HAVOK (USA) – Conformicide, 2017

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Me gustaría comenzar esta reseña dirigiéndome al departamento de prensa de Century media. No me vendáis la moto: primer aviso. No me digáis que este disco es el más crudo y agresivo de la carrera de HAVOK porque mentís como bellacos. Más adelante veréis el por qué.

Cualquiera que haya escuchado algo de los de Denver, sabrá que el bajo es algo muy importante en su sonido, y Nick Schendzielos (lo he escrito sin copiar y pegar, toma esa) ex bajista de JOB FOR A COWBOY, ha conseguido acoplarse al puesto. Y demasiado bien, por cierto, porque en lugar de amoldarse al sonido de HAVOK, da la sensación de que HAVOK se han amoldado a su sonido. Y aquí viene la explicación de lo que os anunciaba al principio de la reseña: nos encontramos ante el disco más progresivo y complejo de la carrera de los americanos. De hecho, un tufillo a MEGADETH preside el disco aunque, seamos sinceros, ya le gustaría a Dave Mustaine componer algo así a día de hoy.

Peace is in pieces“, “Wake up” y “Claiming certainty” son tres temas con una línea continuista a lo hecho hasta ahora por los de Denver: rápidos, agresivos y a la yugular. No hay más que decir: thrash metal en estado puro.

Por el contrario, temas como “Ingsoc“, “Circling the drain” y “Masterplan” tienen un amplio desarrollo instrumental con partes muy complejas que recuerdan a discos como Rust in peace o So far, so good… so what! o a bandas como WATCHTOWER o FORBIDDEN. Estos desarrollos más complejos y atípicos para la banda los tenemos en temas más cortos como el inicial “F.P.C.“, que cuenta con un groove de bajo bastante funky del bueno de Nick, los singles Hang ‘em high” e “Intention to deceive” -muy similares a los MEGADETH más cañeros o a TESTAMENT– o “Dogmaniacal” con un tempo más pausado. Cierran con “String break“, una gamberrada crossover thrash al más puro estilo D.R.I. o S.O.D. y una versión del “Slaughtered” de PANTERA, que irónicamente, suena más retro que la original.

Sin ser el disco “más crudo y agresivo de su carrera”, Conformicide es un álbumdemasiado atrevido donde incorporan sonidos progresivos a su ya tradicional sonido thrash metal. Si sus anteriores dopus daban la sensación de que estos tíos seguían viviendo en 1985, ahora parece que están viviendo en 1989. Me juego la mano izquierda a que la incorporación de Nick Schendzielos a las cuatro cuerdas ha sido importantísima para esta evolución, que aunque a algunos seguro que no gustará, demuestra que HAVOK han tenido las agallas de no quedarse anclados para siempre en un sonido que hasta ahora solo les había generado alabanzas. Departamento de prensa de Century media: esto último es lo que tendríais que haber puesto en la nota de prensa, que así por lo menos no habríais mentido.

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