KATALEPSY (RUS) – TORSO (ESP) – AMARGORE (ESP) – Madrid – 15/06/2018

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Con Semen de Orco Muerto producciones las noches de concierto tienen nombre propio. En este caso, la primera vez de los rusos KATALEPSY en España iba a suponer un auténtico “Imperio de dolor” a juicio de la promotora madrileña de Edu de MOÑIGO. Para la ocasión, otro estreno en Madrid capital (no en Móstoles…) de TORSO, los de El Ejido que traen a primer plano el grind death más crudo y sucio. Y como locales AMARGORE, que tuvieron la ardua tarea de hacer olvidar a la gente el puñetero fútbol del Mundial y calentar los oídos del personal. Como se puede comprobar todo muy variado en estilos y procedencia, y aunque la sala Rock & Pop sólo presentó media entrada, creo que los que allí estuvimos lo disfrutamos de lo lindo. Algunos hasta tratamos de mejorar la pronunciación del inglés de la ESO, o lo que es lo mismo: “yo comprar tú un vinilo…” con unos muy simpáticos y agradecidos KATALEPSY.

El inicio del imperio de dolor tuvo que retrasarse media hora porque resulta que veintidós tíos corrían detrás de un balón y los bares tenían a los ojos más pendientes de ellos que si se hubiese encontrado la vacuna contra el cáncer o erradicado la pobreza del mundo. No era plan de que AMARGORE saliese a tocar sólo ante el técnico de sonido de Rock & Pop así que se consensuó entre las bandas retrasar el comienzo, sin que se vieran afectados los setlist que se habían traído preparados. Así, pasadas las diez de la noche aparecía el trío madrileño en escena. El problema fue que aún estaban nuestros oídos por acoplar, porque la mezcla de thrash, death y groove que tiene el grupo madrileño sonó solo de forma adecuada, sin grandes alardes, sobre todo en el tema voces. Aquí tengo yo una duda y al mismo tiempo sugerencia para el grupo: ¿por qué tres voces cuando realmente no son tan distintas las unas de las otras? En estudio a lo mejor no es un gran problema, pero en directo son papeletas para que, si no tienes una ecualización ideal, te veas bastante perjudicado. Y aquí fue lo que pasó, lo que hizo que los temas sonaran algo constantes.

Musicalmente AMARGORE cogen prestados elementos de muchas cosas: PANTERA (algún guiño al “Walk” fue más que evidente), MEGADETH, SLAYER… y, aunque tienen el hándicap de que al no tener Gonzalo apoyo de segunda guitarra cuando se desmarca de las rítmicas el bajo atruena y se asoma al abismo, se hacen entretenidos y adecuados para mover la cabeza. Para el setlist descargaron los temas de su único trabajo editado: “Eternal night” (precedida de “To the shit“), “I.N.R.I.“, el single “Bloody money“, “Regression“, “If the motherfuckers” (si los hijoputas volasen… como dijeron) y la muy SLAYERIschemic darkness“. También tocaron el nuevo single de lo que andan preparando, “Red tour“, y un par de versiones curiosas: “Un día en Texas” de PARÁLISIS PERMANENTE, que no reconocería ni su padre salvo por el estribillo, e “In the name of tragedy” de MOTÖRHEAD, que también aceleraron y que escogieron para acabar después de 40 minutos de concierto. Aún les queda pulir detalles (sobre todo yo diría lo de las voces, aunque también es verdad que es su seña de identidad), pero ganas no les faltan.

La noche de estrenos empezaría con TORSO. La banda de El Ejido (Almería) venía además con su Fosa común ya con dos años de existencia y nuevos temas listos para editar en un nuevo EP, con lo que el estreno sería doble. Me hizo gracia además un detalle. Tienen introducciones grabadas de samplers de películas sobre su temática (sucesos, la España profunda, bandolerismo, maquis, guerra y postguerra española. etc) y en lugar de traerlas, las recitaba antes de los temas el propio Ellys, incluyendo la cita a Chus Lampreave de El año de las luces sobre si el baile agarrado es pecado o no, justo antes de “Masacre en la verbena“. Con TORSO además la ecualización de la voz fue perfecta, y eso que Ellys tiene un vozarrón absolutamente sepulcral. Sinceramente, en disco me gustaban, porque además supone dar continuidad al sonido del estilo de los primeros MACHETAZO (no en vano el grupo se llama como una canción de MACHETAZO), pero después de verlos en directo me ratifico como fan.

Abrieron con “Los patillas malignas“, que obviamente hace referencia a los bandoleros, como otros temas del grupo, y ya se pusieron en faena con nuevos cortes, como “Violencia carnal“, que no sé si hará referencia a la película de igual nombre. “La vida es un derecho, no una obligación” introdujo, cómo no, “Eutanasia“, enlazando con ella otros tres temas de Fosa común, la ya citada “Masacre en la verbena“, “Frenesí caníbal” y “Caza humana“, todas ellas pegadizas y que consiguieron hacer bailar, no precisamente de forma agarrada, al personal. El puntillo crust del asunto lo ponía el bajista del grupo, Carlos, con su bajo lleno de pegatinas de todos los gustos y colores, mientras que la propia presencia de Ellys y el sonido putrefacto de Bernardo hacían el resto.

