LEPROUS (NOR) – The congregation, 2015

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leprous02Desde que me dedico a la crítica musical, nunca había dejado pasar tanto tiempo desde la primera escucha de un disco hasta la redacción de la crítica como he tenido que dejar con The congregation. Simplemente no sabía qué decir. Con este grupo noruego siempre pasa lo mismo. No puedo recurrir a aquello de que no dejan indiferente a nadie, porque supongo que habrá a quien sí, pero lo cierto es que llevan unos años sacando discos que han generado opiniones muy dispares. Hace poco, mientras hablaba de este disco, me encontré afirmando que «LEPROUS son el futuro». ¿Qué puedo añadir a eso sin sonar como un fan histérico o un cínico sarcástico? Lo mejor será que lo escuchéis y ya está.

Seguramente la mayoría ya lo hayáis hecho, porque The congregation ha levantado una gran expectación. Y merecida, por cierto: LEPROUS no ha dejado de evolucionar desde sus comienzos, sus últimos dos álbumes han hecho que la popularidad del grupo aumente muy deprisa. Aunque Tall poppy syndrome (2009) era una obra interesante y con algunos atisbos de genialidad, el peso de la herencia de los miembros de LEPROUS como músicos de IHSAHN aún se dejaba notar en unos esquemas muy apegados a un avant-garde tendencioso, retorcido y algo disperso. Bilateral (2011) fue el disco que lo cambió todo, mostrando unos fundamentos más asimilados y situando a LEPROUS como una de las bandas progresivas más prometedoras de esta década. Coal (2013) confirmaba la promesa con unos patrones aún más pulidos y compactos, dejándonos a todos perplejos e intrigados preguntándonos qué sería lo próximo.

Pues bien, The congregation es el álbum más directo, sencillo, accesible y pegadizo que ha sacado LEPROUS hasta la fecha. La evolución desde Coal resulta muy lógica, pero no se trata de otro caso de acomodo en un terreno seguro. Más bien parece que LEPROUS se sirven de elementos familiares para seguir introduciendo ideas nuevas, aunque éstas sean más sutiles. The congregation es mucho menos oscuro y más elegante que cualquiera de los discos anteriores, y esto resulta sorprendente si nos dedicamos a identificar todas las vertientes que en él se manifiestan. La base de su estilo habitual potencia las rítmicas complejas de un modo similar al de las bandas más melódicas, ambientales y etéreas del moderno metal matemático, así como las progresiones y crescendos y el uso clasicista de los instrumentos al estilo de algunos grupos del post-rock más potente. Todo esto dentro de una estética muy sobria y comedida y unas estructuras fáciles de asimilar que recuerdan poderosamente a algunos grupos del rock progresivo de los noventa. No creo que haga falta que dé nombres de ninguna de estas tendencias porque ya los conoce todo el mundo, pero la conclusión es que The congregation reúne recursos expresivos de muchas de las tendencias modernas de metal técnico y progresivo para integrarlas en un lenguaje de una riqueza increíble.

En The congregation abundan los tempos medios y lentos, la sobriedad y el minimalismo característico de LEPROUS, con riffs que suenan como si estuvieran «rotos» dejando abundantes silencios que no hacen sino acentuar el impacto de cada acorde. El efecto resultante es un aire reflexivo y cerebral en sinergia con un sosiego melancólico e incluso nostálgico. En esta amalgama parece adquirir protagonismo la voz solista de Einar Solberg. Este apartado está compuesto casi completamente de voces limpias: los gritos rasgados se limitan al mínimo y ya no hay colaboración de Ihsahn. Einar muestra una variedad de registros sorprendente, pasando en segundos de un falsetto dulce y suave a tonos más solemnes y poderosos, ofreciendo continuamente melodías memorables que se clavan donde más duele. Además de encargarse de las voces y los teclados, Einar parece ser el cerebro de la composición. Otro nombre que no me resisto a mencionar es el del batería Baard Kolstad, última incorporación al grupo. Es sencillamente espectacular y convierte The congregation en una escucha obligada para amantes de la percusión.

Nos encontramos ante el disco más suave, limpio y pausado de LEPROUS. Estoy seguro de que esto puede resultar alienante para muchos oyentes, pero en mi opinión lo que hay aquí es una unión perfecta entre lo racional y lo emocional. The congregation es una lección para los que dicen que todo está inventado, un disco conmovedor que demuestra que no es necesario tocar demasiado rápido ni demasiado lento ni usar demasiados gritos ni demasiada distorsión para llevar a cabo una interpretación tremendamente intensa, y que tampoco es necesario usar muchas notas por segundo para hacer algo técnicamente complejo. Es lo que veo en temas como «The price«, «Rewind» o «Triumphant«, que son mis favoritos pero probablemente no lo sean de los lectores. Buena suerte para encontrar una canción mala aquí.

Está claro, ¿no? Excelente, imprescindible, posible disco del año, diez sobre diez, etcétera. Las comparaciones con discos anteriores van a ser inevitables, pero hasta que LEPROUS saque un disco que no ofrezca nada nuevo respecto al anterior no tenemos ninguna necesidad de plantearnos cuál es mejor. Lo que tengo claro es que el trabajo de LEPROUS es una propuesta única y visionaria y, como tal, no será apreciada por todos.

firmaantonioandrades

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