Jevis, pijos y viceversa

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Tened cuidado con el poder.

Va cambiando de color.

Poco a poco cambia según acontece.

Para convencernos usa mil trucos.

Cuando en realidad todo sigue igual”

«Descubrir el sentido terrible de la vida» BLOQUE

 

Ahora está de moda colocarnos en las emisoras de radio la música de la generación EGB. Y como siempre, se olvidan de los precursores, de los adelantados a la época y los que exhalaron el verdadero aire de modernidad con el que años después se etiquetó a lo más moderno que ha sucedido en España.

Vamos a ponernos en situación. Año 1975, Burgos. Con Franco aún vivo se celebra  el 5 de julio el que se llamó 15 Horas de Música Pop, conocido por entonces como “el concierto más importante del rock español”.

Aquello terminó como se esperaba. Miles de trabas, juegos de manos y malabares por parte de los promotores y un gran titular al día siguiente en el diario oficial del régimen La Voz de Castilla: “la invasión de la cochambre”.

burgos1975

4.000 personas asistieron al festival procedente de toda España. Vándalos, hippies, holgazanes, pendencieros, gente de mal vivir, sucia y desaliñada, enemistada con la higiene, de moral laxa y costumbres licenciosas. Gente a la que aplicar la Ley de Vagos y Maleantes.

Pocos días después se celebró la Primera Edición del Festival Canet Roc. 40.000 almas en un evento de fuerte carácter contracultural, hippy y antifranquista.

En noviembre muere el general y se respiran aires de cambio. Y entre esos aires destaca la aparición de cientos de grupos dispersos por todos los lugares de España, dispuestos a abrir la mente de la sociedad española.

canetrock1975

Tras ese hecho, el 26 de julio de 1976 se celebra  el Primer enrollamiento internacional del Rock Ciudad de León. A finales de los 70 y principio de los 80, en Marbella se suceden una serie de conciertos, con gran acogida entre el público, que acabaron extinguiéndose y, curiosidades de la vida, con el resurgir de la generación EGB ahora acaba llamándose Starlite, con grupos más comerciales y un espíritu muy distinto de los de entonces.

La fundación de Chapa Discos y el atino de los productores García Pelayo, ayudaron a apuntalar y desarrollar la escena rockera española: TRIANA, BLOQUE, ASFALTO, COZ, COMPANYIA ELÈCTRICA DHARMA, MEZQUITA, GRANADA, MEDINA AZAHARA, PAU RIBA, ÑU, TARÁNTULA, ROSENDO, ICEBERG, BARÓN ROJO, OBÚS, PANZER, ÁNGELES DEL INFIERNO, BANZAI, SOBREDODIS y un larguísimo etcétera hacen que dicha escena se convierta en uno de los buques insignias del cambio en España, con sus conciertos y sus apariciones en los programas musicales de la época, llegando incluso algunos grupos de esa época a girar por Europa y Latinoamérica y a compartir cartel con los más grandes músicos del género rock, como GARY MOORE, IRON MAIDEN, MICHAEL SCHENKER GROUP o HAWKWIND. O aquellos grandes eventos anuales del PCE en Madrid, donde se hermanaban en forma de fiesta multicultural, el rock y la libertad.

primerenrollamientoleon1976

Destacar ya en los 80, varios conciertos que aún resuenan en el firmamento. El rock más tradicional vio como en 1982, se iniciaba la gira más apoteósica que se ha visto en España, Rock&Ríos. Avalado en su inicio por un doble directo, cuya grabación fue muy accidentada, que vendió casi 400.000 copias. En el apartado del rock duro, se puede destacar la bicefalia Barón Rojo/Obús y la gira europea que hicieron los primeros, llegando a tocar en el mítico festival de Reading, en donde acompañaron a IRON MAIDEN entre otros. Y de OBÚS, aquel concierto de la Casa de Campo en 1985, durante la tradicional fiesta del PCE con casi 20.000 almas asistiendo al evento.

Pero todo ese aíre de modernidad pronto se vio frenado. A comienzos de los ochenta, aparece la tan traída y llevada movida madrileña. El cacareado, para según qué medios, movimiento cultural referente de la España de la transición. Y el pop mató al rock. La indómita cochambre rockera sucumbió ante la aterciopelada docilidad de un pop creado para dulcificar a la juventud, para volver más dúctiles a quienes a finales del régimen franquista cantaba el fin de la opresión.granfiestadelrock1977

Ahora vuelve un revival, el de aquellos maravillosos años ochenta. Pero como en aquella época se ahoga deliberadamente a los pioneros en gritar por el cambio, la libertad y los derechos que siempre ha caracterizado al rock y al metal. Se vuelven a arrancar y arrinconar las páginas más brillantes que ha dado la cultura en el siglo XX desde la generación del 27.

