FROZEN CROWN (ITA) – Winterbane, 2021

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En medio de la pandemia y con el mundo de la música esencialmente detenido, FROZEN CROWN anunciaban una renovación casi completa de su formación. No sabemos el motivo, si bien es cierto que esta situación extraordinaria seguramente tuviera algo que ver. El resultado es una tercera obra en la que solo permanecen Giada Etro y Federico Mondelli. Winterbane marca el estreno con la banda de Fabiola Bellomo a la guitarra, Francesco Zof al bajo y Niso Tomasini a la batería. Los tres parecen músicos jóvenes y de trayectoria aún reducida; el álbum, no obstante, despeja cualquier tipo de duda sobre su competencia instrumental o su preparación para asumir estas labores.

Faltaba comprobar si los cambios en las filas de la banda se traducirían en una dirección musical diferente (o incluso si podrían deberse a ella). No es el caso. “Embrace the night” entra sin contemplaciones con un riff pesado y de afinación grave que puede hacernos pensar que nos encontramos ante un álbum más oscuro que los anteriores, pero más adelante comprobaremos que Winterbane sigue sonando a FROZEN CROWN. En otras palabras, sigue siendo un álbum de power metal variado y de influencias muy abiertas.

Precisamente esta apertura de miras es lo que permite una buena cantidad de enfoques diferentes a lo largo del álbum, y con arreglo a eso debemos señalar que Winterbane no es una repetición de los discos anteriores. Se mantiene el énfasis preciosista y detallado, quizá en esta ocasión ofreciendo un producto aún más elaborado, intrincado y barroco en el que se le da un gran protagonismo a las guitarras. Federico y Fabiola forman un potente dúo que asume con orgullo el peso de unas composiciones repletas de arreglos y variaciones. La mayor parte de los temas contienen muchas partes diferentes de guitarra y muchas capas, formando líneas técnicamente desafiantes y en apariencia divertidas de tocar. Se nota en algunas partes cierta tendencia al heavy metal más clásico en detrimento del sinfonismo típico del power metal italiano que acentúa la personalidad de la banda, especialmente en los temas más rápidos, como “Far beyond”. Creo que los temas veloces y enérgicos son, con diferencia, lo que mejor se le da a FROZEN CROWN.

La otra gran estrella del grupo sigue siendo Giada. Su voz nos ofrece una vez más melodías que juegan en terrenos familiares y que soportan la carga emocional de los temas, intercambiando o combinándose con intervenciones ocasionales de Federico. La verdad es que las dos voces juntas suenan muy bien. El álbum también incluye algunas partes con voces rasgadas extremas típicas, algo que ya han hecho también en sus dos primeros álbumes. Tengo que decir que son la parte que menos me ha gustado de Winterbane. No creo que esas voces atonales aporten demasiado a unas composiciones que se basan tanto en la melodía y la armonía. Además, uno de los motivos principales por los que me pongo a escuchar power metal es porque me gusta oír a gente que canta bien. Y este grupo no es que tenga una buena voz, ¡es que tiene dos! “Crown eternal” nos muestra esos gritos agresivos para dar paso después a líneas armonizadas, y la verdad es que son como la noche y el día. Afortunadamente estas intervenciones se mantienen al mínimo y no empañan el resultado.

Como curiosidad, Winterbane incluye una versión del clásico “Night crawler” de JUDAS PRIEST. Pienso que JUDAS PRIEST es una banda muy arriesgada para hacer versiones. La de FROZEN CROWN se mantiene respetuosa con la original, siendo la producción y obviamente la voz los elementos que marcan más claramente la diferencia.

Si algo le falta a Winterbane es un single o un tema pegadizo que destaque. Es un álbum muy homogéneo en cuanto a calidad y mantiene un hilo claro. La banda ha preferido en este caso ofrecer temas más enrevesados y elaborados en lugar de presentar canciones de digestión rápida, y pese a mostrar un acercamiento a terrenos relativamente novedosos está claro que tienen la capacidad y los recursos para defender el álbum. Es posible que se acabe convirtiendo en una suerte de obra de transición; lo que sí espero es que Winterbane sea el disco que termine de consagrar a FROZEN CROWN en el panorama.

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