KING WITCH (GBR) – Body of light, 2020

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kingwitch_portada_bodyoflightGrata sorpresa la que me llevado con los británicos KING WITCH y este su segunda larga duración del que espero tenga una repercusión mayor, ya que me parece un trabajo honesto a la par que interesante. Hay una corriente de haters que empiezan a despotricar sobre la moda de repescar el sonido retro por esa supuesta falta de originalidad; sin embargo, me parecen mucho más criticables las bandas tributo que salen como setas en una mañana soleada de Otoño, o los innumerables ejemplos de aquellas que visten la música de vanguardismo o modernidad más por necesidad que por principios o incluso capacidades. Y si de una cosa van sobrados estos KING WITCH es de capacidad y talento musical. Practican un estilo de larga tradición en su país, ese doom de connotaciones heavies que nos hace mirar por el retrovisor a bandas como BLACK SABBATH o PENTAGRAM por hablar de grandes clásicos. Siguen la pauta de algunas a las que les está viniendo muy bien el rollo revival, como LUCIFER, BLUES PILLS y más concretamente y por semejanza en las formas con AVATARIUM, WITCHCRAFT o IN SOLITUDE, que es el saco donde yo metería a estos KING WITCH.

Realizadas las presentaciones, ¿Qué destacaríamos de un trabajo como Body of light? Indudablemente la voz de la señora Laura Donnelly. Vaya torrente de talento, vaya manera de rebuscar entre las grandes voces rockeras de antaño, con la gran Janis Joplin a la cabeza y de la que esta chica parece ser un reflejo (esperemos que no se tome tan en serio la manera de vivir tan frenética de una de nuestras hippies favoritas). Laura Donnelly es sin duda uno de los descubrimientos de este año y me atrevería a decir que es quien va a impulsar a esta banda a un reconocimiento mayor en años venideros. Con todo, hay otro factor a tener en cuenta y es el enorme trabajo que se esconde tras las guitarras, cortesía del señor Jamie Gilchrist, quien parece haberse chapado a conciencia todos los discos de los magnánimos CANDLEMASS.

Body of light se devanea entre la espesura del doom más arquetípico y de herencia rockera para dejarnos grandes muestras como una “Call of the hunter” realmente épica y emotiva, la perfección rockera de “Of rock and stone” o la grandiosidad instrumental que alcanzan en las más largas, y colmadas de guiños a la psicodelia setentera, “Solstice I – She burns” y especialmente “Beyond the black gate”. El punto más lacrimógeno nos lo ofrecen con la nostálgica “Solstice II”, que ejerce de puente entre la anterior y una “Witches mark” que marca el punto más canalla y heavy metalero, una de las pocas muestras aceleradas, siempre desde una perspectiva heavy más orientada a bandas como THIN LIZZY que a la de los JUDAS PRIEST.

Disco perfecto para pillarlo en formato vinilo y para que dé vueltas y vueltas sin cesar. Ameno de escuchar, intrigante y oscuro en sus formas, con una producción que emula perfectamente la época que intenta retratar y sobre todo una actitud rockera que en directo estoy seguro acelerará nuestros viajes a la barra del bar.

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