KRANE (CHE) – Pleonexia, 2017

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Enfrentarse a una banda instrumental es un viaje complicado a veces. Todo depende de cuál sea la concepción de la que parte el grupo: si buscar crear texturas y envolver o ser un simple combo sin voz en donde cabría perfectamente la existencia de un vocalista. KRANE, provenientes de Suiza, buscan más lo primero. Siendo Pleonexia su segundo trabajo completo con un hueco de cinco años desde su debut y casi creación como banda, el cuarteto es una síntesis de paisajes y de ambientes unas veces claustrofóbicos, otras veces intensos, otras veces evocadores en donde sus dos guitarristas no sólo intercambian solos y riffs sino que realmente hablan.

Con un sonido escrupulosamente pulido y limpio, KRANE ofrece en sus siete temas y casi cuarenta minutos un viaje de idas y vueltas, de circunferencias concéntricas en donde la primera está contenida en la segunda y así sucesivamente. Partiendo de bandas como ISIS, NEUROSIS, CULT OF LUNA y PELICAN, por poner los ejemplos típicos que no pasan desapercibidos en la raíz de KRANE, los suizos van un paso más allá en cuanto a estructura muchas veces con un profundo espíritu trance en sus surcos. Lo resumo como un viaje de ida y vuelta porque cada corte es una evolución del anterior hasta alcanzar un clímax, y son enlazados entre sí por pasajes ambientales y samplers de inquietud creciente.

Desde el principio uno se impacienta. “Deception” empieza en silencio, un silencio que se extiende hasta que poco a poco los efectos electrónicos y ambientales de fondo van creciendo y la banda entra en acción para eclosionar en el primer círculo de su propuesta, el magnífico “I Strategic level“. Es el preludio y su primer capítulo, basado en continuas texturas de riffs y melodías crecientes que van envolviendo nuestros oídos mientras la sección rítmica de Thomas Krebser y Tobias Rikli va aumentando su tribalidad e intensidad. El anticlímax guitarrero de la pareja Anceschi y Edel viene con un interludio donde la electrónica y los samplers nos dejarán en estado de espera inquietante por lo siguiente.

Esa continuación es la composición más ambiciosa del plástico que, supone una tercera parte del mismo: “II Operational level“. En este nivel de evolución el grupo me recuerda mucho a la última parte de NEUROSIS, repitiendo hasta la saciedad líneas y estructuras que contrastan unas con otras, siempre con un trabajo excepcional de Krebser por detrás. Precisamente me parece que la clave de KRANE no es tanto la capacidad evocadora de sus guitarristas como el buen hacer de su batería, que no hace más que llenar de detalles inventivos todo el plástico mientras conduce a sus compañeros al infinito de cada circunferencia. El último nivel, el más contundente, es “III Tactical level“, y en unión con el anterior hacen que este Pleonexia sea un lanzamiento más que recomendable.

Lo que resta supone una explosión y una disolución del éxtasis final. “Combat” cierra así la trilogía de niveles y “Aftermath” nos deja con una sensación de inquietud con sus samplers, acoples y ambientes opresivos. Es el nivel más externo de este juego de circunferencias y el que sin darnos cuenta nos ha devuelto al inicio. KRANE cierra así un viaje de ida y vuelta en el que el estado de trance está asegurado.

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