FROZEN CROWN (ITA) – The fallen king, 2018

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Hace años, cuando el power metal vivía sus momentos de máximo apogeo, Italia era uno de los centros neurálgicos del género. Bandas como LABYRINTH, RHAPSODY, ELVENKING, SKYLARK o VISION DIVINE daban testimonio de la efervescencia de la escena power italiana y también de su variedad de enfoques, además de contribuir notablemente a la formación de la imagen popular de este peculiar estilo y de muchos de los estereotipos que hasta hoy arrastra. Ni todas las bandas de entonces han envejecido igual de bien ni el propio género conserva hoy ni una remota parte de la vigencia que tuvo en aquellos tiempos, por lo que la aparición en nuestros días de un grupo como FROZEN CROWN plantea una interesante mirada.

Habiéndose formado en Milán, FROZEN CROWN es un proyecto del multi-instrumentista y vocalista Federico Mondelli, que además de ser el compositor principal en The fallen king se encarga de guitarras, teclados, voces, grabación e incluso me parece que también de la portada del disco. Me lo imagino también conduciendo el autobús de gira o preparando la comida para después de los ensayos, pero esto son conjeturas. El resto del grupo interviene a modo de intérpretes de lujo dentro de los altos estándares que marca el género: a estas alturas no puedes pretender montar un grupo de power metal que sea tomado en serio sin que todas las personas que forman parte del disco tengan un nivel más que digno con sus instrumentos. La calidad de sonido también es muy actual, limpia y precisa sin llegar a sonar a digital. Los aspectos formales desde luego están cuidados.

¿Qué pasa con el contenido? Hay mucha velocidad, mucha técnica y muchas melodías de corte clásico reconocibles y familiares para oídos occidentales. The fallen king es un disco heredero del power típico de escuelas como la de Italia, naturalmente, pero también de Finlandia. Los teclados tienen bastante peso, pero siempre como complemento de las melodías que guitarra que son las auténticas protagonistas. En este sentido el uso de teclados, tanto cuando intervienen de forma directa en solos y melodías como cuando se limitan a los conocidos “colchones” de acordes, recuerda más a STRATOVARIUS que al barroquismo sinfónico de RHAPSODY. El resultado es bueno: temas ágiles, fluidos y muy fáciles de escuchar pese a sus ocasionales complicaciones, que inmediatamente transmiten buen rollo o bien ganas de dominar el mundo.

La labor vocal (que siempre es, o debería ser, uno de los aspectos principales de un disco de este tipo) la comparte Federico Mondelli con Giada “Jade” Etro, una vocalista de registro medio que ejerce como solista principal en el disco. No os imaginéis historias de “bella y bestia” y demás tropos de sobra conocidos; aquí no hay nada de eso. Las dos voces se complementan perfectamente, quedándose en la elegancia y la naturalidad sin forzar tonos, y sus timbres suenan muy bien juntos. Hay en algunos puntos voces rasgadas de corte death/black, algo que ahora parece que hace todo el mundo y que en mi opinión no añade demasiado, pero su utilización es demasiado escasa como para considerarla una parte integral del sonido del disco. Aun así tienen algunos momentos resultones en el corte de clausura, “Netherstorm”, o en “Queen of blades”. Este último es uno de los temas más veloces y dinámicos del disco y sin duda uno de mis favoritos. Otro tema destacado es claramente “Kings”, que se beneficia especialmente del trabajo de la guitarrista Talia Bellazecca. Dieciocho años tiene. Un dato llamativo y también un poco deprimente para quienes, como yo, no podemos ni soñar con tocar así de bien pese a que empezamos a peinar nuestras primeras canas.

La batería y el bajo no se lucen tanto como los tres nombres comentados. No porque no puedan, sino porque los temas de The fallen king están construidos para desplegar melodías. La sección rítmica cumple bien con el papel de soportar toda la carga armónica y servir como base de la mezcla.

Sorprende el nivel alcanzado por FROZEN CROWN para su debut siendo una banda formada en un año. Mucho han cambiado las cosas para que hoy día pueda aparecer un grupo formado por gente tan joven y preparar tan rápidamente un disco de este nivel en un país que culturalmente nos queda tan cercano. No obstante, incluso si ignoramos todo esto (que no deja de ser al fin y al cabo una cuestión extramusical) The fallen king es un disco lleno de talento y ejecutado con elegancia y buen gusto, alejado del histrionismo que mucha gente atribuye al power metal y de cualquier sensación de estancamiento creativo. Si os gusta el género os lo recomiendo.

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