FUOCO FATUO (ITA) – Backwater, 2017

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No suelo darle demasiada importancia, a la hora de buscar nueva música, a la cuestión de los sellos discográficos. Es decir, no suele llamarme la atención un grupo tan sólo porque haya fichado por Seventh Rule. Todo sello tiene sus joyas y sus productos mediocres. No por estar en Season of Mist vas a ser una maravilla, ni por estar en Victory Records vas a tener más dilatación que oreja. Pero en esta ocasión decidí hacer una excepción, un grupo de funeral doom en Profound Lore Records tenía que ser, como mínimo, decente. Me dejé guiar por mis prejuicios positivos ante este sello y acerté.

Blackwater es el segundo álbum de los varesinos FUOCO FATUO, tras su disco de 2014 The viper slithers in the ashes of what remains y supone un giro hacia el funeral doom más clásico y tenebroso. Es irónico decir esto cuando el funeral doom per se ya es bastante oscuro. Sin embargo, en los matices está la respuesta. Hace mucho que los tiempos de THERGOTHON, DISEMBOWELMENT, SKEPTICISM pasaron. Algunos como EVOKEN o ESOTERIC siguen allí, y otras estrellas más «nuevas» como AHAB o MOURNING BELOVETH (a pesar de nacer en el 92, hasta nueve años después no se produjo su álbum debúut) o DOOM VS se han hecho con los focos, de manera merecida. Tanto por trabajo como calidad. Como es lógico, el estilo evolucionó, se volvió más refinado, con atmóferas más diversas, elementos limpios, cambios de ritmo más frecuentes… Lo cual no critico, pues esa pátina de solemnidad y tristeza que despiden algunos de esos grupos emocionan a cualquiera, y yo me incluyo. 

Pero se echaba de menos aquella sensación de que el funeral doom debía ser una música monolítica, más oscura que la propia noche, como un agujero negro que lo engulle todo a su paso y no deja nada, tan sólo vacío. Backwater lo logra, dejando incluso como un disco accesible a The viper… Si este era algo más primitivo y crudo, más vieja escuela pura y dura, con riffs muy de death metal, pero con estructuras larguísimas, Backwater crea un ambiente tan denso que ni la luz del sol puede penetrar en él; una representación sónica de las fosas marianas. The viper… puede ser escuchado sin no demasiado esfuerzo, pero Backwater requiere mucha paciencia para sacarle el jugo.

Para lograrlo no sólo se apoyan en riffs que están más cercanos al doom que al death, sino en la producción, dejando las largas notas de teclado en un primer plano, siempre presentes y latentes, junto con el resto de instrumentos. Así, gracias al efecto eco, la pesadez de la música se duplica aún más, dándole incluso cierto tono apocalíptico. Y es que la apertura con «Sulphureous Hazes» puede llegar a ser intimidatoria. Mientras una guitarra se dedica a los rasgueos permanentes, otra, en un idóneo segundo lugar, se dedica a los tritonos, dando esa sensación de malevolencia consante, como se oye en «Rainfalls of Debris». Y aquí no hay subidas de escalas, ni nada hecho para emocionarnos llegados cierto momento, algún respiro, para acto seguido, dejarnos caer de nuevo al abismo de la pesadez. Cosa que por ejemplo, sí hacen ESOTERIC, pero claro, ellos sí usan una mayor variedad de recursos. FUOCO FATUO, de manera consciente, son más minimalistas, no necesisan de mucho más para hacerte sentir pequeño e incómodo. Hay que hilar extremadamente fino para encontrar elementos distintos en la vorágine de ruido a la que nos someten. Unas leves notas acústicas de guitarra en «Rainfalls of Debris» y «Nemesis» junto con unos pocos cambios de ritmo y de atmósfera durante este disco, son de las pocas concesiones que los italianos realizan.

Ahora que, con tanta pesadez, cuando hacen los cambios citados justo arriba, el efecto inquietante se acrecenta. El final de «Perpetual apochaos» es desolador y el inicio de «Nemesis» nos deja intranquilos.

No es tan monótono como parece, pero lo cierto es que estos chicos han querido ir al estricto back to the basics. ¿Podía haber sido este disco algo más relativamente amable, incluir otros recursos…? Sí, pero esta pesadez llevada al extremo es de manera consciente. Podría criticarse el inmovilismo, pero lo cierto es que se han ganado ser todo lo mastodónticos que quieran, porque han decidido invertir recursos en este tipo de sonido y han salido ganando, lo han mejorado con respecto a su álbum debut. En otras palabras, sabían lo que hacían. Con razón Profound Lore les ha fichado…

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