FORGOTTEN TOMB (ITA) – Nihilistic estrangement, 2020

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Supongo que este momento llegaría tarde o temprano. Las señales en las últimas obras están ahí, por no mencionar que los italianos llevan ya nueve discos de estudio, con subidas, bajadas, obras revolucionarias y fans traicionados durante el camino. FORGOTTEN TOMB se ha establecido definitivamente en un sonido determinado, conseguido a base de mucho esfuerzo, eso sí. Eso implica que será muy difícil ver próximas vueltas de tuerca y, en cambio, una previsibilidad sónica que, sin ser negativa, implica que sepamos en cada lanzamiento, grosso modo, qué nos espera. 

Pocas diferencias encontramos con respecto a We owe you nothing, que resultaba ser un álbum mucho más inspirado que aquel plano Hurt yourself and the ones you love, pero no llegaba a la inspiración divina de …And don’t deliver us from evil. Y de este Nihilistic estrangement podemos contar exactamente lo mismo. Pero es completamente normal. Tantos discos de calidad a tus espaldas se convierten en una losa jodida de levantar. La última obra de Marchisio y compañía tiene un nivel altísimo, pero le falta ese «algo» para competir con los titanes del pasado. 

No obstante, indagar en la misma fórmula tiene su aspecto positivo; concretamente, que nadie es mejor que tú en lo que haces. La obra de los italianos indaga aún más en la mezcla entre black metal (más en suciedad que en dogmas de estilo) y rock setentero y que se hace patente desde el comienzo con «Active shooter«, alternando los riffs sureños llenos de suciedad impostada con otros más melódicos, más una parte intermedia calmada donde entran en juego los solos (porque las raíces no se olvidan). Una mezcla extraña sobre el papel, pero que cobra sentido si tenemos en cuenta aquel proyecto paralelo de Marchisio denominado TOMBSTONE HIGHWAY, cuya influencia ha sido mayor de lo que parece en su banda principal. 

No es nada extraño que la primera parte de «Iris’ house» suene country en sus inicios, pero obviamente es un country tocado en escalas menores y que pronto desemboca en un tema doom que se arrastra agónicamente durante sus cinco minutos. Mientras que la segunda parte sigue la conclusión lógica, elimina todo rastro sureño y sí se vuelve algo más blacker para aumentar ligeramente la agresividad. No son canciones que busquen un gran final, una gran explosión, sino un gradual y sutil crecimiento para finalizarlo todo de manera fría y desagradable. Mucho tiene que ver la estructura con la letra de ambas partes, que bien merecen un inciso, describiendo la inminente e impotente muerte de un enfermo de cáncer. Nada de letras de aires pretenciosos, más bien mostrando un punto de vista tan crudo que duele. 

Como hablábamos al principio, tener tantas obras (y de calidad) puede jugar en tu contra y crear inevitables deja vús comparativos. Es decir, «esta canción me suena a X del álbum Y«. «Distrust» no se libra de este mal, recordando demasiado con esa base rítmica potente a la ya lejana «Deprived«. Lógico, si tenemos en cuenta que comparten padres creativos. 

El caso contrario sucede con el corte homónimo, donde los italianos siguen tocados por esa varita mágica. No resulta nada rompedora, expulsando el hedor sonoro típico del grupo. Pero es que, simplemente, el mejor material de la obra se encuentra en esos casi nueve minutos. Y aunque parezca un detalle menor, su estructura circular, el abrir y cerrar de la misma manera, aumenta la sensación de mal sueño. Como en aquellas películas de terror donde todo parece que sale bien al final, pero hay un detalle sutil que te revela que, en el fondo, el protagonista sigue igual de jodido. 

Aunque la mayor sorpresa que uno puede llevarse tras escuchar los cinco cortes anteriores y por dónde le han llevado es que «RBMK» sea un tema de black metal moderno, o más bien cómo ejecutarían este estilo FT si se dedicasen a ello de manera exclusiva a día de hoy. No es el mejor de todo el álbum, ni será rememorado en el global de su discografía. Pero supone un simpático detalle, recordando de dónde vienen tras 21 años de carrera musical.

Nihilistic estrangement representa muy bien dónde se encuentra la banda a día de hoy: Asentados y con estabilidad en todos los sentidos (y con cierta veteranía, para qué nos vamos a engañar), prefieren no optar por extraños experimentos que puedan explotarles en la cara y en su lugar optan por la vía que ellos mismos han escarbado durante tanto tiempo, en esa fina línea entre el «voy a meter pequeñas evoluciones para no autoclonarme» y el «esto es lo que quieren y esperan de mi, pues ahí tienen». Porque creo que a estas alturas no necesitan buscar su propia obra maestra; con mantener el nivel es más que suficiente. 

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