LAMPR3A – Neurocoalescence, 2017

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A día de hoy, la oferta musical extrema es tal que a un devorador compulsivo de la misma, como el que me considero, le es prácticamente imposible (sumando a esa oferta la falta de tiempo) sumergirse de lleno en los inmensos mares que forman todos los estilos y géneros de la música más radical del planeta.

Pero siempre se puede sacar un rato para tantear los más desconocidos para un servidor, y qué mejor manera de hacerlo que con una banda del terreno, de entre nuestras fronteras, como es LAMPR3A. Este trío formado en el País Vasco sabe muy bien cómo enfocar sus ideas, y no me refiero solo a lo estrictamente musical. El nombre con el que han bautizado al proyecto, como la portada de este soberbio EP de cuatro temas de poco menos de veinte minutos (así como el título del mismo), emanan creatividad y dan buena pista de lo bien trabajados que están los conceptos. En todo momento la música parece estar creando ese entramado neurocoalescente que bien nos sugiere la portada y el título, como decía. En sí la música, tratándose de progresivo tocado con rapidez, siempre va a dar la sensación de estar creando complejas ramificaciones arbóreas (siempre y cuando sea un progresivo bien hecho) que parecen no tener fin. Repeticiones, grooves, compases de esos que provocan esguinces cerebrales y florituras, van retorciéndose como los agnatos (peces sin mandíbula) a los que hace alusión LAMPR3A con su nombre.

Pensaba que iba a tratarse de una nueva toma de contacto con el género progresivo instrumental, pero cuando escuché «Tinnitus«, el tema con el que nos adelantaban material de este Neurocoalescence, supe que iba a estar más familiarizado con el arte de estos chicos de lo que me esperaba. Los elementos progresivos son casi igual de importantes para ellos que los extremos, ya que la influencia de la nueva oleada de death metal técnico/melódico es más que evidente. No sabía si me iba a tirar mucho de los pelos al escuchar los ‘riffacos‘ tan bestias tan magistralmente acompañados por la base rítmica y que no sonara voz en ningún momento. A veces he escuchado algún tema de esta índole y me he imaginado las hipotéticas líneas vocales para hacerme una idea de cómo sonaría con guturales. Pero bueno, esto es un poco ya «deformación profesional», ya que como vocalista es algo que hago a menudo cuando escucho piezas instrumentales. Dejando esta observación a un lado, he de decir que es algo que no me ha pasado con este trallazo de EP.

Es lo suficientemente enrevesado y exquisito como para andar perdiendo el tiempo en imaginar cómo sonaría con voz. La habilidad de Borja para desgarrar tu piel con esos riffs, progresiones, virtuosismo y rapidez es digna de los más grandes y cuando quieres que todo eso esté bien respaldado no tienes más remedio que juntarte con gente que te pueda seguir los pasos y cohesionar con la base rítmica sin que de la sensación de que quedan huecos que llenar. De ese modo, Izaguirre en el bajo va surfeando por esos infinitos mares de metal extremo a los que mentaba al comenzar la crítica con una clase bestial, rellenando todos los posibles huecos que, hasta que prestas real atención a las líneas de bajo, no sabías que faltaban por rellenar. Además de esto, las armonías que ofrece en muchos trozos le dan un rollito muy atractivo y «sensual» al conjunto, sonando parecido en ocasiones al tan característico sonido del fretless popularizado entre otros por Dominic Lapointe en BEYOND CREATION.

Por último, e igual de importante que las tres piezas de este brutal trískel musical, la batería le da el punto extra de agresividad al todo, con todos los recursos encajados a la perfección y, al igual que sus compañeros, ejecutado con una precisión encomiable. Fue sobre todo a la hora de escuchar las líneas de percusión por lo que me obligué a averiguar los proyectos en los que habían trabajado los miembros de LAMPR3A, resultando sorprendido al averiguar que (si la memoria no me falla) había visto tocar a Mikel cuando estaba tras los platos en los ya disueltos UNBREATH, además de haber militado en DARK CODE y ser actual componente de CHILDRAIN. Vamos, que no pierde el tiempo este muchacho.

En general, una obra curradísima, con una variedad de melodías, riffs y ritmos acojonante, pudiendo sonar tanto a THE FACELESS, ABIOTIC u OBSCURA como a proyectos de corte más moderno y menos extremo del palo de I BUILT THE SKY, los australianos THE HELIX NEBULA o al probablemente más conocido de estos tres actos, INTERVALS. Si lo que te gusta es no estancarte en un estilo y experimentar, darle una oportunidad a Neurocoalescence es un buen modo de demostrarlo.

 

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