HEDØR (ESP) – Aferrados a las manos que aprietan, 2018

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Quien no va a ver conciertos, y no me refiero a los de calabazas o doncellas, se pierde muchas veces descubrir grupos sorprendentes. En pocos conciertos a los que voy me vuelvo a casa sin haber comprado un CD o un vinilo a un grupo que no conocía y que me ha convencido en directo. Como siempre digo, yo además de ir a un concierto voy al mercadillo. Pues bien, eso me pasó con HEDØR, grupo madrileño de auténtico crust primitivo y necrótico que abría para IMPLORE y SLANDER cuando vinieron a principios de este año (crónica que pudisteis leer por aquí) y que me dejaron en media hora una buenísima sensación, y eso que su cantante Albano Fortes estaba jodido de la garganta ese día. Lo malo es que no pude contribuir al mercadillo llevándome su debut a casa: aunque ya lo tenían grabado y listo para editar, estaban buscando apoyo de sellos para llevarlo a cabo en vinilo, y aún no lo habían conseguido fabricar. Casi un embarazo después, por fin se edita el vinilo de Aferrados a las manos que aprietan, en el mejor formato que puede recibir, el acetato crepitante, y el resultado es tan apabullante como lo fue aquel concierto.

Cogiendo los momentos más crust de bandas como los propios IMPLORE, LOOKING FOR AN ANSWER… y grabándolo de una forma muy “enchufa y toca” (el disco está grabado y mezclado por el propio Kaikus, bajista de la formación y presente en otros grupos como UNDER VULTURES), Aferrados a las manos que aprietan es un hostión en la cara desde el principio, no exento de variedad estructural (partes más doom, como el último tema del disco, a la postre el más largo, “Mientras pisan tus manos“, o partes más groovies como el momento totalmente TERRORIZER de “Conciencias forzadas al silencio“) y con una voz, la del citado Albano, que se mete en la cabeza de manera ácida e hiriente (y bien vocalizada que se le entiende todo). Los riffs tiran del ABC del crust, con espacio para el ruido y la disonancia pero también para el sonido afilado, y finalmente ese máquina que es Lucho detrás de la batería no se cansa de hacer ritmos d-beat con un doble bombo que lo termina de llenar todo y que retumba en nuestras cabezas hasta convertirse en adictivo.

El aire destructivo que desprende el trabajo se ve redondeado por dos añadidos, el propio diseño de la portada, obra de María Durán Montes y que es tremendamente explícita y muy adecuada para la música y las letras de HEDØR, y por otro lado efectos sonoros, que añaden ruido y opresión, obra de Tube Tentacles. El resto es pura violencia sonora, visceral y adictiva. En directo ya lo pudimos comprobar y sólo faltaba que sellos con experiencia en este tipo de odios dirigidos como Hecatombe, Noise of Hell, Ojalá me muera y Humanicide apostaran por la distribución de este LP, que en poco menos de 25 minutos reduce a la humanidad a un puro grano de arena, pisoteados por el poder y la codicia. Resurgir de las cenizas supondrá sangre y heridas y así lo dejan bien claro los madrileños tanto líricamente, como musicalmente, como sonoramente. Especialmente en el citado último tema, que retoma el vuelo cuando parecía que ya estaba en plena destrucción final con disonancias y efectos de ruido. Y también en los puñetazos más rápidos como “Cuchillas y sangre seca“, absolutamente atronador o “El momento de la ira“, después de escuchar el sonido de abrir una lata de cerveza).

Cerrando el círculo, la magia del directo es convencer a quien te va a ver de que tiene delante una propuesta honesta y digna de conservar. HEDØR lo consiguieron conmigo aquel día con IMPLORE y, aunque tuve que tener paciencia para tener en mis manos el resultado de este trabajo, Aferrados a las manos que aprietan se perfila como uno de los vinilos que más vueltas va a dar en mi plato en próximas pinchadas. Una gozada cargada de aroma pestilente.

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