KENTUCKY BRIDGEBURNERS (USA) – Hail Jesus, 2012

Enlaces: Web Oficial MySpace Facebook

“Himnos de iglesia a ritmo de Rock and Roll”, así podríamos describir este trabajo. Se trata del primer disco de KENTUCKY BRIDGEBURNERS, o lo que es lo mismo, el nuevo proyecto de Blaine Cartwright, a quien muchos conoceréis por ser frontman, compositor y guitarra de los siempre irreverentes guitarreros  Nashville Pussy, banda que preside desde sus inicios allá por 1998 (quién no recuerda la portada de“Let them eat pussy”) y que le ha hecho recorrer los escenarios de medio mundo a ritmo de puro y frenético R’n’R, llegando incluso a ser nominados a un premio grammy en el ´99 por “Bullet Train”, como candidata a mejor canción Hard Rock.

 Antes de seguir debo poneros en aviso ya que este “Hail Jesus” dista bastante de lo que nos tiene acostumbrados con su banda, tanto si esperáis una continuación de “From Hell to Texas” o si habéis llegado  a creer que esto se trata de una revisión o un regreso de Nine Pound Hammer, en ambos casos os llevareis una desilusión, ya que en este trabajo ha decidido dejar a un lado a Supersuckers o AC/DC, para adentrarse en un plano más íntimo y personal, también un poco más calmado, todo hay que decirlo, ofreciéndonos un aspecto más cercano a lo que se podría definir como un Dylan Stoniano con grandes dosis de R&B y amor por Jesús.

Como si de una misa se tratase, “Hail Jesus” nos da la bienvenida, invitándonos a formar parte de una liturgia oficiada por el mismísimo Bon Scott, abriéndonos las puertas de la salvación  en nombre del sagrado R’n’R, siempre y cuando decidamos arrepentirnos y aceptar al Hijo del Señor en nuestro corazón. Suena “Don’t Knock” y desde el primer acorde tu alma se pone en pie mientras tus pies se mueven al son de esa primitiva esencia que nos ha maravillado desde que Bill Haley bailaba alrededor de un reloj. En parte debido a la presencia en el micro de su mujer y compañera en Nashville Pussy, Ruyter Suys y la energía que ello transmite al tema, elevando aún más la intensidad hasta que logra levantarte de tu silla y hacer que la acompañes con tus palmas en cada frase. Esto es Gospel, es Rock and Roll, es Rhytm and Blues, es una comunión de estilos y sensaciones que te obligan a participar en el ritual del R’n’R, si lo sientes lo entenderás, si no, simplemente da la vuelta y no profanes su Iglesia.

Llega el turno de “Look it up in the Bible”, un disparo directo y sin miramientos que te alcanza en mitad de la frente, estrellándose como una piedra en tu parabrisas  mientras conduces muy por encima del límite, en una recta interminable en pleno desierto. Llega el momento de sentarse y hacer profunda reflexión sobre nuestros pecados, “You got to move” nos da la base perfecta para ello, un blues muy potente que trae ecos de nombres inmortales como Furry Lewis o Sleepy John Estes, echando la mirada atrás para encontrar el punto de partida del que todos venimos, las raíces del Rock and Roll y, por tanto, nuestras raíces. Sentimientos a flor de piel en cada línea acariciados por una delicada voz de mujer, dan paso a la Stoniana “Keep the faith”, de gran simpleza pero con gran poder de convicción y efectividad, no tardará en apoderarse de ti, un tema que ratifica una vez más la máxima de Sus Satánicas Majestades; “I know it’s only Rock and Roll but I like it”. 

Un poco más de R&B acelerado es lo que nos ofrece “Scream the Devil away”, un buen tema que encajaría perfectamente en la discografía de AC/DC, que parece querer crecer en cada final de estrofa y que nunca llega a soltarse del todo, pero que da pie a un solo sucio y lleno de energía. Como debe ser. Tras él, nos metemos de lleno en la recta final, el Reverendo Cartwright nos invita a levantarnos de nuevo y agitarnos frenéticamente con “We all know what Jesus did”, intensa de principio a fin, algo así como un feroz encuentro entre unos jóvenes Jet y el por siempre grande John Lee Hooker.

Lord here I am” cambia ligeramente el discurso y se presenta veloz y directa, con cierto aire cowboy y Rockabilly que hará que pienses en Lazy Cowgirls, en Hank III, Social Distortion y porque no, en el mismísimo Elvis, ya que como decían Mojo Nixonestá en todas partes”. Volvemos a recordar a Mike Ness y sus huestes con “They laid Jesus Christ in his grave”, tema que bien podría haber sido incluido por ejemplo, en su ”Cheating at solitaire”, pero que aquí posee un carácter de adoración muy marcado, una perfecta unión entre Gospel y Hard Rock.

Go in peace” marca el final de nuestras oraciones al R’n’R, es hora de ir en paz y como buenos feligreses volveremos a nuestras casas temerosos de Dios, porque sabemos que Él guía nuestros pasos, nos observa y nos juzga, para que al final de nuestros días, tras seguir el sendero que lleva a su gloria, encontremos la Salvación. Palabra del Señor, te alabamos ROCK AND ROLL.  

 

 

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMENTARIOS