KONAD (PRT) – Irae Dei, 2015

Enlaces: Facebook Youtube BandCamp

konad01KONAD es una de esas miles de bandas humildes que se dedican a tocar el estilo de música que más les gusta, sin mayor pretensión, a sabiendas de que no van a revolucionar nada, simplemente van a dejar su pequeña marca. Irae Dei, su segundo álbum completo, tras Café Beirute de 2012, es un álbum hecho con empeño y esfuerzo. Y para el que piense que estoy hablando con condescendecia para después darles el hachazo, he de decir que Irae Dei es una buena obra de crossover/crust, independientemente de su relevancia.

Esta etiqueta que me acabo de sacar de la manga en el párrafo anterior no es por pedantería, tiene su razón de ser y su motivo. KONAD se mueven en un territorio demasiado hardcore (y además del de toda la vida, sin inventos modernos) para ser metal, pero los riffs y solos thrashers que se marcan, no encajarían en unos adoradores de NEGATIVE APROACH o AGNOSTIC FRONT, por poner un par de ejemplos. No obstante tienen un toque sucio muy intencionado (y no me refiero a una producción de mierda), que se nota, sobretodo en la voz de Kampino, lo que los sitúa más en la liga de AMEBIX… y sin embargo no son lo suficientemente guarros. Así que, en resumidas cuentas, tenemos un mejunje de música agresiva que roza la media hora de contenido, sin más complicaciones.

Mencionaba previamente que el disco no tenía una mala producción, y para desgracia de ciertos puristas, así es. Soy de los que opina que, un buen sonido ayuda (y mucho) a ganarse al oyente fácilmente, ya que le dan más fuerza a las canciones. Que una ambientación digna de cassette queda muy auténtica, pero en el siglo XXI eso te garantiza más posibilidades de acabar en la papelera de reciclaje.

Ante una música simple, directa y ruidosa, no podían sino ir unas letras en consonancia. Muerte y destrucción en una obra conceptual sobre el fin del mundo (que los temas estén en portugués, no es un gran impedimento para averiguar por donde van los tiros).

No todo es homogéneo, claro, hay incluso guiños a otros géneros: Cierto riff en «Crimes de guerra» ya se sitúa más en el speed (se que esto es hilar muy fino), y la primera parte de «Inverno nuclear» es una apisonadora de groove metal acojonante, totalmente inesperada, que viene a por nosotros cuando ya presuponemos que por ser el último tema, irá en línea con el resto. Ojalá desarrollen este sonido en sus siguientes obras, porque apenas un minuto de contundencia rítmica sabe a muy poco y suena demasiado bien.

Pero, a grosso modo, sabemos desde el combo con la instrumental «Revelaçao» y «Predestinaçao», impulsada por los ritmos del d-beat, como mandan los cánones, qué vamos a encontrar, sorpresas aparte. Y no es nada negativo, en absoluto, sabemos a lo que venimos, que al menos está realizado en condiciones. Sé que gustará a los aficionados del estilo, por aquello de que en media hora reúne las virtudes de varios estilos equilibradamente. Y porque, total, ya poco queda que inventar en el crossover y en el crust, se trata de divertirse sin más complicaciones. El fan lo sabe, y la banda también.

firmapablobalbontín

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMENTARIOS