INHUMAN DEPRAVITY (TUR) – Nocturnal carnage by the unholy desecrator, 2015

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inhumandepravityCon este título y portada tan barrocos, una tendencia bastante frecuente en el brutal death de libro, se presentan INHUMAN DEPRAVITY, procedentes de Turquía y lo que hacen, efectivamente es brutal death actual, sin más, con todo lo que ello implica: baterías a piñón fijo y que presiden la mezcla, voz gutural aspirada, riffs basados en la escuela neoyorkina, véase SUFFOCATION y PYREXIA, aunque, vete a saber por qué, no llegan a ser tan extremadamente intrincados y me parece un álbum «accesible». No crean nada nuevo, pero me parece una obra idónea para indómitos en el género, una guía rápida de qué es brutal death, sin tener que meterse (aún) con los titanes del estilo.

A los que busquen, por el contrario, algo novedoso dentro de este tipo de música (cosa harto difícil, también es verdad), se darán con un canto en los dientes. INHUMAN DEPRAVITY todavía están lejos de conseguir algo relevante, pero debemos tener en consideración que este es tan sólo un debut, y ya han conseguido un logro, que es no aburrir al personal. Aunque pueda vislumbrarse dicha afirmación como una sarcástica broma, dista de serlo. Es como cuando un equipo con poca o nula experiencia, se presenta a las 24 horas de Le Mans, su primer objetivo, es acabar, después, ya se verá. Pues esto es lo mismo. Lo primero, que el oyente no se canse y tire el disco a la papelera de reciclaje.

Que sí, son estructuras y ritmos ya vistos (hasta los samplers se repiten, con la mítica confesión de Patrick Bateman), pero es apenas media hora y se pasa volando (no habrá artistas que se las ingenian para que media hora parezca 3 veces más) y admitámoslo, aquí a todos nos gusta buscar grupos que sean «más de lo mismo».

El álbum está creado para agrado de los puristas del estilo, más allá de las influencias clásicas que rezuma cada pasaje, no hay ningún elemento de deathcore, ni de slam, todo son terrenos más que transitados y reconocidos.

Tal y como hemos comentado, esto es brutal death sencillo, sin demasiadas pretensiones, dando por hecho que no es un estilo precisamente sencillo de tocar, no se andan con virtuosismos excesivos, lo cual es de agradecer, al igual que la producción, casi perfecta. Una claridad que nos permite distinguir hasta el bajo sin demasiado esfuerzo, y los triggers no colapsan todo, sí que es cierto que la guitarra rítmica queda un poco más enterrada de la cuenta. Pero esto ya son preferencias personales.

A estos turcos les queda trabajo por delante, no es mal disco, pero tampoco será especialmente recordado. Su mayor virtud: Que es sencillo de escuchar, no se hace tedioso. Aún así, nadie empieza siendo una estrella, tan sólo es su debut, aún tienen tiempo de sobra para encontrar su camino.

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