, en ese sentido, todo el metraje está muy compensado en cuanto a la combinación de recursos: partes rápidas y frenéticas, fraseos pesados y arrastrados… y como elemento de cohesión, la voz grave y desgarrada de Fer, que deja su impronta en los temas arrastrando las sílabas de manera agónica.

Poco más que añadir acerca de esta cojonuda carta de presentación que se han marcado LETHARGIC. No sé si tendrá continuación en un futuro, pero espero que así sea, aunque haya que esperar algunos años para ello. Desde aquí, como siempre, mi invitación para realizar cierta labor de espeleología musical, más allá de lo que nos metan por los ojos los cuatro sellos gordos de siempre, y poder descubrir estas joyitas ocultas que nos ofrece el underground.

 

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