JOHNNY FONTANE AND THE RIVALS (CHE) – Lemme tell ya!, 2014

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johnnyfontaneandtherivals01Me llama la atención lo poco considerado que está el blues entre varios círculos metaleros, y en menor medida, rockeros. El blues es la base de todo, desde que Muddy Waters o Bo Didley elevaran el género a cotas insospechadas en los 50’s, hasta que, una década después, se fundiera con el rock con grupos como THE ANIMALS o THE ROLLING STONES, dando lugar al rythm & blues. Eso frente al éxito –muchas veces insustancial- del beat en aquella década.

Por eso mismo, se agradece que cuatro músicos suizos –que extraen el nombre del grupo de la exitosa película El Padrino– hagan su particular homenaje al género en 2014, y que agencias de management como Teenage Head Music apuesten por ellos (no es la primera vez que apoyan el estilo), al igual que la discográfica Wanted Men Recordings, bajo la cual sale publicado este trabajo.

Así pues, estamos de enhorabuena, ya no solo por tratarse del género que nos ocupa. Lemme tell ya! es un muy buen disco, más cuando se trata de un álbum debut, que bebe de influencias del blues clásico (ejemplos a patadas, entre ellos “This ain’t Mississippi” con la colaboración a las voces de Justina Lee Brown, o “Tell me”, con el gran Vinnie Moore a la guitarra); pero cuyo mayor peso proviene de los álbumes en solitario del dúo de THUNDER Bowes & Morley, con discos como Moving Swiftly Along (2002) o Mo’s Barbeque (2004). En este sentido, las similitudes de estos discos con “Hands on you” (con la inclusión de instrumentos de viento), “Not close enough” y, especialmente, “Help me”, es evidente y, en gran medida, sorprendente y agradable.

Las influencias no quedan ahí. “Black cadillac” (con esos magníficos riffs de guitarra) y la balada bluesera “I’m gonna die”, te transportan de soslayo en muchos aspectos al Master seven (1997) de KINGDOM COME, mientras la instrumental “Garymental” te retrotrae a los mejores discos blues de GARY MOORE (¿implícito juego de palabras?).

Por lo demás, temas como “Steam train” (con la inclusión de armónica a cargo de Marco Pantherra), el blues más fiestero y movido de “Too big to fail”, y el más pausado de “Life is beautiful”, solo hacen mantener la nota a un disco que, sinceramente, me ha sorprendido, no solo por su calidad, sino por la variedad de influencias que recoge en sus doce canciones.

firmatopo

 

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