FORGOTTEN TOMB (ITA) – Hurt yourself and the ones you love, 2015

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forgottentomb01Hay grupos que están satisfechos siguiendo a lo largo de toda su carrera una línea similar, como DYING FETUS o POWERWOLF, hay otros que, contrariamente, necesitan evolucionar su música en cada disco, logrando que el inicio del viaje poco o nada tenga que ver con el transcurso actual de este. FORGOTTEN TOMB son el perfecto ejemplo de lo segundo. Muchos los consideran (y ellos son conscientes de esto) uno de los padres del llamado Depressive Suicidal Black Metal, o al menos, una de las agrupaciones que más influencia ha ejercido. Gracias a ellos tenemos a grupos como GRIS, NOCTURNAL DEPRESSION, LIFELOVER, HYPOTHERMIA, THY LIGHT, HAPPY DAYS… Algunos mejores, otros peores, pero sirva como muestra de esa influencia de la que hablamos.

Del sonido de su primer disco quedan tan sólo las raíces (al fin y al cabo, siguen haciendo black metal), y muchos nostálgicos recuerdan aún los 3 primeros discos, una trilogía que los convirtió casi en banda de culto. Fue con Negative megalomania cuando el cambio comenzó a hacerse más patente, explorando, aunque de manera escueta, otros elementos no tan típicos del black metal, haciendo de este, un álbum bastante variado. A la postre este disco resultaría ser el álbum de transición entre los viejos y nuevos FORGOTTEN TOMB (y posiblemente su mejor obra). Under saturn retrograde era más calmado, más en el terreno del doom. Y su última obra hasta entonces, And don’t deliver us from evil, tenía más esencia de la vieja escuela, pero incluyendo todo lo aprendido durante los últimos años. Podía gustar más o menos la evolución, pero era innegable que siempre ha sido lógica y, para opinión de un servidor, muy bien hecha. Cada álbum tenía un nivel altísimo, independientemente de que sonasen más o menos bestias, y con este Hurt yourself… el mayor peligro que se encontraban era ellos mismos, el deber de hacer algo a la altura del resto de trabajos, tarea que en esta ocasión no ha podido ser.

Si sus tres o cuatro obras anteriores no hubiesen existido, a buen seguro que este álbum habría tenido mejor nota. Pero con varias escuchas concienzuedas, a este disco le falta un «algo». No se si es por la falta de temas memorables (todos las obras anteriores han tenido más de un corte sobresaliente, desde «Alone» en Love’s burial ground, hasta «Adrift» en And don’t deliver us from evil), o porque resulta demasiado monótono en su conjunto. Pero no estamos hablando de una mala obra, ni mucho menos, pero suena demasiado a todo lo ya hecho. Algo que, en un grupo como este, que nos ha malcriado con cierto nivel de sorpresa, decepciona un poco.

Cuando arranca «Soulless upheaval» es como volver a casa, todo es genuinamente FORGOTTEN TOMB. Cada riff, cada ritmo, cada solo, es harto familiar. Pero, por desgracia, a medida que pasan los minutos, no hay nada que nos haga levantarnos del asiento, que giremos nuestra vista hacia el reproductor de música. Los temas pecan de linealidad en exceso. No es hasta la canción que da título al opus, cuando apreciamos algo más de variedad. Tema lento cual muerte agónica, donde destacan los habituales gritos de Herr Morbid, arrastrando la voz para hacer la experiencia más desagradable, y que acaba tal y como empezó, a modo de círculo de miseria y logrando un efecto descorazonador.

«Mislead the snakes» sigue subiendo de nivel, un corte que resulta bastante menos monótono, nos ofrecen más cambios de ritmo y mejora con las escuchas, pero si hubiese estado en cualquier otro disco anterior, habría estado entre las canciones más flojas. Mientras que «Dread the sundown» acaba convirtiéndose en el tema más old school del disco, con blast beat incluido. Un recurso que en los últimos tiempos tenían un tanto olvidado. Los diversos cambios de ritmo nos dejan con mejor sabor de boca, pero hemos tenido que esperar demasiado para ver la mejor cara.

Sin embargo, el premio a tema original se lo lleva «Swallow the void», que sí que es una auténtica sorpresa. Una instrumental acústica, donde sólo nos guía la suave guitarra de Andrea Ponzoni, acompañada en instantes por la de Herr Morbid, que resulta ser de una factura bellísima y algo inesperado para lo que se supone que es FORGOTTEN TOMB. De hecho uno desea que dure más, aunque su duración de 5 minutos es perfecta, ofrece todo lo que tiene.

En líneas generales, se aprecia un estancamiento, una repetición demasiado evidente de lo ya escuchado y vivido. Si este álbum lo hubiese realizado otro grupo, lo miraría con mejores ojos, pero siendo consciente de lo que pueden hacer los italianos, me parece insuficiente. Son pocos los grupos que consiguen tener discografía sin entregas flojas, pero también están los grupos capaces de recuperarse de sus patinazos, FORGOTTEN TOMB es una de esas bandas. Este bajón no es el final, ni mucho menos.

firmapablobalbontín

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