GRAVE MIASMA (GBR) – Odori Sepulcrorum, 2013

Enlaces: Web Oficial MySpace Facebook

gravemiasma01Más allá del Death Metal tradicional, el Death Metal técnico, el progresivo, el melódico, el experimental, hay cierta corriente que ha permanecido aparte de todo, casi olvidada como un sepulcro sin nombre enterrado en un camposanto lejano. Tanto es así que ni siquiera se ha ganado una etiqueta establecida. Algunas bandas, como FUNEBRARUM, sí que se han denominado bajo una terminación, y enarbolan como orgullo, en este caso «Dark Death Metal» y como todas las etiquetas, puede servir, aunque en el fondo no representen exactamente la música de la banda. ¿Podríamos meter a los GRAVE MIASMA en dicha denominación? Si, pero como podríamos llamarlos Death Metal crudo, vomitivo, o cualquier adjetivo que se nos ocurra, y aún así no acertaríamos de pleno.

Sí que acertaríamos en que GRAVE MIASMA son deudores de la vieja escuela finlandesa, esa de DEMILICH, ADRAMELECH, DEMIGOD o FUNEBRE. Posiblemente una de las más influyentes a la par que ignoradas (siempre comparando con las célebres escuelas de Florida, Nueva York o Estocolmo). Pero también han seguido el camino de otros maestros americanos, INCANTATION que con «Mortal Throne of Nazarene» crearon una nueva manera de hacer metal extremo, llena de podredumbre y decadencia. Muchos, de un modo u otro han seguido las enseñanzas: SONNE ADAM, NECROS CHRISTOS, TEITANBLOOD, WITCHRIST, IMPETUOUS RITUAL, DEAD CONGREGATION… y aunque los más avispados conocerán más ejemplos, y podrán echarme en cara que algunos de ellos no se parecen demasiado, la raíz del mal es la misma.

GRAVE MIASMA son unos excelentes alumnos de los viejos maestros y así lo demostraron con el enfermizo «Exalted Emanation» EP en 2009, desde entonces, tan solo en 2010 con otro EP, «Realm Of Evoken Doom» con temas viejos y de su época bajo el nombre de GOAT MÖLESTOR, había sido la única pista que habíamos tenido sobre los londinenses… hasta ahora. «Odori Sepulchrorum» viene a calmar las ansias de aquellos que esperábamos el primer álbum completo de los ingleses, saber si su buen hacer en trabajos cortos, podían trasladarlo a uno de verdad.

Y tras escuchar este «Odori Sepulchrorum» puedo decir que han conseguido el objetivo. Ni se esperaba un gran cambio o revolución, sino algo más tenebroso aún si cabe y que no fuese un autoplagio, desde luego. Algo continuista podríamos decir. Pero tranquilos, que también hay sorpresas.

Ya Death’s Meditative Trance nos recibe de manera precisa: un riff  de la vieja escuela «ahogado» por una tono de guitarra denso y muy pesado que no cesará en sus seis minutos. Que nadie espere velocidades endiabladas a lo VADER, aquí mandan los medios tiempos, que no quita que, como en Ovation to a Thousand Lost ReveriesEoхaтоç decidan subir revoluciones, las bases rítimicas contundentes y unas guturales profundas pero sin llegar al «gorrineo» más típico del Brutal Death y el Slam. Eso sí, en los solos, aunque no abundantes, es donde meten el acelerador, haciendo una versión aún más macabra de Trey Azagthoth. Cada tema es como un rodillo que nos aplasta por completo y cuando acaba el tema nos deja vacíos, como si un huracán hubiera pasado y destrozase nuestra casa.

La producción es un auténtico muro de sonido, no solo por la ya mencionada densidad de los temas, casi rozando el Doom/Death, y también por efecto de eco que tienen las canciones. Esa leve influencia ambiental que siempre ha estado presente en ellos, desde que empezaron su andadura bajo el nombre de GRAVE MIASMA, un elemento que está patente en todo el álbum, y más aún en el recurso del interludio, que nos lleva directamente a la mastodóntica Seven Coils, donde nos muestran una faceta más experimental, acompañando las tradicionales guitarras de un sitar persa, que estará durante los primeros compases para desvanecerse, haciendo la experiencia más desconcertante si cabe.

En el cierre del disco, honor que corresponde a Ossuary, han optado incluso por emplear una flauta en ciertos momentos, y al igual que su predecesor, se hace de manera sutil, sin alterar la composición final. Sin duda, el uso de instrumentos folclóricos orientales, además de dar ese toque de distinción (aunque nos puedan recordar vagamente a MELECHEST o NECROS CHRISTOS, solo que estos los usan de manera más explícita), transmiten aún más esa sensación de que estamos en un ritual invocando a Azrael o directamente nos entierren en un sepulcro, aún con vida.

Ni que decir tiene que todo aquel que pusiese sus esperanzas en los londinenses, como representantes de este Death Metal oscuro y abrasador, difícilmente quedarán decepcionados. Al que no los conociese hasta hoy, debería echar un vistazo, para que vea que por algo se han hecho un nombre propio en el underground con tan solo este disco completo en su haber.  Porque en el fondo, todavía se puede hacer Death Metal de una manera alejada de las sobreproducciones inertes. Hay vida más allá de los triggers.

 firmapablobalbontín

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMENTARIOS