GRENDEL – Rolling Heads, 2013

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grendel04Conocí hace años a GRENDEL gracias a uno de esos esporádicos pedidos que realizo a la distribuidora Metal Crusaders. El caso es que compré a ciegas su primer (y único) disco hasta entonces, “See The Light” (2008). Bien, simplemente estos chicos hacían lo que más me gustaba: heavy metal. Ese tipo de música popularizada por grupos como HELLOWEEN y GAMMA RAY en el pasado, se mostraba indisimuladamente en su primer largo, en el que, además, nos regalaban una versión del Back to Back de PRETTY MAIDS. Buen gusto se puede decir que tenían, aunque el resultado fuera manifiestamente mejorable, al menos en la producción y sonido. Su música era alegre, optimista, melodiosa y a la vez épica. Me gustó, y mucho.

Tiré del hilo y, fíjate por dónde, uno de esos “chicos” era Javier Herrero, más conocido por ser el batería de ZENOBIA, y a la vez relacionado antes a nivel local por su paso por ROHAN o LAPSUS, formación esta última en cierto modo embrión del grupo que nos ocupa. Aún hay más, estos “chicos” precisamente no eran unos novatos en la materia, sino que llevaban en activo desde los 90’s y habían grabado una demo (homónima) en 1997, con fémina al frente.

Desde luego el punto de ruptura con el pasado lo supuso la entrada de Jon como vocalista, dando un giro al sonido y estilo de la banda, mostrando –como indico antes- un álbum debut bastante esperanzador, de influencias claras.

Es ahora, cinco años después de aquella ópera prima (sí, el grupo se lo toma con calma), cuando GRENDEL nos ofrece nuevo redondo. ¿Más de lo mismo? Sí, y no. Es decir, si bien el grupo continúa con ese power / heavy metal que les identifica, es cierto que nos depara un metal más potente, más oscuro, más agresivo y contundente en una palabra.

Quizás a ello ayude la producción, la cual logra que las guitarras tengan más cuerpo y suenen más “gordas”, aparte de que todo suena mucho más empastado (recordemos que, aunque se trate de un disco autoproducido, ha metido mano en él Dan Díez como ingeniero de sonido).

Se puede decir que “Rolling Heads” acentúa la parte más heavy de la balanza, en detrimento del lado más power (quizás el tema Cerveza y Metal, uno de los dos cortes cantados en castellano, sea un buen ejemplo, saliéndose de la tónica general del disco).

En ese endurecimiento del sonido, incluso observamos más de un coqueteo con el thrash metal (me vienen a la cabeza los grandes MEGADETH del controvertido Dave Mustaine), como puede verse en The Precious Black Gold o Rolling Heads, el himno homónimo de este trabajo (aunque como himno siempre me quede con el antiguo Son of the Rising Sun).

Aparte, la mayor oscuridad de “Rolling Heads” es evidente respecto a “See The Light”. Ya no solo en el ya indicado The Precious Black Gold, sino en canciones como 8 de Marzo o Lusitania’s Last Trip. Quizás el primero sea paradigma de lo que digo.

Aparte, hay más cosas interesantes, y es que, aunque el disco contenga temas menos inspirados como The Tears of Medusa o Gorgon’s Glare, también encontramos un interesante Amazon Heart (con unas líneas iniciales de piano de bastante feeling) y un Evil Silence con un puente al estribillo que me gusta especialmente.

Y si, para terminar, nos regalan una versión del inmortal Dr. Stein, ¿qué más se puede pedir? Quizás, con “See The Light” uno podía demandar un mejor sonido, mayor madurez, una más rica asimilación de influencias y una homogeneización aún superior de su trabajo conjunto. Bien, se puede decir que este trébol de cuatro hojas GRENDEL lo ha encontrado con “Rolling Heads”. No es un disco 10, porque baja el listón en algún tema, pero desde luego es de notable alto. Bravo por ellos, sí señor.

firmatopo

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