HIMURA – Exterminio, 2016

Enlaces: Facebook BandCamp

Siempre heroicos e inmortales como su ciudad, así se debería considerar a los grinders HIMURA en los anales de la historia de una de las músicas más extremas del planeta. Este cuarteto formado en 2007 son uno de los mejores ejemplos del tipo de grind que debería predominar, y no sólo porque se tomen la molestia de emplear en sus grabaciones a un músico tras cada instrumento, sino por ser reivindicación en estado puro, y es algo que todos los músicos (entre los que me incluyo humilde y tímidamente) deberíamos intentar inculcar: mensajes que protesten ante las cosas que nos parecen injustas, ya que hay demasiadas bandas que hablan de porno, gore (o incluso ambas mezcladas), zombies, pelis de terror y demás mierdas (en el caso del grind, concretamente). No es que no me guste que se hable de estas cosas en las líricas de este género, pero me pasa como con el black metal satánico o la coliflor: me gustan, pero huelen demasiado.

Pero centrémonos y hablemos con propiedad. El resultado de la combinación de lo reivindicativo y lo brutal, cuando está bien hecho, me la pone como una columna jónica, y es que estos maños, independientemente de que no presenten una fórmula novedosa, tienen las ideas muy claras, algo que ayuda mucho más a que su mensaje te llegue de manera mucho más directa y efectiva. Exterminio, que ha sido editado en vinilo por Magofermin, Hecatombe Records, No Humano Records, Brutal Arratia Records y Grindetxe además del formato CD editado por Hecatombe Records, nos pega en el careto con veinte concisos cortes que suman poco más de treinta y un minutos, pero que bastan y sobran para reventar el cerebro del más ducho en la materia.

La manera en la que pintan su grind con ramalazos de death metal mola mucho, donde la batería de Luismi vuela entre blast beats, tupa tupas, tan pronto como te corta las ganas de hacer molinillo o headbanging y te las sustituye por las de bailar como si estuvieras apartando moscas de tu tostada con mermelada a puñetazos y patadas imaginarias. Me flipan esos cambios, sobre todo cuando van después de blasting a toda pastilla. Una pega que le saco al aspecto rítmico percusivo es que es una pena que, con lo bien que suena la caja, pierda protagonismo en los blast, ya que es tapada por los platos lo suficiente para que no se pueda disfrutar tanto de su pegada como en el resto de ritmos. Guitarras y bajo animalísimos, con riffs enfermizamente repetitivos (en el mejor de los sentidos) y que forman un muro sónico junto al resto de la banda ante el que tuve la suerte de chocar en directo.

Sin querer dejar de mencionar las labores vocales, son el punto de brutalidad extra que merece tal abuso auditivo, y es que la profundidad de gutural que alcanza Mario en algunos de sus registros más graves, así como la manera en la que juega con las modulaciones, ameniza el aspecto vocal y dota al mensaje que transmite HIMURA tras sus letras de una ferocidad y fervor admirables. Destaco como algunas de mis favoritas “Traidor“, “Bioterror“, “Jaulas de tortura“, “Ríos de muerte” y “Lobotomía“.

Si ya te molaba HIMURA, te seguirán convenciendo, y si no los conocías pero te va el rollete que puedan desprender bandas como EXHUMED, NAPALM DEATH, NASUM, PESTA PORCINA o VELOCIDAD ABSURDA, por mentar algunas bandas que me han venido a la mente al escuchar Exterminio, seguro que te va el rollo de estos zaragozanos.

 

Comparte:

COMENTARIOS