IATT (USA) – Nomenclature, 2019

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Son muchas las bandas que llevan a cabo a lo largo de su historia una evolución de estilo compositivo, eso que algunos llaman «madurar». Una apuesta más fuerte por su propio trabajo, desde el punto de vista de márketing, producción, grabación y máster a nivel profesional, etcétera. Pero hace falta algo más para que un grupo dé un giro de 180º a su carrera musical. Y aquí es donde entran IATT (I am the trireme) con su disco Nomenclature, en el que hacen un repaso técnico a un metalcore progresivo, orquestal y profundo. Una obra dinámica, agresiva y a la vez cálida, aderezada con toques de black metal, death metal y un nivel compositivo muy alto.

Y es aquí cuando me planteo si sacar un disco impresionante es sinónimo de visibilidad. Y tú, querido lector, al igual que yo, sabes que la respuesta es lamentablemente no. Que ni el público ni los festivales hacen una valoración directamente proporcional del esfuerzo. Por dar un dato curioso, esta banda ha llegado a cinco de mis contactos en «una red social de cuyo nombre no quiero acordarme». Espero, y confío, que esta reseña consiga que al menos ese número se duplique después de la publicación de la misma. Porque este disco no es sólo recomendable, es sinceramente uno de mi TOP de 2019.

Dicho esto, pasemos al cuadro clínico de Nomenclature. Como introducción, una portada con un cráneo de perfil. Recurso muy utilizado a lo largo de los siglos en lo referente al arte. Representante por excelencia de la dualidad entre la vida y la muerte, de la inmortalidad religiosa como recuerdo que un cuerpo deja en la tierra, de la pureza, la igualdad entre humanos, y por supuesto del estudio anatómico. Acompaña al cráneo de mandíbula abierta un instrumento antiguo que no logro identificar, similar a algún tipo de pinza odontológica. Sin duda, el artwork de este disco podría pasar desapercibido en cualquier museo de arte pictórica entre obras de la vanitas.

Empiezan a sonar los primeros compases e inmediatamente un mundo de oscuridad, elegancia y solemnidad se abre invitándome a entrar con los brazos abiertos a su -casi- una hora de duración. La lista de nombres de las canciones contribuye perfectamente a esta ambientación casi teatral. Abrir el disco es encontrarse con lo que podría ser (si no fuera porque los términos fueron acuñados en diferentes épocas) el libro de anotaciones de un médico de la peste. Todo título se asocia con el nombre técnico de una dolencia o un microorganismo patógeno, formando parte de ese todo que es Nomenclature.

«Cor pulmonale» abre el disco. Lo presiden voces rasgadas y guturales que en los momentos de calma se ven acompañadas por narraciones. Es un tema con una estructura atípica pero que no despista al oído. Varía entre la velocidad más marcada por los blast beats y los momentos de calma acompañados por orquestaciones de melodías muy trabajadas. Como mencioné, el disco podría ser un cuaderno de afecciones médicas. El cor pulmonale es una dolencia que causa insuficiencia cardíaca, y la letra de la canción se recrea en detallar los síntomas y supuestas sensaciones relacionadas con la enfermedad.

En «Powder of sympathy» se refieren a un tipo de medicina extendida en Europa en el siglo XVII. Ésta suponía que aplicando un ungüento al arma que había provocado una herida se comenzaría a curar dicha lesión. Dentro del disco, es el tercer tema, y a su vez el tercero más corto con cinco minutos largos de duración (siendo los otros dos de un minuto y poco de duración). A su vez, es una de las canciones del disco de las que han publicado videoclip, y su metraje nos presenta escenas de lo que podría definirse como magia oscura, mezcladas con otras del grupo tocando en el centro de un bosque. Musicalmente destaca una batería muy trabajada, riffs agresivos con una línea melódica y breakdowns enlazados con momentos más oscuros y ambientales propios del black.

El otro videoclip presenta el tema «Osteogenesis imperfecta«. Como no podría ser de otra manera, protagonizado por un médico de la peste. Es uno de sus temas más oscuros, rápidos y crudos. La batería mantiene la velocidad como base a una melodía de guitarra que dista mucho de lo habitual en estos estilos. El piano, cuando aparece, destaca por su presencia y brillo. Las voces rasgadas con reverb favorecen el ambiente tenebroso, en el que casi puedes sentir el dolor de los huesos al romperse por la enfermedad. Los solos de guitarra agilizan una velocidad que ya de por sí parecía vertiginosa, y la batería cierra el tema con un «casi solo» posicionándose como la gran estrella de este disco sin duda alguna. Una muy buena elección para la grabación del videoclip, ya que a mi parecer es el tema que más representa la pureza y el estilo que quieren transmitir IATT.

En «Yersenia pestis» abre la canción un ligero punteo de guitarra que evoluciona en un ritmo mezzo al que se van uniendo el resto de instrumentos en un in crescendo hasta que el blast beat lleva el ritmo a su momento álgido. Voces que recuerdan por segundos a Oliver Sykes en su momento más experimental, combinado con rasgados agudos y guturales más graves. Un respiro a nivel general, con un ambiente menos drástico, con las guitarras como protagonistas. Sellan la canción un breakdown con coqueteo entre metalcore y progresivo y un corte final inesperado. Sólo puedo criticarles que el nombre de la bacteria que produce la peste se escriba «Yersinia«; por lo demás, un diez.

No puedo más que calificarlos como obra maestra. Apuntaban maneras en sus discos anteriores, pero sin duda este es (al menos, de momento) su gran trabajo. Muy alejados de su Gnosis: never follow the light de 2015 y quizá más cerca de lo que parece en un primer momento a su single «Repulsed by the sun» allá por 2011.  Nomenclature es una obra de inicio a final, con un hilo conductor basado en la medicina antigua y un ambiente oscuro y tétrico. Curiosamente, los músicos destacan en su página que sus intereses son el ocultismo y el ambiente paranormal, dos palabras que se acercan bastante bien a la impresión que transmite su música.

Por último, presentaros a los cuatro músicos al mando de la nave que es IATT: Jay Briscoe (bajo, voz), Alec Pezzano (guitarra), Joe Cantamessa (guitarra) y Paul Cole (batería). Destacar que Nomenclature lo han sacado a la luz de la mano de Black lion records.

En síntesis: una gran obra, tanto musical como estética. La investigación y análisis detrás de la escritura de las letras, así como sus temáticas, han enamorado a esta biotecnóloga. Sin duda un disco que recomiendo al cien por cien por su calidad y originalidad. Uno de esos discos que pienso tener en formato físico. Gracias.

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