ISGÄRDE (SWE) – Eowlandsvintr, 2018

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A día de hoy, el black metal sigue siendo uno de los géneros extremos dentro del ‘merol‘ que más escucho. Da igual las connotaciones o la variedad del mismo, me lo trago todo como si de una suculenta lasaña repleta de queso y bechamel se tratase. Pero uno de los tipos de black que más me tira es el clásico, el old school, el primigenio, como lo queráis llamar; en definitiva, el black puro y duro.

Si a esto le añadimos destellos paganos (destellos que, por otra parte, contienen muchas obras de black de la first wave) ya los ojos me hacen chispitas. Esto es precisamente lo que nos presenta este one man band llamado ISGÄRDE: black metal a la antigua y con un toque pagano, como la mostaza de Dijon. Cada vez que me enfrento a un proyecto unipersonal lo digo; tienen algo especial. Por supuesto, los hay de mayor y menor calidad (e incluso mucha farfoña) pero cuando un hombre o una mujer se emplean a fondo en expresar lo que llevan dentro de manera solitaria, es algo único. En soledad es cuando mejor nos escuchamos a nosotros mismos, cuando más atención nos prestamos, así que es normal que el producto que nace de esa soledad emane sinceridad y pureza.

Así he sentido yo este Ölandsvinter, trabajo que recoge el material editado por ISGÄRDE en dos epés de 2017, Ölandsvinter I y Ölandsvinter II, dando a entender con dichos títulos que la música en estos presentada no solo ha sido inspirada por la soledad y el black metal escandinavo, sino también por el invierno de Öland, lugar de procedencia de Somath, artífice de la música y letras de esta obra. Sin ir más lejos, es el propio Somath quien denomina su música como ‘öländsk black metal‘, tal es la influencia de su tierra en él. Y bueno, ¿qué deciros de este opus musicalmente hablando? Me ha gustado mucho. No es un black pretencioso y, aunque no sea revolucionario, suena fresco y actual, cosa harto complicada tratándose de black metal a la antigua. Guitarras crudas pero bien ecualizadas que combinan riffs igual de crudos y gélidos al más puro estilo escandinavo, con melodías que pueden llegar a sonar melancólicas, épicas o poderosas según momentos. Me inspira muchas sensaciones parecidas a las que me inspiran grandes discos como el Nordavind de STORM, el Dark medieval times de SATYRICON, el Mellom skogkledde aaser de KAMPFAR o incluso a los primeros RAGNAROK (los noruegos, obviamente) aunque en ISGÄRDE se tire un poco más por el camino marcado por los mencionados anteriormente en último lugar, ofreciendo un papel a los teclados que, como en este caso, al ser bien empleados otorgan al conjunto un aire atmosférico muy atractivo.

Me ha gustado mucho también el rango de voz de Somath, con unos medios y unos agudos muy atractivos que me han hecho pensar en algún momento en una peculiar mezcla entre Grutle Kjellson de ENSLAVED y Ebola de CRYFEMAL.

En definitiva, si eres de esos que se suele quejar de que las vertientes de black metal más modernas no deberían existir, seguramente te guste bastante este disco. Si por el contrario simplemente disfrutas de la música sin pensar en gilipolleces, seguramente te guste bastante este disco.

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