El daño que provocó la movida, promocionada y auspiciada por la clase dirigente de la época, aún la estamos pagando y, hoy al igual que ayer, seguimos negando que la contracultura en este país tiene nombre propio: ROCK.

Poco o nada ha cambiado desde esa época. En Burgos en 1975, se produjo un despliegue de fuerzas de seguridad por temor a que hubiera altercados con la cochambrosa horda rockera. En un pueblo de Granada en 2006, se hizo para registrar e identificar a toxicómanos peligrosos cuyo único delito era disfrutar de un Atarfe Vega Rock.FiestaPCE_cartel1985

Y muchos intelectuales de hoy  te dicen que la música y el arte que se hizo en la movida, fue una explosión de cultura sin precedentes en España. Yo no voy a discutir con nadie, pero sólo hay que mirar hacia afuera para darse cuenta que realidad y ficción se dan la mano. Grupos como TRIANA o ALAMEDA, por poner un ejemplo, aparecen en la Enciclopedia Gibraltar del rock progresivo como uno de los grupos más importantes del género, en el Reino Unido aún se escucha al BARÓN sobrevolar Inglaterra o aquellos megaconciertos de OBÚS en Latinoamérica. ¿Y qué decir de la aportación lírica? Hay más creatividad y sentimiento, entre otras cosas porque algunos de los grandes grupos de los setenta basaron sus letras en aquellos poetas exiliados durante la dictadura o asesinados durante la misma. Y los que componían su propia lírica, lo hicieron con una exquisitez y delicadeza  impresionante. Verdaderas odas a la libertad, a la paz, al amor, a la denuncia social, todo con un trasfondo de conciencia y compromiso con una sociedad sedienta de cambios.

QUIZ: ¿Alguien sabe decirme de que va la historia que cuentan? Y no vale mirar internet.

Y como siempre, el cainismo español: jevis contra pijos, pijos contra jevis. El dilema se resume en creatividad contra el establishment, libertad contra el adoctrinamiento. Y ya sabemos qué se eligió entonces y ahora.

firmachris

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One thought on “Jevis, pijos y viceversa

  1. Muy bien traido lo del cainismo jeje…

    En cualquier caso, creo que el hecho de que la movida madrileña tuviese, entre el público generalista, un mayor exito que el Rock duro no se debe tanto al apoyo de las instituciones (que lo hubo, no cabe duda) o a que fuese un género más sencillo de llevar al público «profano en lo musical» (que también).

    En mi opinión hay que rebuscar un poco más para encontrar la razón principal. A este respecto, creo que las costumbres sociales llevan a que aparezan determinados «dejes colectivos» a la hora de valorar distintas realidades, y el arte no es una excepción. Está el ejemplo de las bandas sonoras cinemátográficas, en las cuales una progresión en intervalo de cuartas en sus dos primeras notas es sinónimo de éxito, y si no que se lo digan a John Williams jojojo. Cualquier cosa que empice «a cuartas» como las famfarrias de Star Wars o Superman nos suena a teta!!

    Pues a menor escala, lo mismo (Y para mal en el caso que nos ocupa). Como he comentado en otro artículo de opinión, creo que España es un pais subdesarrollado en lo cultural, y en ese entorno subdesarrollista, la gente tiene GRABADA A FUEGO la falacia de «Artista = Persona excéntrica». Vamos, que para una señora de Cáceres, un ser humano no puede dedicarse al arte sin ser un bohemio posturitas de tomo y lomo, «porque la gente de bien se dedica a otras cosas», al tiempo que le prepara el bocata al melenudo de su nieto (Porque todas las señoras tienen un sobrino jebi, eso no es excéntrico ni «artístico»), Y en los últimos años, con el auge de «gafapasteo», estamos llegando al éxtasis de semejante involución cultural.

    De modo que, en semejante escenario, era de prever que la movida madrileña iba a perdurar, mientras que el Rock se iba a ir desvaneciendo poco a poco, algo que el tiempo se encargó de confirmar a medida que los «macarras de barrio» iban abandonando el Rock duro en favor de otras corrientes sociocultural-musicales (Bakalao, Tecnorumba, etc…) y el Metal se convertía paulatinamente en un reducto de empoyones aficionados a los tebeos y la ciencia ficción (De lo cual, como parte implicada, me siento muy orgulloso, he dicho!). Paralelamente, las élites del postureo cultural se mantenían gracias a que España sigue siendo un pais de pandereta en el que, en el campo del arte, se valora más el ser un puto nota y un artistilla con más fachada que contenido por encima del talento puro. Y, por desgracia, actualmente el Rock duro tampoco se escapa de esta lamentable tendencia.

    Triste, pero cierto.

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