Siguiendo con los temas nuevos, le tocó el turno a “Alimañas” y a “La cuadrilla del cencerro“, esta última dedicada al maqui de la sierra de Jaén, Tomás Villén El cencerro. Volviendo a su actual EP, tocó el turno a “Vomitando bilis” y sus sonidos estomacales y, como dijo Ellys, un tema un poco más largo, de cinco minutos de duración, “Estiércol de conejo“, obviamente una broma del cantante porque el corte no llega ni a veinte segundos… La oda a la lucha por la libertad, aunque suponga un suicidio, vino con “¡A las armas!“, momento en el que aprovecharon para tocar una versión de DALLE KILLERS (por si había dudas de sus gustos crust), “Collar intestinal” y seguir con nuevos temas esta vez dedicados al bandolero José María El Tempranillo con “La ley del monte“. Habían estado casi cuarenta minutos sobre las tablas que se me habían hecho muy cortos y ¡cómo no! faltaba la versión que les da nombre, la de “Torso” de MACHETAZO. No tardaremos mucho en Subterráneo en hablar de TORSO, me da a mí…

El último estreno de la noche iba a venir por la banda principal y la causa de que el imperio del dolor reinase la noche del viernes en Madrid. Los rusos KATALEPSY, que para mi gusto han ido creciendo en calidad de forma exponencial desde aquel compartido con BARBARITY y otros desde el que han pasado casi tres lustros. Manteniendo las partes más deathcore pero aumentando en intensidad y calidad técnica, Gravenous hour me parece uno de los mejores discos de su género de ese año (ya va tocando editar algo nuevo…). Y mira tú por dónde, cuando vi el setlist que iban a tocar los rusos sólo se acordaban de este disco para la introducción instrumental que lo abre (que además se trajeron grabada) y para su magnífico primer corte, “Blinded sultan“, que sin embargo, para mi desesperación, fue la que peor sonó porque aún estaba el sonido por terminar de encajarse, con lo que resultó un poco bola… Este es realmente el único pero que le pongo a KATALEPSY y por eso lo digo ya, para quitármelo del medio. Porque lo demás fue de sobresaliente.

Salieron con la media noche recién estrenada y además de este inicio un poco caótico, sonoramente hablando, dos cosas me llamaron la atención. Una de ellas ya la sabía por fotos, y es la presencia física de su cantante Igor Filimontsev, que será de Moscú pero tiene su corazón y su imagen en Los Angeles (a juzgar por su atuendo) y en la escena hardcore americana (uno tenía que restregarse los ojos de tanto en cuanto para no pensar que Mike Muir de SUICIDAL TENDENCIES se había unido a la banda con unos cuantos kilos y años menos…). La otra fue una sorpresa y es que KATALEPSY se presentaban en directo sin su enorme (física y técnicamente) bajista y a la postre miembro más antiguo del grupo, Anatoly Shishilov, que al parecer no pudo salir de Rusia por problemas de papeles. Esto afectó en parte al sonido, porque hay muchas partes de bajo que, aunque las tenían grabadas, sonaban más bajas que el resto y por lo tanto le faltó algo de cuerpo al sonido del grupo.

Pero no fue aquí donde acabaron las cosas llamativas. Durante el concierto quedó demostrado que Andrey Patsionov, el batería del grupo, es un portento. Ya no es la mayor o menor rapidez que tenga al tocar (el kit de batería de la sala es bastante limitado, por mucho que se trajese sus propios elementos añadidos, con lo que me imagino que con una batería propia sería mucho más llamativo). Es la gran capacidad que tiene a la hora de hacer las transiciones, de los blast beats con doble caja a las partes groove y slam, sin que parezca forzado. La citada “Blindead sultan” es un ejemplo evidente, con constantes cambios de ritmo y momentos de acelerón-parón que en sus baquetas suenan totalmente naturales.

El resto de la noche se repartió entre temas de su debut Autopsychosis y lo que más me sorprendió, sus dos EPs, supongo que porque no hace mucho reeditaron en un solo disco. Precisamente de uno de ellos era “Number of death“, la siguiente en caer, al igual que “Gialo“, que era más antigua si cabe. Todos estos temas tiran mucho más de groove y cabeceo, lo que permitió que entre el público (que llegaríamos a ser unas cuarenta personas) se empezasen a formar pogos. Pidiendo que la gente se acercase, “Taedium vitae” fue la siguiente, seguida de “Carpet wounding” y, pidiendo un circle pit (que fue respondido cada vez con más efusividad por el núcleo más activo del público), “Rots of fuck“.

Los saltos animados por el propio Igor vinieron con la pegadiza “Gore conspiracy“, que fue el primer momento en el que miré el reloj y me di cuenta de que ya iban por casi tres cuartos de hora de concierto, con lo que no les quedaría mucho para terminar. Señal de que se lo estaban pasando bien y que lo estaban transmitiendo al público. La recta final la puso “Hurricane tearins sinew” y uno de mis temas favoritos de su debut, “Cold flesh citadel“, donde las disonancias y los solos sonaron bastante bien. Aunque el público pedía más canciones (alguno les dijo que al menos tres canciones más), Igor nos dijo que sólo les quedaba un tema más, pero que querían ver un wall of death aunque fuésemos unas pocas decenas de personas. Se dedicó a dividir al público en dos de la forma que consideró más equitativamente y a la de tres en medio de “Post apocalyptic segregation” consiguieron poner la nota activa y divertida a la noche.

No sé si fue un imperio de dolor pero desde luego, una vez más, una buena forma de descubrir sobre las tablas el buen hacer de las bandas. Espero que esta primera vez de KATALEPSY en España no se quede en la última. Que me hagan caso, editen disco y los tengamos aquí otra vez, atravesando el infinito y luchando contra las criaturas de Lovecraft a las que tanto amor les tienen.

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