IHSAHN (NOR) – Telemark, 2020

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En su familia lo conocen por Vegard Sverre Tveitan, encima del escenario por Ihsahn y muy por encima de todo se le conoce por ser el líder de EMPEROR, donde desempeña varios roles musicales tales como los de guitarrista, teclista o vocalista. Desde el año 2006 este artista decidió caminar en solitario bajo el nombre de IHSAHN y acabó por convertirse en un embajador del vanguardismo dentro de la escena extrema. Todavía antes de que los sonidos más oscuros y rabiosos del planeta explotaran en un caleidoscopio de sonoridades, este hombre ya venía reincidiendo en su apego por la música progresiva y por una clara intención de virar el black metal hacia fuera de los lindes más convencionales. Si bien su carrera en EMPEROR siempre ensombrecerá su legado en solitario, no se puede negar la tremenda calidad que este hombre y polifacético músico viene demostrando en su proyecto más personal. Solamente hay que darle una escucha a trabajos como Eremita, Arktis o el más reciente Árm para darse cuenta de que Ihsahn siempre intenta ir un paso por delante, marcando el camino para que otros acaben de darle forma.

Lo que tenemos ahora mismo sonando por los auriculares es un EP que lleva el nombre de la ciudad natal del artista. Es una clara manera de reafirmar sus orígenes, tanto personales como musicales. No es extraño pues que en este pequeño trabajo predomine un sonido bastante clásico si lo comparamos con el que nos viene ofreciendo en anteriores lanzamientos, bastante más arriesgados e introspectivos.

Telemark es el primero de los dos EP´s que IHSAHN tiene planeado editar este año. Si el segundo atesora la misma calidad podemos decir que estamos de suerte. Este trabajo en concreto se compone de tres temas originales y dos versiones, el “Rock and roll is dead” de LENNY KRAVITZ y el “Wrathchild” de IRON MAIDEN, ambas con un sonido bastante crudo y fiel al original con el añadido del saxofón del que este hombre es auténtico devoto. De las dos me quedo con la primera, realmente pegadiza.

En cuanto a las tres piezas originales, todas ellas cantadas en noruego, tenemos la que abre la lata, “Striding”, que te agarra del cuello desde el primer instante. Si bien la pericia de Ihsahn a la guitarra es ya de sobra conocida, no deja de sorprenderme cómo puede tocar esos solos tan genuinamente heavys y a la vez ofrecer unas vocales negras como el hollín. El batería Tobias Ørnes Andersen merece una mención especial. Me encanta ese sonido orgánico y natural que logra sacar de su instrumento, aumentando la sensación de viaje en el tiempo. “Nord” se extremiza un poco más, las voces ganan en protagonismo y el ritmo guasón y canalla nos remite a los actuales SATYRICON, con esa especie de heavy imbuido de black metal. Un corte bastante macarra para lo que habitualmente vemos en este artista últimamente. La tercera de las originales es la pieza homónima, también bastante  heavy, con un inicio folk que sirve de homenaje a su tierra, antes de ganar velocidad y meterse en terrenos puramente black metal, algo que encantará a los viejos seguidores de EMPEROR y que pensaban que este hombre se había olvidado de componer piezas directas a la yugular. Las tres piezas tienen en común el añadido del saxofón, cortesía de Jørgen Munkeby y que como decía antes es un instrumento al que este hombre tiene cierto cariño y que se ha puesto algo de moda por tierras escandinavas; tal es así que bandas como SHINNING o SOLEFALD lo han incorporado como parte importante de su música.

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