LEGACY ID (LVA) – Genesis, 2014

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legacyid01A pesar de tener poco más de un año de vida, los letones LEGACY ID han entrado en el panorama musical a lo grande, con un disco completo, sin demos ni EP previos. La banda parece tener las ideas muy claras, cuando se etiquetan rápidamente con el género del rock y el metal progresivo, e incluso nos identifican con bastante exactitud de donde vienen sus influencias. Desde groove metal, pasando por funk, nu metal, hasta djent, por nombrar algunos ejemplos. Eso es lo que, al menos, ellos dicen, y la verdad es que cumplen con lo que prometen. Aunque el caballo de batalla no es qué tocan, sino cómo sale la mezcla…

La verdad es que no es metal progresivo al uso, no se trata de complejos cortes de 9 minutos a lo DREAM THEATER o nos cuenten una historia épica tal como hacían QUEENSRYCHE en sus buenos y lejanos tiempos. Los chicos de Riga cogen bastantes elementos musicales (será por aquello de que en la variedad está el gusto) sobre una base progresiva. Una revisión moderna del género, en pocas palabras. De ahí que, en algunos momentos nos parezca estar escuchando un revival del nu metal (el comienzo de “In Your Face” parece un tributo a KORN), o al enésimo grupo de djent. De hecho, todos breakdowns del álbum están inspirados por este nuevo estilo, aunque sin llegar a esa afinación tan peculiar. 

Pero lo más meritorio, por decirlo de alguna manera, es que LEGACY ID tiene la habilidad de crear singles. Es decir, temas relativamente cortos (la excepción es “Collateral Damage”) y muy pegadizos. Aunque el término single pueda ser visto de manera negativa, por aquello de que suena a comercialidad, a vender tu integridad, pero es que no es nada sencillo crear un tema con raíz en el metal progresivo, que sea directo y cree una necesidad de escucha. O lo que es lo mismo, lograr que todo aquel que escuche canciones como “Collateral Damage” o “Hope”, vuelva a poner el reproductor para volver a escuchar un estribillo tremendamente pegadizo. Y lo mejor es que son varios temas, no sólo los que he puesto de ejemplo, los que son capaces de impregnar nuestro cerebro. 

Ayuda el hecho de que todas las voces son melódicas, no encontraremos ni una sola gutural o rasgada, tendencia muy usaba hoy día en muchas bandas asociadas con el progresivo moderno, y de la que han decidido alejarse. También es cierto que algún momento sobra, como el ridículo principio de “Chameleon”, que resulta peor aún tras venir de una grandilocuente intro, pero por fortuna, la cosa va subiendo de nivel y nos olvidamos de este mal primer paso.

Por todo esto, es un álbum muy fácil de digerir, sin que esto signifique algo malo, que probablemente no guste a los más puristas del estilo, bien por su amplio mestizaje con otros géneros o porque cada tema no sea realmente un complejo desafío auditivo (nada de mil cambios de ritmo y escalas inusuales), y más de uno diga eso de “esto de progresivo tiene poco”. Pero, al fin y al cabo, es una aproximación distinta, busca más ir directo a nosotros, sin rodeos. 

Se les puede echar en cara que con tanta confluencia de géneros, realmente no tengan un camino decidido, si no que van probando suerte, a ver qué les queda mejor, el clásico ensayo y error. Por lo pronto, esa indecisión musical les sienta bastante bien. 

firmapablobalbontín

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