HAEMORRHAGE – We are the gore, 2017

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Veinticinco años en esto del grind death pensado para patólogos y amantes de la disección son muchos años, con lo que ese mensaje de autoconvencimiento en sus propios principios líricos y estéticos que los madrileños HAEMORRHAGE lanzan con este We are the gore está más que justificado. Desde que los escuché por primera vez con Morgue sweet home, época en la que estaba muy obsesionado con bandas derivadas de los CARCASS del Symphonies of sickness y el Necroticism, como EXHUMED, IMPALED, los primeros ABORTED… se convirtieron en una de mis bandas habituales de compra periódica. Pero cuando los vi sobre las tablas por primera vez me di cuenta de que nunca defraudan y que por supuesto Fernando Lugubrious  es un auténtico espectáculo (aunque la fecha que más tengo en mi memoria fue cuando telonearon a GENERAL SURGERY junto a LOOKING FOR AN ANSWER y MOÑIGO casi recien formados estos últimos, hará diez u once años).

Después de tantos años, innumerables lanzamientos en pequeño formato y siete álbumes en larga duración, ¿qué ofrecen de nuevo HAEMORRHAGE? Nada que no sepamos, pero consiguen mejorarse a sí mismos y que podamos añadir una nueva ristra de himnos a su colección particular. En esta ocasión, otros cinco años después de Hospital carnage  y de nuevo en Relapse, la banda madrileña le da un nuevo giro a su tuerca de investigaciones patológicas y disecciones particular. Este giro viene en forma de una producción más clara, como iban ofreciendo desde Apology for pathology, pero en esta ocasión y por lo menos en lo que se refiere a los solos de guitarra y la batería de la última incorporación al grupo, Erik Raya, han conseguido un equilibrio entre limpieza y naturalidad muy adecuado. Pero no es este el argumento principal de este giro: ese protagonismo recae precisamente en las mencionadas guitarras de Luisma y Ana, especialmente la segunda en sus pinceladas solistas.

HAEMORRHAGE ofrece en We are the gore las típicas estructuras de grind death adictivas que combinan partes groovies (ojito a “Medical maniacs”…), con asaltos de blast beats y doble bombo. Fernando es lo más fiel al origen que tiene el grupo y aun así su voz ha ido evolucionando con los años de algo más pastoso a la actual paleta de registros mucho más amplia. Sin embargo la mayor evolución ha venido siempre en forma de los aditivos que la pareja de guitarristas han aportado a cada tema y en We are the gore ambos alcanzan la madurez en este sentido. Solos melódicos o de inspiración clásica, bien encajados y pensados para dar variedad a los temas y que no por ello se pierda la esencia. De hecho, en este sentido me recuerdan a sus compañeros de sello EXHUMED que también han seguido un camino similar. Temas como la propia “We are the gore”, “Transporting cadavers” o sobre todo “Miss Phlebotomy” se tornan protagonistas por sus señas de identidad inalterables, pero también por estos detalles de variedad personal que se van hacia el heavy de libro.

El papel rítmico del eterno y siempre presente Ramón, así como la juventud y energía de Erik, mantienen los pies de HAEMORRHAGE aferrados en las bases del goregrind más clásico, pero también se contagian de este lustre de sonido general que lleva la música de HAEMORRHAGE un paso más adelante. Esta es la clave del grupo madrileño: cualquier tema de We are the gore puede encajar en el contexto de obras pretéritas como Grume, y a la vez comprobar que no hay estancamiento. Una vez más HAEMORRHAGE demuestra que veinticinco años no son nada si te gusta lo que haces y no pierdes la ilusión y en esta ocasión, incluida la broma oculta al final del trabajo, We are the gore sigue haciéndoles llevar la bandera del gore con orgullo.

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