HEKSEBRANN (DEU) – Spiritual descending, 2020

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Afincado en Görlitz, este grupo bebe de las fuentes de la escena punk, metal y hardcore post caída del muro de Berlín, donde el espíritu del hazlo tú mismo era lo que estaba a la orden del día. Montar tu propia banda o buscarte un garito de mala muerte para tocar en directo. Crear una pequeña comunidad de bandas y así poco a poco hacerte un nombre y formar una escena underground.

Con estas premisas crecieron musicalmente los integrantes de la banda. No es de extrañar pues que todo lo relacionado con este disco este ejecutado por ellos mismos. Grabación, producción y edición a cargo de los miembros de la banda, dejando un sabor de boca más que satisfactorio.

La influencia de la vieja escena berlinesa de punk y hardcoreta también es muy palpable durante todo el trabajo. Al principio lo que te golpea con fuerza la mandíbula es un soberano puñetazo a MOTÖRHEAD, sobre todo por la voz y por ese bajo tan presente en la mezcla. Las reminiscencias a punk me parecen mucho más evidentes. Y a pesar de que en algunos lugares he visto que les atribuyen cierto sonido a black metal, yo diría que tiran más por el crust o un proto black metal. La influencia de AMEBIX se me hace muy patente (otra vez la voz). Otra influencia clara son los suecos KVELERTAK, tomando el nombre del grupo de uno de sus discos. Aunque el sonido de los germanos se me antoja más metalero y menos clásico.

Otra característica que comparten con los dos grupos anteriormente citados es la formación de power trío. Y, también como ellos, la agresividad y la caña son el leitmotiv del grupo. Temas directos, rápidos y agresivos es lo que vamos a encontrar en este Spiritual descending. Mucha carga eléctrica, ganancias a tope y mala leche como premisa principal en casi todo el trabajo. Aunque saben como colocar de forma precisa breaks para romper la hegemonía de la caña y oxigenar los temas, ya sea añadiendo pinceladas de melodía, algún que otro solo más heavy o una segunda voz algo más gutural. Esta segunda voz y el sonido general de las guitarras son lo que le da un toque más metal a la mezcla final.

En definitiva, un disco que es pura adrenalina, que te carga las pilas después de un día de mierda o que te incita a salir a la calle a quemar contenedores. Lo que tú prefieras.

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