HAUNT (USA) – Mind freeze, 2020

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No voy a empezar hablando de lo fan que soy de HAUNT. La verdad es que, hasta hace poco más de año y medio, había dejado muy de lado estilos como el rock clásico, el heavy metal, el power o el thrash. Así pues, fue el año pasado cuando, en un ejercicio de investigación de bandas actuales que llevasen a la práctica cualquiera de los estilos antes mencionados, descubría a HAUNT con su álbum If Icarus could fly. Me pareció de lo mejorcito del año pasado, en el que fueron muchas y muy buenas las bandas que editaron discos de heavy metal de alta calidad. Casi a lanzamiento por año, volvieron a su cita discográfica con el presente año para editar, a través de Shadow Kingdom Records, lo que es su tercer LP, además de tener en su haber ya un par de epés, un par de splits (uno junto a FORTRESS y otro junto a SEVEN SISTERS) y un recopilatorio de demos que verá la luz este mismo año.

Estos californianos han sabido ganarse a un servidor a base de heavy metal, sencillez y honestidad, con una propuesta que, aunque quizá no es lo más novedoso que corre a día de hoy en los angostos corredores del género, desprende frescura y autenticidad. Sin demasiados alardes técnicos, HAUNT cumplen con lo justo y, precisamente, justo con lo que plantean les ha valido para ser una de las bandas de heavy metal con más futuro por delante, habiendo esparcido su semilla por gran parte de la Tierra Prometida y también por parte del Viejo Continente. De cualquier modo, lo que es innegable es que HAUNT tiene claro lo que quiere expresar con su música y, si bien quizá me gustó un poco más If Icarus could fly por motivos que ahora comentaré, este Mind freeze está ya en mi lista de Spotify de los discos que más me están gustando de este puto año.

Sí, puede que If Icarus could fly me gustase más porque fue el disco con el que descubrí a los de Fresno, pero al compararlo (por tener referencias, aunque a veces sean odiosas) con este Mind freeze, quizá tuviera un poco más de ‘punch’ que su sucesor. Y es que a pesar de que el heavy metal de HAUNT está basado en épocas doradas del género y se mantienen fieles defendiendo el estandarte, no hacen ascos a referenciar otros estilos como el speed metal o el thrash, de los cuales podíamos disfrutar más arrebatos en su anterior entrega.

Este nuevo opus, sin embargo, contiene un componente sentimental un poco mayor, sonando quizá menos reivindicativo de algún modo, pero igualmente comprometido y fiel a sus raíces, resultando en ocasiones también más místico y ochentero. Las guitarras son las principales culpables de que el sonido de esta formación contenga connotaciones de carácter esperanzador, pero también transmiten crudeza y melancolía. Es como si la esperanza corriera a cargo de las guitarras, la melancolía a cargo de las líneas de voz y la crudeza la aportase esa producción que hace que todo suene natural, antiguo, pero definido.

Excepcionales en todas las líneas, me flipan las voces de Trevor, que sin salirse demasiado de su papel habitual aporta personalidad y mucho sentimiento a las líricas y, por ende, al global del disco. Magnífico el trabajo en las líneas de guitarra, tanto en riffing como en las melodías y los solos, los que se llevan quizá la dedicación más técnica del disco. Me ha flipado también la definición y sonido del bajo, que no deja de perder presencia en ningún momento y que resalta más que dignamente en los momentos en que las guitarras dejan la distorsión de lado. La batería, por otro lado, quizá no se adentre demasiado en la exploración de lugares más allá de la zona de confort, pero cumple igualmente con su cometido.

Aprovechad ahora para escuchar más música que nunca, pues ésta es el combustible de nuestras almas cuando nuestra mente se encuentra congelada por situaciones como la que, desgraciadamente, nos está tocando vivir. Si en estos días difíciles necesitáis algo de nostalgia y heavy metal clásico interpretado en la actualidad, sin duda Mind freeze es una buena apuesta, caras de acelga.

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